PAIS POEMA

Libros de pedro lastra

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pedro lastra

a la sombra de un sueño has regresado
A la sombra de un sueño has regresado, / Eugenio amigo, / a visitarme, / a recordar historias perdidas y encontradas. / Hablamos largamente bajo un árbol / parecido a un samán. / Se oyó el canto de un pájaro:
a mitad de camino…
A mitad de camino / a travésde la niebla que cubría / carreteras fantasmas, / que no hace mucho tiempo recorríamos / con la alegría de ver árboles / apenas agitados en su diálogo / por el viento que venía de
abre las puertas al silencio
Abre las puertas al silencio. / No temas, / no invadirá tu casa, / no es la muerte que ronda por aquí / como ladrón de noche, / es siempre el buen amigo, el esperado / a la hora del árbol a quien oye crecer, /
aire que no serena…
Aire que no serena / ni la luz ni la música / ni la acción combinada / del agua / del vuelo de los pájaros / del rabillo del ojo
al fin del día
Pues nada habrá de ser / lo que fue alguna vez, / mi doble cotidiano / y yo, / que soy su sombra, / habremos de mirar al dador de la vida / diciéndole / con la vieja y debida reverencia: / los que van a morir te
al margen de darío
Perdona, pues, maestro, a este mísero Pedro / que te negó tres veces / en casa de romanos / y tirios y troyanos, / a ti, que construiste / esos bajeles mágicos / que fueran las mejores / naves de altura y de pr
algo nos han dejado los dioses desdeñosos
Con muy menudos diezmos / y salarios escasos / nos pagaron los dioses / las devociones largas y vigilias: / días veloces / y el amor veloz, / esas fugacidades.
alguien camina junto a mí…
Alguien camina junto a mí, / alguien camina siempre junto a mí, / me pregunta: / ¿qué has hecho, qué haces con tu vida? / Sólo te veo recordar / o leer una historia de amor. / Ahora mismo no estás en otra cos
antonio de nebrija acostumbraba…
Antonio de Nebrija acostumbraba / explicar su gramática ante don Juan de Zúñiga, / maestre de Alcántara, / según se ve en un claro grabado de la época. / Dichoso aquel grabado / de los hombres que escuchan
anunciaciones en el taller de miguel loebenstein
Anunciación del día / del color y la forma, / revelación gozosa / del sueño de la luz, / del sueño de la sombra. / Vive aquí su pasión / mi amigo Miguel Loebenstein, / que en el mundo de afuera / vio la metamorfo
asombros y extrañezas
I / Misterio tras misterio nos rodean, / así el viento y la nube, / el subir silencioso de la savia / por las ramas del árbol, / el oficio secretode los cuerpos vivientes / o el cantar dialogante de los pájar
aurora boreal (variación)
El amor y la música / el silencio otra vez / y la memoria / del amor y la música
ave nocturna
La ventura y la desventura / han de ser / todo a un tiempo / lo primero y lo último / su lugar sólo uno / y el sonido / que ayuda según dicen al murciélago / a burlarse de toda maraña / será destreza propia de mu
balada para una historia secreta
Miras por la ventana un paisaje de invierno / y la maligna lluvia te destruye / porque eres la ausencia. / Estabas y no eras, / hablabas y el silencio: / nunca eres más bella que cuando sé que eres / la que n
cada uno en lo suyo, en su tarea…
Cada uno en lo suyo, en su tarea / sin alterar el paso / y sin lamentaciones. / Nada fácilfue esto de llegar hasta aquí / y seguir a la espera / del vuelo de lanoche que viene de los Andes.
caminabas…
Caminabas / en dirección contraria del otoño / bajo los grandes árboles / y luego era la costa (una isla sin duda) / ocurrían las olas como siempre / también el sol ahora con los hombres / y mujeres felices / p
canción del alebrije*
¿Qué soy yo, quién soy yo?, / pregunta el alebrije: / figuración nacida de los sueños / del escultor, mi padre, / que me ha dado sus formas caprichosas y bellas / como esa voz que nadie conocía / y que ahora
canción del pasajero
Me despido del siglo / que nos llenó de ruidos y de máquinas / y desterró el silencio / y alargó nuestros días / sobre asolados campos.
caperucita 1975
I / Para verte mejor no necesito / cerrar los ojos / no necesito verte / con un fondo de árboles / no eres fotografía eres el bosque / que se echa a volar y yo te sigo / con los ojos abiertos por tu vuelo / inoce
carta de navegación
El futuro está claro / pero el presente es imprevisible.
