wystan hugh auden
1 de septiembre de 1939Estoy sentado en uno de los garitos / de la calle Cincuenta y dos / indeciso y asustado / mientras expiran las taimadas esperanzas / de una década mezquina y fraudu
a través del espejoLa Tierra ha girado, nuestro lado nota el frío, / y la vida se hunde ahogada en los huecos de los árboles, / algún corazón medroso deja de latir aquí y allá, as
al fin se ha aireado el secretoAl fin se ha aireado el secreto, como siempre debe ocurrir al cabo, / madura está la deliciosa historia para contársela al amigo íntimo; / entre las tazas de té
alboradaAl romper el alba / coge un tranvía, feliz / tras una noche de amor. / Feliz, / pero preguntándose soñoliento / cuántas noches faltan / para que un soplapollas / ectoendo
amor, aunque la noche se ha idoAmor, aunque la noche se ha ido, / su sueño aún ronda el día, / que nos trajo a una habitación / cavernosa, elevada como / una terminal de ferrocarril, / y abarrotada
ante la tumba de henry jamesLa nieve, menos intransigente que su mármol, / ha legado la defensa de la blancura a estas tumbas, / y todos los charcos a mis pies / acomodan ahora el azul, se h
arqueologíaLa pala del arqueólogo / hurga en aposentos / abandonados mucho tiempo atrás, / desenterrando indicios / de modos de vida que nadie / soñaría llevar ahora, / acerca de
asilo de ancianosTodos poseen un límite: cada uno / Tiene un matiz de daño muy distinto. La élite / Es capaz de arreglarse por sí misma, / Caminar apoyada en un bastón, / Leer compl
bajo un miserable sauceBajo un miserable sauce, / amor, no te amohínes: / el acto debería seguir de inmediato al pensamiento. / ¿Para qué sirve el pensar? / Tu condición única y abatida / t
canción de cunaEl estrépito del trabajo queda mitigado, / otro día ha llegado a su ocaso / y se ha cernido el manto de la oscuridad. / ¡Paz! ¡Paz! Desprovee tu retrato / de sus ve
canción de los mendigos«Oh, que se abrieran las puertas y llegara una invitación con márgenes dorados / para cenar con lord Pichafloja y el conde Asma en los bancos de platino, / con
canción de otoñoAhora que las hojas se apresuran a caer, / no durarán las flores de la niñera, / a sus tumbas se han marchado las niñeras, / pero los cochecitos siguen su camino.
cinco cancionesI / ¿Qué te preocupa, paloma mía, conejillo; / medran los pensamientos cual plumas, el apéndice inerte de la vida; / son hacer el amor o contar el dinero, / o abala
codaDe la Arqueología / se puede extraer, al menos, una moraleja, / a saber, que todos / nuestros libros de texto mienten. / Lo que denominan historia / no es nada de lo
deja que una florida música ensalceDeja que una florida música ensalce, / la flauta y la trompeta, / la conquista de la belleza de tu rostro: / en esa tierra de carne y hueso, / donde desde ciudadela
dichtung und wahrheit (fragmento)L / Este poema que deseaba escribir debería haber expresado exactamente lo que quiero decir cuando pienso / las palabras Te amo, pero no puedo saber exactamente
dos ascensionesHuyendo de enajenados ejecutivos de pelo corto, / los rostros tristes e inútiles en torno a mi casa, / a las montañas de mi miedo asciendo: / arriba, una peña ver
el agente secretoEl control de los permisos era, según vio, la clave / de acceso a este nuevo distrito, ¿pero quién lo conseguiría? / Él, el espía avezado, había ido directo a l
el blues de la muralla romanaSobre el brezo sopla el aire húmedo, / tengo piojos en la túnica y en la nariz un resfriado. / La lluvia repiquetea caída del cielo, / soy un soldado de la Murall
el ciudadano desconocidoEl Departamento de Estadística descubrió que era / alguien contra quien no había queja oficial, / y todos los informes sobre su conducta coinciden / en que, en el
el eco de la muerte«Oh, ¿quién puede mirar hasta saciarse», / dicen el granjero y el pescador, / «la costa nativa y la colina local, / envidiar el miembro dolorido o el callo en la
