País Poema

Autores

wystan hugh auden

el agente secreto

El control de los permisos era, según vio, la clave
de acceso a este nuevo distrito, ¿pero quién lo conseguiría?
Él, el espía avezado, había ido directo a la trampa
por culpa de un falso guía, seducido por las viejas tretas.
En Greenhearth había un lugar estupendo para una presa
y energía al alcance de la mano, si hubieran llevado las vías
unas estaciones más allá. Hicieron caso omiso de sus telegramas:
los puentes estaban por construir y se avecinaban problemas.
La música callejera era refinada a oídos de quien
pasara semanas en el desierto. Desvelado por el agua
que se alejaba en la oscuridad, a menudo había
reprochado a la noche un compañero
ya soñado. Dispararían, claro,
separando fácilmente a dos que nunca confluyeron.