¿Qué soy yo, quién soy yo?,
pregunta el alebrije:
figuración nacida de los sueños
del escultor, mi padre,
que me ha dado sus formas caprichosas y bellas
como esa voz que nadie conocía
y que ahora me nombra,
alebrije, alebrije,
canción y eco del sueño,
criatura cambiante o celaje entrevisto
animado por materias y colores reales,
sésamo ábrete de la ternura,
del anhelo de ser.