clase de química en la lentitud de la tarde…
Clase de química en la lentitud de la tarde, / el débil sol de invierno rompe apenas / la monotonía de las fórmulas / del sistema periódico de los elementos: / aplicados alumnos memorizan los signos. / Anoc
composición de lugar (qué pensaba kandinsky, qué diría)
Corrijo los desvíos / del color y la forma / para pintar el mundo como es, / para ver de más cerca / la noche y su fulgor, / el secreto vaivén de la desolación, / de la alegría, / sin alterar la línea / que le in
con letras indecisas
Omar Cáceres dice / que escribió su poema / con letras indecisas. / Muchos años después / yo leo en otro mundo / su afilado decir / de la desolación, / cuando escuchaba afuera / la raudal despedida / del auriga noc
contracopla
Regreso envejecido de los sueños
conversación con mary anna en «la casa de la cima»
Te miraba, / bailábamos, Mary Anna, / en ese lugar llamado en Saint Louis todavía «La casa de la cima», / y cuando un insensato mexicano tocaba en su lentísimo piano / una canción que me parecía cada vez
cuando menos se piensa
Cuando menos se piensa / los fantasmas escapan de sus madrigueras, / y recobran su ser / al llegar a la casa del que vela.
cuento
Y la bella durmiente escuchará tu voz / y llegará la hora / en que verás con ella las luciérnagas / creadas por el polvo que ya no vuelve al polvo: / los dueños de la noche / podrán ser tus amigos más leale
de nuevo entre nosotros reparte el pan, el agua…
De nuevo entre nosotros reparte el pan, el agua, / gestos desdibujados mi padre, / mis hermanos me miran y no me reconocen, / me preguntan quién soy, por qué he venido / tan tarde, ya es de noche, no sé q
de odiar, de amar la vida porque aún hay palabras…
de odiar, de amar la vida porque aún hay palabras / que alguien dice para ti, para nadie / se hace cada día: / otra manera de ocultar el rencor, ese diamante / que raya el vidrio cuando el sol es más sol /
dejen actuar al viento…
Dejen actuar al viento: / su presencia sin rostro en el centro del cielo. / Desciende hasta nosotros / y anuncia destrucciones o da la bienvenida. / El viento de la historia. Nos dice / que él tiene sus raz
del único elemento
Ceniza / hija del fuego nunca inmóvil / y por eso sufriente de sí misma: / vivimos / de lo que aún persiste de su llama.
desde esta zona de penumbras veo
Desde esta zona de penumbras veo / pasar tu imagen / lenta y nítida, lejos / por el cielo de una ciudad / donde sé que no estás, / y es tu imagen real / que se acerca otra vez a la tierra / y llega a mí / como si
despedida
Y la puse en seguida junto a mi corazón
después de todo el país es muy bello…
Después de todo el país es muy bello, / si de mí dependiera / creo que no abandonaría estos lugares, / el aire aún no está contaminado, / los árboles son hermosos hasta en invierno / —que para ellos es sólo
diálogo del porvenir
Conocen más las hojas de los árboles: / ellas caen ahora / sin prisa, / indiferentes, / como desciende todo / lo que es fiel a la tierra. / Y yo que nada sé, / cuando diga el adiós / diré la bienvenida.
diario
Conversación con alguien. / La muerte escuchaba esas palabras / que ya no estarán más: / y al otro día una semana un mes después de un año / recordaremos. ¿Recordarán ustedes? / ¿O todo ha sido y es la memo
diario de viaje
No tengo nada que encontrar en la realidad, / un paisaje agotado por los viajeros / que me han precedido en el ejercicio de estas contemplaciones.
dibujo con un lápiz las alas de los ángeles
y se acercan y abren la puerta, y me rodean / animales perdidos, al fin juntos / en el jardín, los cuartos, conducidos / a mi lado por ángeles, / y tú no estás y dónde y todo ocurre / aquí mismo contigo / con
disolución de la memoria
1 / El destello de una mirada / atraviesa el paisaje / esta mirada viene de muy lejos / oscila / entre tu tiempo y el mío / 2 / Imágenes imágenes / panes peces / que tu mano dibuja y multiplica / yo escuchaba otras v
dolor de no ver juntos…
Dolor de no ver juntos / lo que ves en tus sueños.
dos verdades para todos los tiempos
Somos muy pocos los supervivientes / no ya de otros: de nosotros mismos. / Tras habérsenos arrancado tantos años / de los mejores de la vida / hemos llegado, silenciosamente, / a la vejez los jóvenes, y los
duermes, y yo velo tu sueño…
Duermes, y yo velo tu sueño, / atento y minucioso / con los cinco sentidos / persiguiendo / el paso de tu sombra / de la alta noche hacia el amanecer.
duermevela
Lo que vuela y se queda en la memoria / no es un nombre / son sílabas / idénticas a un nombre / paloma de la muerte
durará en su color…
Durará en su color / la rosa de tu sueño / encontrada por fin, / la rosa de tu cuerpo, / tan viva, / desplegada, / latiendo en cada uno de mis cinco sentidos.
el azar
¿Y si hubiera nacido en otra parte, / en el Perú, en Praga, por ejemplo / (ya que amo esos lugares) / serías aquel nombre, la figura que eres / creada paso a paso / en estas calles tristes de Santiago, / exis
el desolado profesor
Gutenberg no midió las consecuencias / de su desaforada maquinaria.
