País Poema - Autores

lord byron

acuérdate de mí
Llora en silencio mi alma solitaria, / excepto cuando esté mi corazón / unido al tuyo en celestial alianza / de mutuo suspirar y mutuo amor. / Es la llama de mi alm
adiós
¡Adiós! si dicha se concede al hombre / de una plegaria en premio, ésta tu nombre / elevará hasta el trono del Señor. / Promesas, quejas, llanto, fueran vanos; / má
al cumplir mis 36 años
¡Calma, corazón, ten calma! / ¿A qué lates, si no abates / ya ni alegras a otra alma? / ¿A qué lates? / Mi vida, verde parral, / dio ya su fruto y su flor, / amarillea,
así que ya no iremos a pasear
1. / Así que ya no iremos a pasear / muy tarde por la noche, / aunque el corazón aún siga amando tanto / y la luna siga brillando tanto. / 2. / Porque la espada acaba d
bajaron los asirios como al redil el lobo…
Bajaron los asirios como al redil el lobo: / brillaban sus cohortes con el oro y la púrpura; / sus lanzas fulguraban como en el mar luceros, / como en tu onda azu
camina bella, como la noche
Camina bella, como la noche / De climas despejados y de cielos estrellados, / Y todo lo mejor de la oscuridad y de la luz / Resplandece en su aspecto y en sus ojo
canción del corsario
En su fondo mi alma lleva un tierno secreto / solitario y perdido, que yace reposado; / mas a veces, mi pecho al tuyo respondiendo, / como antes vibra y tiembla d
cuando nos separamos
Cuando nos separamos / en silencio y con lágrimas, / con el corazón medio roto, / para apartarnos por años, / tu mejilla se tornó pálida y fría / y tu beso aún más fr
cuando nosotros dos nos separamos
1. / Cuando nosotros dos nos separamos / en silencio y entre lágrimas, / casi con el corazón roto, / para distanciarnos durante años, / palidecieron tus mejillas y se
dedicatoria de las peregrinaciones de childe harold - a ianthe
Ni en esos climas por donde últimamente he estado vagando, / aunque siempre se han considerado la representación de la Belleza, / ni en esas imaginaciones que m
el corsario
En el fondo mi alma lleva un tierno secreto / solitario y perdido, que yace durmiendo; / pero a veces, mi pecho al tuyo respondiendo, / como antes sufre y tiembla
el giaour
Pero antes, sobre la tierra, como vampiro enviado, / tu cadáver del sepulcro será exiliado; / entonces, lívido, vagarás por el que fuera tu hogar, / y la sangre d
el primer beso de amor
Ausente con tus ficciones de endebles romances, / Aquellos harapos de falsedad tejidos por la locura; / Dadme el espíritu fugaz con su débil resplandor, / O el ar
en el fondo de mi alma reside un tierno secreto…
En el fondo de mi alma reside un tierno secreto / solitario y perdido para siempre / excepto cuando mi corazón ante el tuyo crece y responde / luego se estremece
en un álbum
Sobre la fría losa de una tumba / un nombre retiene la mirada de los que pasan, / de igual modo, cuando mires esta página, / pueda el mío atraer tus ojos y tu pen
epitafio para un perro
Boatswain [1803-1808] / Cerca de aquí / descansan los restos de alguien / que fue Bello sin Vanidad, / Fuerte sin Insolencia, / Valiente sin Ferocidad, / que poseyó tod
hoy cumplo treinta y seis años
1. / Ha llegado el momento en el que este corazón no debería conmoverse, / porque otros han dejado de conmoverlo; / sin embargo, aunque no me puedan amar, / ¡dejadm
hubo un tiempo... ¿recuerdas?