el escudo de aquilesVolvió ella la vista por encima del hombro / en busca de viñas y olivos, / ciudades de mármol bien gobernadas / y barcos en mares indómitos, / pero allí, sobre el m
el más entregadoContemplando las estrellas, sé muy bien / que, por ellas, me puedo ir al infierno, / pero en la tierra la indiferencia es lo que menos / debemos temer de hombre o
el novelistaRevestido de talento como un uniforme, / el rango de todo poeta es bien conocido; / pueden asombrarnos como una tormenta, / o morir tan jóvenes, o vivir solos dur
el saber sencilloEntre una atención y otra, / la primera y última decisión, / está la distracción mortal / de la tierra y el aire, / más lejos y más cerca, / las imprecisas necesidade
el vagabundoMás oscura y profunda es la fatalidad que cualquier abismo marino. / Al hombre que sienta la necesidad / en primavera –con la aparición de flores que anhelan el
ellos¿De dónde vienen? Esos que tanto tememos, / mientras sobre nuestro lugar más querido se cierne el frío / de su ala torcida y hace peligrar / al tierno amigo, el a
elogio de la piedra calizaSi constituye ese paisaje que nosotros, los inconstantes, / nunca dejamos de añorar, es sobre todo / porque se disuelve en agua. Fíjate en estas laderas sinuosa
en memoria de sigmund freudCuando tantos hay a quienes tendremos que llorar, / cuando la tristeza ha pasado a ser tan pública, y quedado expuesta / a la crítica de toda una época / la fragi
en memoria de w. b. yeatsI / Desapareció en lo más crudo del invierno: / los arroyos estaban helados, los aeropuertos casi desiertos, / y la nieve desfiguraba las estatuas públicas; / el me
epílogoLos mundos ficticios e intemporales / de significado manifiesto / no deleitarían, / uno fuera el nuestro / uno temporal donde nada / eslo que parece. / . . . / Un poema;
españa, 1937Ayer todo el pasado. El lenguaje de la magnitud / se propaga hasta China por las rutas comerciales; la difusión / del ábaco y el crómlech; / ayer el barrunto de l
esta belleza lunarEsta belleza lunar / no tiene historia, / es completa y temprana; / si luego la belleza / conservara algún rasgo / tuvo un amante / y es otra. / Esta como un sueño / lleva
felizHugerl, ya durante una década / de visita en mi cama, / una bendición imprevista / en una vida afortunada, / pues cómo y cuántas veces / me has hecho feliz. / Feliz de
funeral blues(De «Dos canciones para Hedli Anderson) / Paren todos los relojes, descuelguen el teléfono, / Eviten que el perro ladre dándole un hueso jugoso, / Silencien los p
gracias, nieblaAcostumbrado al tiempo de Nueva York, / familiarizado más que de sobras con el smog, / a ti, Su inmaculada Hermana, / te había olvidado y lo que / traes a los invie
hay quien dice que el amor es un críoHay quien dice que el amor es un crío / y hay quien dice que es un pájaro, / hay quien dice que hace girar el mundo, / y hay quien dice que es absurdo, / y cuando l
homenaje a clíoNuestra colina se ha sometido y el prado / se extendió hacia el norte: en torno a mí, / de la mañana a la noche, las flores se baten en duelo incesantemente, / co
la caída de romaLos embarcaderos sufren el embate de las olas; / en un campo solitario la lluvia / azota un tren abandonado; / los forajidos colman las cuevas del monte. / Fantásti
la cartaDesde el primerísimo descenso / a un nuevo valle con el ceño fruncido / por causa del sol y el camino errado, / con toda certeza permaneces: hoy / yo, acuclillado t
la caverna de la creaciónPara este y para todos los recintos así el arquetipo / es la forja de Wayland, una cueva más íntima incluso que un dormitorio, pues ni amantes ni / criadas son
la divisoria de aguasQuien se planta, la encrucijada a la izquierda de la divisoria de aguas, / en el húmedo camino entre la cizaña / ve a sus pies los lavaderos de mineral desmante
la historia de la verdadEn aquellos tiempos en que ser era creer, / la Verdad era el súmmum de muchos creíbles, / más previa, más perpetua, que un león con alas de murciélago, / un perro