el desterrado busca
El desterrado busca, / y en sueños reconoce su espacio más hermoso, / la casa de más aire
el exilio o el reino
Si algún dios furibundo / nos expulsa otra vez del paraíso / que tú y yo hemos creado / fundaremos una nueva ciudad bajo las aguas / en esos continentes sumergidos / donde no importan las noches ni los días
el niño que construye…
El niño que construye / en el mundo visible / su pequeño paraíso. / Velozmente. / Se adelanta a los días / e instala en su memoria / el paraíso perdido.
el ojo tiembla el ojo parpadea…
El ojo tiembla el ojo parpadea / se obstina en retener / la presencia desnuda / que sube y baja por una escalera. / Del mundo entonces como una escalera / recorrida por ti: / ascensos y descensos / no desaparic
el rumor de una huida…
el rumor de una huida / allí se viaja solo y no se encuentran / las pequeñas señales / y siempre el buenos días / buenos días / escucha / y es la lluvia / nada más que la lluvia y su trabajo / como si nada se hub
el secreto del bosque es la llave del tiempo…
El secreto del bosque es la llave del tiempo, / dice mi amigo Servio, / el árbol en su hora, que es la hora de todos, / nos pide que le demos la cifra de su nombre / para reconocernos, / él ya conoce el nue
el sol, autor de representaciones
No éramos inmortales, me decía / mientras iba de regreso a la casa / por caminos que son / contra toda nostalgia / una parte de mí: / y entonces recordé / a una muchacha vestida de oscuro, / muchacha de los And
el sueño
El sueño / me dice con la voz de un anciano apacible / que se acerca indicándome con el dedo / destrúyela, destrúyela, / no des tregua a tu cólera, / a tu resentimiento. / No sé de quién hablamos / y por eso re
el sueño de graciela coulson
Sólo quien anduviera junto a ella en su sueño / podrá decir tal vez cómo intentaba / ocultar aclarar no se sabía / si el trazo de un dibujo / o los rastros de un paisaje real / con movimientos ligeros de la
el transcurrir del sueño
El transcurrir del sueño, / la vida inseparable / que hace más llevaderos / los días terrenales.
el vigía
Esta historia no es nueva, / dice el vigía: / ocurrió hace tres años / y ahora se repite. / Y el vigía señala / los restos del naufragio / que oscurecen la playa, / y a lo lejos / algo como vilanos llevados por e
ella vino y se fue como la juventud…
Ella vino y se fue como la juventud, / se la tragó la tierra / o la deshizo el sueño / que arma con una mano y con otra desarma / sus paisajes veloces / llenos de dulce engaño, / de oasis mentirosos donde nad
en el año 356 antes de cristo, y en éfeso…
En el año 356 antes de Cristo, y en Éfeso, / Eróstrato incendió el templo de Artemisa / para que su nombre nunca fuera olvidado / en sus días ni en las edades por venir. / Ese crimen estremeció a los grie
en el espejo veo…
En el espejo veo / las nubes de Magritte. / Ellas giran y viajan / más allá de nosotros, / vivas en el silencio / de su cielo y su día.
en el sueño inventé para ti una canción…
En el sueño inventé para ti una canción, / tus ojos alejaban en ella a la muerte / y tus manos venían / a borrar el celaje de algunas estaciones / sombrías del amor, / un invierno muy frío en el sur. / Huyó d
en estos meses en que yo me acerco
En estos meses en que yo me acerco / hasta casi tocar toda su edad, / pienso cuánto me hubiera gustado / ayer / o hace unas tardes / conversar con Ud. sobre nuestros asuntos, / sobre los raros libros / que enco
en la penumbra de esta casa otoñal…
En la penumbra de esta casa otoñal / alguien dijo al pasar a mi lado: / ‘Soy tu padre, que estuvo aquí / y después más allá, / muy lejos y hace ya muchos años. / Nada sabes de lo que fue ese tiempo / ni
en un cielo ilegible he pintado mis ángeles…
En un cielo ilegible he pintado mis ángeles / y es allí que combaten por mi alma, / y en la noche me llaman de uno y otro lado: / no en el día, / porque la luz les quita la palabra.
eres solo una sombra que entra y sale de mí…
Eres solo una sombra que entra y sale de mí / sin hacer su morada / en el corazón. ¿Eso es todo? / Sombra que viene y va / del día hacia la noche / y de la noche al día, / entre los edificios y los rostros.
es el viento que pasa…
Es el viento que pasa, / gira en la rueca y en la lanzadera / y teje / y entreteje / palabras y figuras: / las oigo aquí, las veo / en las colinas del amanecer.
escribo el nombre de nerval
recuerdo un verso y lo repito / es su palabra la que digo / la que recuerdo y alguien dice / y no soy yo y el balbuceo / de su palabra es el silencio / (¿quién habla aquí, quién está aquí?)
ese eres tú, un cuerpo que no sabe…
Ese eres tú, un cuerpo que no sabe, / una rama prendida en el gran fuego / el gran fuego de dónde / sin antes, sin después, / lejos del mar que ilumina la noche / sigue, sigue, / ese eres tú adentro de su lla
espero cada día que cante la sirena
Yo no pienso taparme con cera los oídos: / apenas cante la sirena / bogaré hacia la orilla / sorteando las aguas resonantes, / las agitadas olas que dibujan tu rostro.