Hubo un tiempo… ¿recuerdas? su memoria / Vivirá en nuestro pecho eternamente… / Ambos sentimos un cariño ardiente; / El mismo, ¡oh virgen! que me arrastra a ti. / ¡
la destrucción de senaquerib
BAJARON los asirios como al redil el lobo : / brillaban sus cohortes con el oro y la púrpura ; / sus lanzas fulguraban como en el mar luceros, / como en tu onda a
la gacela salvaje
La gacela salvaje en montes de Judea / Puede brincar aún, alborozada, / puede abrevarse en esas aguas vivas / que en la sagrada tierra brotan siempre; / puede alzar
la lágrima
Cuando el amor o la amistad debieran / el alma a la ternura, / y ésta debiera aparecer sincera / en los ojos, / podrán los labios engañar fingiendo / una sonrisa sedu
la partida
¡Todo acabó! La vela temblorosa / se despliega a la brisa del mar, / y yo dejo esta playa cariñosa / en donde queda la mujer hermosa, / ¡ay!, la sola mujer que pued
la tumba de churchill
Un hecho real, contado tal y como sucedió / Me encontraba junto a la tumba de aquel que fue / el incandescente cometa de una época, y vi / el más humilde de todos
la visión del juicio
1. / Estaba San Pedro sentado a las puertas del Cielo; / tenía las llaves oxidadas y la cerradura embotada / porque últimamente no había tenido mucho trabajo; / el
lachin y gair
¡Sombras de los muertos! ¿No he oído vuestras voces / Alzándose sobre el repentino aliento del viento nocturno? / Sin dudas el alma del heroe se regocija / Y en s
llora en silencio mi alma solitaria…
Llora en silencio mi alma solitaria, / excepto cuando está mi corazón / unido al tuyo en celestial alianza / de mutuo suspirar y mutuo amor. / Es la llama de mi alm
mazeppa
I / Fue después del desastre de Poltava, / cuando la suerte abandonó al real sueco, / y alrededor yacía destrozado / un ejército que no volvería / nunca a derramar sa
mi alma es oscura
Mi alma es oscura. ¡Oh!, ata rápidamente / el arpa que aún puedo escuchar; / y deja que tus gentiles dedos arrojen / sus murmullos sobre mis oídos. / Si en este cor
no quiero recordar, no quiero recordar
1. / No quiero recordar, no quiero recordar / aquellos momentos queridos, aquellos momentos ya desvanecidos, / cuando toda mi alma era para ti; / aquellos momentos
no volveremos a vagar
Así es, no volveremos a vagar / Tan tarde en la noche, / Aunque el corazón siga amando / Y la luna conserve el mismo brillo. / Pues así como la espada gasta su vain
oh, arrebatada en la flor de la belleza
I / ¡Oh!, arrebatada en la flor de tu belleza, / sobre ti no caerá ninguna pesada losa, / solo crecerán rosas sobre la hierba de tu tumba, / sus pétalos, los más te
oscuridad
Tuve un sueño, que no era del todo un sueño. / El sol resplandeciente se había apagado y las estrellas / vagaban a ciegas por los espacios infinitos, / sin brillo
prometeo
I / ¡Titán! En cuya mirada inmortal / los sufrimientos de los mortales, / reflejados en su triste realidad, / no eran como todo lo que los dioses desprecian; / ¿cuál
que te vaya bien
¡Ay!, habían sido amigos en la juventud, / pero las lenguas murmuradoras emponzoñaron la verdad; / y la constancia solo vive en los reinos del cielo: / y la vida
sobre la fría losa de una tumba…
Sobre la fría losa de una tumba / un nombre retiene la mirada de los que pasan, / de igual modo, cuando mires esta página, / pueda el mío atraer tus ojos y tu pen
sol del que triste vela
¡Sol del que triste vela, / astro de cumbre fría, / cuyos trémulos rayos de la noche / para mostrar las sombras sólo brillan. / !Oh, cuánto te asemeja / de la pasada
te vi llorar
¡Yo te vi llorar! Tu lágrima, mía, / en tu pupila azul brillaba inquieta, / como la blanca gota de rocío / sobre el tallo delicado de la violeta. / ¡Te vi reír! Y u
versos del po
1. / Río que corres junto a las antiguas murallas, / donde vive la dama de mi amor, cuando ella / camine por tus orillas y allí, por ventura, tenga / un leve y fuga
versos escritos en el camino entre florencia y pisa
1. / ¡Oh, no me habléis de los grandes nombres de la Historia! / Los días de la juventud son los días de nuestra gloria, / y el mirto y la hiedra de los dulces ve
versos grabados en una copa hecha con una calavera
1. / No te sorprendas… ni creas que me he vuelto loco, / porque lo que sostienes es la única calavera / de la cual, al contrario que de las cabezas vivas, / nunca s
versos para cantar 1
1. / Ninguna de las hijas de la Belleza / tiene la magia que tienes tú; / y como la música de las aguas / es tu dulce voz para mí: / cuando, como si su sonido / pudiera
versos para cantar 2
1. / No hay alegría que el mundo pueda darnos como aquella que nos arrebata, / cuando el fulgor del primer pensamiento se apaga en la turbia putrefacción de los
versos para cantar 3
1. / ¡Que en tu alma reine siempre la luz! / Jamás un espíritu tan adorable como el tuyo / se liberó de sus ataduras mortales / para ir a brillar en el cielo de los
versos para cantar 4
1. / No digo, no murmuro, no suspiro siquiera tu nombre, / hay dolor en las palabras, hay culpa en el rumor… / Pero la lágrima que ahora arde en mi mejilla puede
viene tan bella
I / Viene tan bella como la noche / de esos países sin nubes y cielos estrellados, / y todo lo mejor de la oscuridad y el esplendor / se reúne en su rostro y en su
y has muerto, tan joven y bella
¡Oh, qué poco vale la conversación con otros cuando te recuerdo! / 1. / Y has muerto, tan joven y bella, / como si no hubieras nacido mortal; / y tu figura tan deli
¡todo acabó! la vela temblorosa…
¡Todo acabó! La vela temblorosa / se despliega a la brisa del mar, / y yo dejo esta playa cariñosa / en donde queda la mujer hermosa, / ¡ay!, la sola mujer que pued
¡yo te vi llorar! tu lágrima, mía…
¡Yo te vi llorar! Tu lágrima, mía, / en tu pupila azul brillaba inquieta, / como la blanca gota de rocío / sobre el tallo delicado de la violeta. / ¡Te vi reír! Y u