la ley como el amorLa Ley, dicen los jardineros, es el sol, / la Ley es aquello / que todos los jardineros obedecen / mañana, ayer, hoy. / La Leyes la sabiduría de los viejos, / rezonga
la preguntaPlantear la pregunta difícil es sencillo: / preguntar al encontrarse / con la mirada simple del conocido / qué tal van / y cómo están; / plantear la pregunta difícil
lo primero es lo primeroDesvelado, yací en los brazos de mi propio calor y escuché / una tormenta que paladeaba su condición de tormenta en la oscuridad invernal / hasta que mi oído, c
los años oscurosAl volver cada mañana de un mundo intemporal, / los sentidos se abren a un mundo de tiempo: / tras tantos años la luz es / novedosa todavía, e inmensa su ambición
los exiliados¿Qué zumbido de sirena anuncia nuestra arribada / enfilando el fiordo helado, la forja de la libertad, / qué llamada de pastor / encallados en la colina, / con el e
los peces en lagos serenosLos peces en lagos serenos / lucen sus colores enjambrados, / los cisnes en el aire invernal / poseen una blanca perfección, / y el gran león pasea / por su inocente
mayoMayo con su luz en danza / aviva vena, ojo y miembro, / el singular y el triste / están dispuestos a recobrarse, / y a cada río, deleite de cisnes, / acuden las despr
mientras paseaba una nocheMientras paseaba una noche / Bristol Street abajo, / las multitudes en la acera / eran campos de madura mies. / Y allí a la orilla del río rebosante / oí cantar a un
minneliedCuando uno se siente solo (y Tú, / amor mío, sabes por qué, / como yo sé por qué debe ser), / se pueden tomar medidas, incluso / un chapero puede ser de ayuda. / Esta
montaignePor la ventana de su biblioteca veía / un delicado paisaje aterrado de la gramática, / ciudades donde el ceceo era obligado, / y provincias donde tartamudear supo
musée des beaux-artsAcerca del dolor jamás se equivocaron / Los Antiguos Maestros. Y qué bien entendieron / Su función en el mundo. Cómo llega / Mientras alguno cena o abre la ventan
no habrá pazAunque el tiempo suave y despejado / sonríe de nuevo sobre el condado de tu estima / y sus colores regresan, la tormenta te ha cambiado: / no olvidarás, nunca, / la
no hay cambio de lugar¿Quién soportará / calor del día y peligro de invierno, / el viaje de un lugar a otro, / o aceptará de buen grado permanecer / hasta la noche en el promontorio sobr
otro tiempoPara nosotros como cualquier otro fugitivo, / como las innumerables flores que no pueden enumerar / y todas las bestias que no necesitan recordar, / es hoy donde
rimbaudLas noches, los puentes del ferrocarril, el mal cielo, / sus horribles compañeros no lo sabían; / pero en aquel niño la mentira del retórico / reventó como una ca
salta antes de mirarLa sensación de peligro no debe desaparecer: / el camino es sin duda tan breve como escarpado, / por muy paulatino que parezca desde aquí; / mira si quieres, pero
sin tiempoLos relojes no pueden indicar nuestra hora del día / por qué acontecimiento rezar, / pues no poseemos tiempo hasta que / sabemos qué tiempo ocupamos, / por qué el t
soledadEspectro que entra de rondón, agresivo / invisible visitante, / repeluzno indiscreto, que estropea / mi tête-à-tête conmigo mismo, / bestia chantajista, que te comp
sus solitarios superioresMientras escuchaba desde una tumbona a la sombra / todos los ruidos que hacía mi jardín, / me pareció de lo más apropiado que las palabras / no les hayan sido rev
un cementerio insularEste camposanto al amparo de los pinos / es de estatus inferior a los viñedos / y, aunque siguen apiñándose nuevos huéspedes, / debe mantener el tamaño que siempr
un paseo después de anochecerUna noche despejada como ésta / puede hacer que el espíritu remonte el vuelo: / tras un día agotador / el espectáculo de precisión es / impresionante a su manera di
una noche de veranoFuera en el jardín yazgo en la cama, / vega conspicua en las alturas / en las noches sin viento de junio, / mientras las hojas congregadas concluyen / la actividad