está pandora con su caja…
Está Pandora con su caja / así en Desierto de los Tártaros / como en el Mar de los Sargazos. / Multiplica la geografía / con las Islas Afortunadas / que abren la puerta del abismo: / el viajero desaparece / y e
este año las aves migratorias
Este año las aves migratorias / no traen la alegría de su canto y su vuelo: / han traído la muerte / pasando de ala en ala, / de rumor en rumor, hacia regiones / que la memoria en sombra / y temerosa / ignora.
este día…
Este día / y el otro / en mí tienen su origen y también su destino
fascinación del vacío
Si hoy hubieras llegado / por la carretera del sur, / si hubieras llegado, como te digo, / a la hora en que las apariciones nocturnas / suelen tomar su sitio en la realidad que las supone, / y despiertan a
fugacidades, iluminaciones…
Fugacidades, iluminaciones: / tiempo del agua en la clepsidra / y de la arena en su cristal, / voz del amor y de la música, / y los regresos del silencio / que viene y va por la memoria, / esa penumbra donde
glosa libre de un pasaje de henry david thoreau
Aunque todos en este pueblo aplaudan y celebren / y me acusen de obstinada porfía / por desobedecer la costumbre y la ley del estado / que obliga a celebrar y aprobar lo que todos aprueban, / yo seguiré n
hace justo diez años…
Hace justo diez años / Javier Lentini y yo éramos inmortales: / en las últimas horas del verano / hablamos largamente de los viejos amigos / y recordamos de paso a los muertos. / Alrededor veíamos amables c
he aquí el transeúnte recorriendo lugares…
He aquí el transeúnte recorriendo lugares / que le salen al paso. / Todo sitio lo atrae y le da alas / como sombra de amor / o de días y noches de acechantes parajes / que son playas o rocas barridas por la
he olvidado los nombres…
He olvidado los nombres / que fueron algún día / mi paisaje y mi llama / y es en vano / que agite la memoria / sus manecillas herrumbradas.
hoy ha vuelto la lluvia…
Hoy ha vuelto la lluvia, / esta lluviatenaz que parece / aliada de la muerte, porque anuncia / los temoresdel díay las vacilaciones / del que habrá de venir, como se dice, / más temprano que tarde. / Tanto qu
in memoriam
Amigo generoso: / yo recordaba un tiempo junto a ti, unas palabras / que ya estaban muy lejos de aquel día, / en esas soledades con las que te confundes / hasta ser uno mismo con ellas, / para ellas, / y la m
instante
Eres como robada de la noche / y hay un rostro que sigue en la ventana. / La mano va y desciende como ala / y las puertas se cierran para nada.
instrucciones para la vigilia
No te preocupes, ya vendrá la noche, / tratarás de dormir con tus fantasmas / después de un largo diálogo / de palabras cruzadas. / No te dejes ganar por la impaciencia.
la ciudad sin ti
Y la ciudad sin ti / se ha ido sin saber cómo ni cuándo / a años luz de este tiempo terrenal. / Se fue, se nos perdió y ahora está lejos / en la región del nunca más / y de las horas del alguna vez. / Me dice
la lluvia es un fantasma de visita…
La lluvia es un fantasma de visita, / adusto, impenetrable, / nunca un paño de lágrimas / para desconsolados / que miren a través de la ventana / sin entender quién pasa, / alguien que estuvo aquí / sin tal vez
la memoria me lleva de la mano
La memoria me lleva de la mano / a un neblinoso atardecer / para que escuche la canción de los álamos / al fondo de mi infancia: / vuelvo a oír como entonces / la cristalina música / de esas liras al viento / s
la nieve nos engañaba
La nieve nos engañaba / con sus falsos mensajes.
la otra versión es la que escribo en sueños…
La otra versión es la que escribo en sueños, / una voz que la letra retiene / repitiéndola / como una línea de Robert Desnos: / TANTO SOÑÉ CONTIGO QUE PIERDES TU / REALIDAD. / La otra versión eres tú, sigilos
la penumbra es el sexto sentido
Y la penumbra como allá. La araña / que afina el tacto al recorrer el muro / me enseña a entretener aquí la espera / mientras recuerdo o escribo en la penumbra / a la espectral araña pasajera.
la soledad conoce sus caminos
La soledad conoce sus caminos.
