País Poema

Autores

wystan hugh auden

canción de otoño

Ahora que las hojas se apresuran a caer,
no durarán las flores de la niñera,
a sus tumbas se han marchado las niñeras,
pero los cochecitos siguen su camino.
Vecinos susurrantes a diestra y siniestra
nos desalientan de nuestra auténtica dicha,
las manos dispuestas se ven obligadas a reposar
derrelictas sobre rodillas solitarias.
Siguiéndonos los pasos bien de cerca,
muertos por centenares gritan «ay de mí»,
los brazos rígidamente alzados para condenar
en falsas actitudes de amor.
Escuálidos por un bosque saqueado,
corren los duendes reclamando su comida,
búho y ruiseñor permanecen mudos,
y el ángel no aparecerá.
Claras, inescalables, al frente
se alzan las Montañas de En Vez De,
de cuyos fríos y rebosantes arroyos
nadie bebe salvo en sueños.