I
Misterio tras misterio nos rodean,
así el viento y la nube,
el subir silencioso de la savia
por las ramas del árbol,
el oficio secretode los cuerpos vivientes
o el cantar dialogante de los pájaros,
y sus apariciones
y desapariciones.
II
Y esto pudimos aprender de una vez:
la memoria
ni odia ni ama.
En su ir y venir todo lo ve,
los placeres fugaces
y los días crueles,
las tierrasarrasadas.
III
Nadie quiera soñarcon la muerte,
porque en ella no habrá ni una imagen
del sueñode los días.