las hormigas voladoras…
Las hormigas voladoras / lo persiguen sin tregua / invaden el patio y las habitaciones de su casa / bajo el disfraz de rasantes vilanos / que de pronto recobran su naturaleza / y le cierran el paso hacia la
lección de historia natural
Entre las plantas y las aves, / las criaturas sigilosas / y las ardillas indecisas, / urde la vida de allá afuera / sus movimientos circulares. / Por las ventanas entreabiertas / yo divisaba a contraluz / sombr
leopoldo lugones pone fin a sus días
Ninguna obra maestra de la desolación / como esa noche suya en un cuarto de hotel / en la isla del Tigre / releyendo las líneas de un poema / grabado en su memoria: / «Una hebra de seda me envolvía…, / Y solt
leve canción
Mientras espero tu llegada / las aves sobrevuelan el jardín silencioso: / ellas también te esperan, / con sus alas dibujan tu figura / y te veo venir por un claro del bosque / junto al agua real / encantada p
línea de flotación
Al garete en el mar, a la deriva, / y enmarañado de pies a cabeza / por la sombría floración del agua, / ve de nuevo a la gente / que conoció en el sur, / en un pueblo del sur, lejos de todo. / Lejos de todo,
lo que los días dejan
Lo que los días dejan / se llama irrealidad, / la irrealidad que fluye / como el río de Heráclito, / que no era ningún río / sino vagas visiones / pasajeras, cambiantes, / igual que los sonidos / que parecen nomb
lobos y pájaros en cobquecura
Belleza de los pájaros y del lobo marino / que saben esperar / tan serenos / la muerte
los buhíos o casas desamparadas, solas…
Los buhíos o casas desamparadas, solas / (la gente se había ido aquella noche en sus canoas). / Un buhío muy grande: en él cabrían / hasta trescientas almas. / Los otros más pequeños, / y fue ahí donde hall
los días y las islas pasaron con nosotros…
Los días y las islas pasaron con nosotros / y vimos muchas cosas, / pero nunca llegamos a ese laberinto / que no hubiera temido / recorrer de tu mano.
los emisarios
Cuando menos lo espero / me encuentro rodeado por mis fieles difuntos. / Ellos recuerdan, / cuentan lo que vieron / al andar por lugares / que yo también he amado en otro tiempo. / Vienen con amistosos mensaj
los hábiles ministros de la muerte
Los hábiles ministros de la muerte, / rápidos en su juego, / se sienten como siempre seguros de ganar, / y por puesta de mano, / haberes que son todo cuanto nos va quedando.
luciérnagas, el río…
Luciérnagas, el río: / la ribera que se ilumina / y es la luciérnaga en tu mano. / Su luz veloz me sobrevive / ya no luciérnaga ni río.
me alcanzaron los días…
Me alcanzaron los días / para encontrar algunas palabras / que me hablaron de ti en lugares distantes, / inquietas soledades.
me persiguen lugares…
Me persiguen lugares / rostros / voces / que me pierden y ganan / Yo soy esos lugares / rostros / voces / sin orden ni concierto.
meditación de teseo
Si las islas que están ahí se unieran / por una vez, si el cielo / que tú miras pasar / fuera el mismo / por una vez, / si el Minotauro fuera por una vez el ángel / que tú llamas en sueños, / bastaría tu nombre
mester de perrería
Asiduo de mí mismo sobrevivo / encerrado con llave y cerradura, / negando como Pedro la figura / que más me abruma cuanto más la esquivo. / Busco sobrellevarla y hasta escribo / la agilidad del agua que me
mi patria es un país extranjero, en el sur…
Mi patria es un país extranjero, en el Sur, / en el que vive una parte de mí / y sobrevive una imagen. / Hace tiempo, el país fue invadido / por fuerzas extrañas / que aún siento venir en las noches / a pobla
miro fotografías de hace años
Miro fotografías de hace años / que se alargan un siglo en la memoria, / pues estamos / en el invierno del 81: / grupos amigos, rostros que sonríen / al vacío y la nada de su encuadre, / imperceptiblemente y
miro mis manos apergaminadas
Miro mis manos apergaminadas / y entre sus líneas veo mi pasado / mientras las venas semiocultas animan / su lentísimo, / fatigado fulgor.
necesitamos hoy, y más que nunca…
Necesitamos hoy, y más que nunca, / el auxilio de tu hada cibernética, / porque ha regresado una vez más / el invisible y ‘crudo / secuaz de las hogueras’. / Él viajapor el aire del mundo / y el s
no escribo, no me digo…
No escribo, no me digo, / no te digo palabra: / la locura me escribe / como a ti, como a todos. / Aquí la biografía / que la música cuenta / después, / ¿quién sino ella? / Nada por descifrar.
no interrumpo esta ceremonia…
No interrumpo esta ceremonia / de sombras muy laboriosas / que vienen y van en busca / de una llave para abrir / el cuarto oscuro de guardar / y saber cómo fue el entonces / y el allá de sus espejismos.
no pensaba en la muerte ulises…
No pensaba en la muerte Ulises / cuando dijo / que su nombre era Nadie. / Ulises, / diestro en ardides y en sabidurías / no pensaba en la muerte, / no quería sentir el desorden del mar / ni el engañoso / ir y ven
no te abandona en toda la mañana
No te abandona en toda la mañana / la sensación de haber llegado tarde / a un lugar donde alguien te esperaba.
no vuelvas al pasado
No vuelvas al pasado, / nadie te espera allá. / Más temprano que tarde / te dirá la sirena / con su canto dulcísimo: / –«Ven aquí, ven aquí, / encontrarás el reino perdido de tu fábula, / la amistad y el amor d
nostradamus
El futuro no es lo que vendrá / (de eso sabemos más de lo que él mismo cree) / el futuro es la ausencia / que seremos tú y yo / la ausencia que ya somos / este vacío / que ahora mismo se empecina en nosotros.
nota para el poema «andré bretón y nosotros»
La mano del combatiente / es ahora lo único visible / su temblorosa sombra
noticias de roque dalton
Yo digo Roque, Roque, / y empieza esta función como en un cine continuado: / en el cuarto oscuro de la memoria / Roque va revelándose a sí mismo, / se despliega en una larga cinta, / cambia de traje, cambia
noticias del maestro ricardo latcham, muerto en la habana
En estos meses en que yo me acerco / hasta casi tocar toda su edad, / pienso cuánto me hubiera gustado / ayer / o hace unas tardes / conversar con Ud. sobre nuestros asuntos, / sobre los raros libros / que enco
nuevas conversaciones
Este fue el sueño, del que acabo de despertar: estaba yo de visita en el departamento de Andrea Lihn, donde me encontraba con Angélica. En algún momento aparecía Enrique. Les conté que venía de un
ofrenda musical
Tú eres aquel bosque en primavera / tan hermoso de ver y de sentir, / eres muchos caminos dibujados / finamente en la niebla, / cambiantes, sigilosos, / que anuncian de hora en hora un distinto destino.
palabras a víctor jara
Deja pasar los años, Víctor Jara, / en el tiempo que viene / nadie recordará / al oscuro hombrecillo que ordenó que murieras / ni a los que dispararon contra ti: ya sus almas / se pudren o se queman, da lo
para el nuevo decálogo
Y el que ame no será castigado / porque no hay impiedad, / apenas esas tristes equivocaciones
pero yo que no escribo…
Pero yo que no escribo, / yo que casi no tengo ya palabra, / Enrique Lihn, amigo de los mejores días / (esos que no llegaron) / qué puedo hacer por fin / para encontrar el reino que sólo el sueño crea / con l
persistirá la música, dijeron
Persistirá la música, dijeron, / pero la antigua gente de los libros, / nuestros viejos maestros, / han de ser olvidados, / así como la amada bendición de las eras / sólo será visible / en cambiantes imágenes
pez volador y tigre de bengala
Pez volador y tigre de Bengala / por las alrededores / inciertos de la casa. / Los ves en la penumbra / y los oyes moverse / entre el árbol y el agua. / Están ahí, buscándote / también en la mirada / penumbrosa y
plaza sitiada
Rumores y espejismos me distraen / mínimas cosas / ¿o es el temor la causa de esas figuraciones? / Tal vez debiera regresar / a compartir la suerte de los míos / en la plaza sitiada / (muy pocos días / han de n
plinio revisitado
Yo también, Cayo Plinio, me admiro como Ud. / cada día / de las grandes / y pequeñas costumbres de la naturaleza. / Tal vez si usted volviera, / Cayo Plinio, / vería nuevas cosas / y una sola costumbre, / porque
por la puerta entreabierta
Por la puerta entreabierta / aparecieron sombras / que repetían una y otra vez / sus ademanes de cordial bienvenida. / Un instante después / se internaron sin prisa / en el bosque vecino, / también cercano a mí
por los poetas perdidos
Nosotros disputamos a otro reino sus nombres / a otros dioses sus cuerpos siempre ardientes / que arrastraron los sueños, el amor, cuanto existe / más acá del abismo, / abrimos las ventanas de ese reino / y
presencia del amor
El tiempo del amor es el presente / el presente que todo lo contiene / la aparición real de tu alma y tu cuerpo / lo ilusorio de ti / tu encantamiento / también tu lejanía / a veces sólo un nombre / y una voz q
primavera extraviada
En las proximidades de Borneo / Pigafetta encontró / árboles cuyas hojas al caer se animaban. / Muy extrañas las hojas / con su pecíolo corto, / puntiagudo / y cerca del pecíolo, en ambos lados, / tenían sus do
pues cada uno tiene su toscana…
Pues cada uno tiene su Toscana / A la cual sabe como Cavalcanti / que no regresará, / que busque en su memoria la música / de un álamo en la tarde, / el destello / de una hoja al caer sobre la hierba húmeda, /
punto de fuga
Esos pocos minutos de atención / que obtienen todos / cuando llega la muerte, / de algo, / de alguien que está siempre / más allá de sí mismo, / se desvanecen / como sombra en la sombra.
querer la llama viva
Querer la llama viva / envolvente y danzante / que se niega a la sombra / como el amanecer. / Incorporar los sueños / en el mundo real / y llenar de silencio / todo su alrededor.
quién buscará, quién buscará por mí…
Quién buscará, quién buscará por mí, / quién, señora, buscará por nosotros, / por ti, / quién buscará la otra parte de mí, / señora de no ser más, / señora del extravío. / Cómo será, señora, verte y no verte /
recuerda, pues, recuerda…
Recuerda, pues, recuerda / que a la vuelta de las estaciones / tú serías mi principio de realidad, / y no hubo estaciones ni regresos, / sólo figuras entrevistas y sentidas por un durmiente, / un ir y venir
recuerdo un verso cuyo autor desconozco
Recuerdo un verso cuyo autor desconozco: / árboles quietos arden frente al cielo. / Visiones del viajero que buscaba / la tierra prometida y halló solo / la ceniza de viejos resplandores.
regreso
Años y meses fantasmales / embellecidos por el viento, / vuelvan a mí por una vez / con lo perdido y olvidado.
reivindicación del astrolabio
El astrolabio ha caído en desuso / y hoy todos celebran la eficacia / de los instrumentos modernos. / Yo sostengo que se trata de un error lamentable / en el que los antiguos no cayeron jamás / (el sol era
seco…
Seco / apergaminado por las largas vigilias / leo una vez y otra / la misma historia de esa Dulcinea / que no es historia porque yo la veo / claramente detrás de las paredes / y en las hojas del bosque rumoro
semejante a los días son los sueños
Semejante a los días son los sueños: / ellos no se repiten, / una pequeña piedra en el camino, / una voz no esperada, / la confusión de un nombre al cruzar una calle, / los transfigura. / Y en cuanto a cosas
serial
Y éramos inmortales. Nuestras flechas / daban justo en el blanco: / el Gran Jefe piel roja caía sin remedio. / Las hermosas muchachas eran siempre las mismas / y nos miraban con orgullo.
sin ninguna confianza en la luz…
Sin ninguna confianza en la luz / que apago con temor y reverencia / veo la sombra de mi cuerpo / del otro lado de la pared
sísifo
Caer y recaer / en las mismas alianzas y celadas del sueño
sobre la inclusión en antologías
Me dices, buen amigo, que leíste mis poemas / y que has pensado publicar uno de ellos en tu libro. / Leer versos en tiempos como estos / es algo inesperado, / una vieja costumbre en vías de extinción, / y p
sueño que nunca más tendré mis libros…
Sueño que nunca más tendré mis libros, / la biblioteca desapareció / y veo que estoy solo en un cuarto vacío: / ¿Se dispersó la vida, el puro viaje / es lo que va quedando? / ¿De qué voy a escribir, qué pue
teatro de invierno
Asumo una vez más mi papel en estas representaciones invernales / y soy por un momento el entumecido Catulo / repitiendo sordamente sus versos / para información de los romanos / que no te conocieron como
traslado a la mañana
Lejos resuena el silbido de un tren, / y desde el árbol los pájaros emprenden su vuelo: / no es nada, / sólo que los pájaros se van / y pensamos en los que viajan, / en las vueltas que damos alrededor de la
tres poemas para juanita
Estudio / Es extraña tu mano levantada en el aire, / una mano y sus dedos / que rodean a veces el pan sobre la mesa / y alzan un vaso, absorben o se cierran / sin sonido en el agua, / sin sonido en el pan, en
tu nombre es tan hermoso como el vuelo de un pájaro…
Tu nombre es tan hermoso como el vuelo de un pájaro / que abandonando el dulce refugio de sus árboles / se perdiera en el mar lleno de alas / que le inventó la noche por amor
última copla
Quiero ser inmortal / para seguir amándote
una casa para irene
Palabras como sueños que crean para ti / lo real cuando amas / te regresan a la casa del bosque / la persona perdida, / o una figura semejante a ella / que ayer no más buscaba / las raras piedrecillas / ocultas
una sombra
Alguien dijo en la tarde, junto a un tren, / «no esperes, es inútil, ella no ha de venir». / Una sombra persigue entonces a la memoria, / o acaso es perseguida por ella, / la memoria del sueño anunciador
una vez más el viento agitando los árboles
Una vez más el viento agitando los árboles, / no el de otro tiempo / semejante a nosotros: este hacía / su voluntad, tomaba / poco a poco la forma / de aquella soledad que provocaba.
unicornios, palomas
Unicornios, palomas, / en arcas que dejamos olvidadas / en mares de otro tiempo, / ¿regresarán un día?
variaciones sobre un tema de duchamp
En la noche, / en el sueño, / uno mira (y escucha) / esas transformaciones: / la certeza absoluta, / inalcanzable, / del rumoroso objeto del deseo.
veíamos…
Veíamos / la caída del sol a la orilla de un río / de lentísimo curso: / ahora recordamos / ese instante entre árboles / que eran parte de un sueño, / el fulgor de la imagen / de una escena olvidada.
veían animales en la cordillera…
Veían animales en la cordillera, / animales que no suelen vivir en la cordillera / sino más bien en climas cálidos, / el mundo se poblaba en un instante / y el arca de Noé se desplazaba hacia la costa: / el
vendrá el sueño
Vendrá el sueño a ordenar mi morada / y sabré cómo fue / el comienzo del viaje, / su confuso rumor, / el fin del largo día.
viene la muerte, dicen…
Viene la muerte, dicen, / y no existe otra lectora como ella. / Yo no quiero ser leído por la muerte, / pues luché contra ella cada día. / Mas ella borra y borra y aniquila / mis páginas queridas. / Sobrevuel
visitante
Alguien llama a la puerta, y luego sigue ahí, / más allá de nosotros pero inmóvil / sin gesto alguno, / ni airado ni amistoso, / al modo en que se acercan / las personas de un sueño / a reclamar su sitio y su
volcanes
Silenciosas figuras, / tan distantes, / en lugares de encuentro / del misterio y la tierra.
vuelvo sobre lo mismo, pienso con gran cuidado…
Vuelvo sobre lo mismo, pienso con gran cuidado / en lo que no nos pasa todavía, / preparo tus recuerdos y los míos / antes que la memoria los juegue con cartas marcadas.
y el mundo se acaba para el viviente…
Y el mundo se acaba para el viviente / como se deslizan las gotas de la lluvia en las hojas del rododendro / o como el inesperado caer de la nieve en una tarde otoñal.
y entonces empiezan a entrar en tu noche…
y entonces empiezan a entrar en tu noche / y te miran con sus ojos fijos / y tu sueño es ahora su acuario / un medio difícil para un ser tan terrestre / y no hay tiempo ni espacio para otros prodigios
y la memoria como el mar…
Y la memoria como el mar, / incesante, instantáneo. / Mancha de algas sobre los arenales. / Un hombre / una mujer / en su propio escenario, / cada uno más cerca de su eco. / La memoria / que es el siempre jamás, /
y la vejez legítima…
Y la vejez legítima. / Y sus interminables memoriales. / Serán leídos alguna vez por Felipe Segundo / en sus habitaciones privadas / del Escorial. / Encontrará bajo las borraduras / lo que escribió su mano en
y vinieron los días…
Y vinieron los días / ajenos a sí mismos, / y de nuevo el destello, / la visión en el muro, / gotas de una clepsidra / diciendo desde lejos / la medianoche del agonizante. / Alguien enmarañaba / lo que fue, lo qu
ya hablaremos de nuestra juventud
Ya hablaremos de nuestra juventud, / ya hablaremos después, muertos o vivos / con tanto tiempo encima, / con años fantasmales que no fueron los nuestros / y días que vinieron del mar y regresaron / a su pro
ya se sabe, y lo dicen los textos escolares…
Ya se sabe, y lo dicen los textos escolares / que repiten a Homero, / que solo en mi talón residía la muerte. / Nadie supo en verdad / cuán vulnerable fui / a pesar de la gracia de los dioses.
yo sé lo que te digo…
Yo sé lo que te digo. / Mírame, pues, con tus pequeños ojos / que se abren solo al llanto o al desvelo, / mírame varias veces para que me conozcas: / desde hoy emprendemos un viaje con incierto destino. / A
¿cómo llegué hasta aquí?…
¿Cómo llegué hasta aquí? / Veo muertos / que alimentan la lluvia: / es su trabajo. / Solo yo ignoro el mío en este valle / de arenas corrosivas / que el agua lleva y trae / lentamente, / y destruyen la casa / en do
¿con quién hablan las máquinas parlantes?
¿Con quién hablan las máquinas parlantes? / Hablan consigo mismas, se despeñan / las voces en el río de sus ecos: / rodados de un barranco, las figuras / humanas sepultadas en su seno / son el solo y el mis
¿no era inmortal tu rostro?…
¿No era inmortal tu rostro?
¿qué fue de tanta invención?
¿Qué fue de tanta invención / y de tantas novedades y ocurrencias / y palabras / escritas para durar / como trajeron?
¿qué harás al regresar a tu país?…
¿Qué harás al regresar a tu país / después de tantos viajes, cuando seas / la suma y resta de las dispersiones? / Preguntarás por quienes se murieron, / por los que padecieron / persecución por injusticia / y
¿quién es este monarca sin cetro ni corona…
¿Quién es este monarca sin cetro ni corona / extraviado en el centro de su palacio? / Los inocentes pajes no están más / (ahora cada uno combate por un reino / sin dueño todavía). Las damas de la corte / pr
¿quién podrá saber más de lo desconocido?
¿Quién podrá saber más de lo desconocido? / Tan solo esa raíz / que se hunde en la tierra / para hacer su camino / sin ser vista ni oída, / pues ella nada ignora / de puntos cardinales, / figuraciones y fragmen
¿quién te exilió de mí, o me exilié yo mismo…
¿Quién te exilió de mí, o me exilié yo mismo / como de mi tierra? / Fue un día lobo, un día tigre fue / de oscuras madrigueras, / o acaso un día halcón, / ave de presa y no de cetrería / que te diera el alcan
…teatros donde alguien cambiaba la decoración…
…teatros donde alguien cambiaba la decoración / antes de que las escenas terminaran / la derrota de un Roncesvalles de utilería / y el eco de una despedida de otro tiempo / otra historia