País Poema - Autores

konstantínos kaváfis

27 de junio de 1906, 2 p.m.
Cuando lo llevaron los Cristianos a colgar / al inocente muchacho de diecisiete años, / su madre que allí cerca de la horca / se arrastraba y se golpeaba en el su
a la entrada del café
Algo que dijeron al lado mío / dirigió mi atención a la entrada del café. / Y vi el hermoso cuerpo que parecía / como si el Amor lo hubiese forjado con su más con
a permanecer
Sería la una de la madrugada, / o la una y media. / En un rincón de la taberna: / detrás del tabique de madera. / Fuera de nosotros dos, el negocio totalmente vacío
al atardecer
De cualquier forma aquellas cosas no hubieran durado mucho. / La experiencia de los años así lo enseña. / Mas qué bruscamente todo cambió. / Corta fue la hermosa
ana comnena
En el prólogo de la Alexiada se lamenta / Ana Comnena de su viudez. / Su alma está presa del vértigo. “Y con / ríos de lágrimas” nos dice “empapo / mis ojos… Ay qué
ana dalasene
En la bula áurea que dictó Alexis Comnenos / para honrar en forma magnífica a su madre, / a la muy prudente señora Ana Dalasene / -distinguida en sus obras, en su
anna dalassini
En el decreto real que editó Alexios Komninos, / especialmente para honrar a su madre, / la muy sabia Anna Dalassini / (conocida además por su labor y sus modales
antes de que los cambiara el tiempo
Mucha pena sintieron por la separación. / Ellos no lo querían: fueron las circunstancias. / La necesidad de vivir hizo a uno de ellos / marcharse lejos -Nueva Yor
apolonio de tyana en rodas
Apolonio hablaba de buena educación y conducta / a un joven que construía una lujosa mansión en Rodas: / “En lo que a mí concierne —Apolonio dijo al final—; / cua
así tan intensamente contemplé
Así tan intensamente contemplé la belleza, / que plena está mi vista de ella. / Líneas del cuerpo. Labios rojos. Miembros voluptuosos. / Cabellos como tomados de
bellas flores y blancas como mucho le venían
Entró al café donde iban juntos.- / Su amigo aquí le dijo hace tres meses: / “No tenemos un centavo. Dos pobres muchachos / somos -que hemos caído a tabernas bara
buen tiempo, mal tiempo
Me alegra que se vaya / el invierno con sus nieblas, temporales y frío. / La primavera entra en mí, oh alegría verdadera. / La risa es como un rayo de sol, todo d
candelabro
En una pieza vacía y pequeña, sólo cuatro paredes, / y cubiertas por telas íntegramente verdes, / está encendido un hermoso candelabro y arde: / y en cada llama s
candil
Es un cuarto vacío, pequeño, sólo cuatro paredes / cubiertas con tela verde. / Un bello candil arde y brilla, / cada flama produce una pasión lasciva, / un lujurios
casa con huerto
Quisiera tener una casa de campo / con un jardín muy grande -no tanto / por las flores, por los árboles, y por el verdor / (por cierto que también se hallen: son
cesarión
En parte para aclarar bien una época, / en parte también para pasar el tiempo, / ayer por la noche tomé para leer / una colección de inscripciones de los Ptolomeo
che fece… il gran rifiuto
A algunos hombres les llega un día / en que deben el gran Sí o el gran No / decir. De inmediato se revela quién tiene / preparado en su interior el Sí, y diciéndo
comprensión
Los años de mi juventud, mi vida voluptuosa / -cuán claramente veo ahora su sentido. / Qué inútiles arrepentimientos, qué vanos… / Pero no veía el sentido entonce
cuando despierten
Trata de guardarlas, poeta, / por más que sean pocas aquellas que se detienen. / Las visiones de tu amor. / Ponlas, medio ocultas, entre tus frases. / Trata de rete
cuanto puedas
Cuanto puedas / Si imposible es hacer tu vida como quieres, / por lo menos esfuérzate / cuanto puedas en esto: no la envilezcas nunca / por contacto excesivo / con el
darío
El poeta Fernaziz compone / la parte crucial de su poema épico: / Darío, el hijo de Hístapes / asumió el reino de los persas / (nuestro glorioso rey Mitríades, / acla
de la escuela del célebre filósofo
Fue discípulo de Amonio Saccas por dos años; / pero se aburrió de la filosofía y de Saccas. / Después entró a la política. / Pero la abandonó. Eparcos era necio; /
de vidrio coloreado
Mucho me emociona un detalle / en la coronación, en Blaquerna, de Juan Cantacuzeno / y de Irene hija de Andrónico Asán. / Como no poseían sino unas pocas piedras
de vidrio policromo
Un detalle me conmueve de la coronación, / En Bajaferne, de Juan Cantacuceno e Irene, / hija de Andrónico Assán. / Como teñían pocas gemas / (nuestro estado pasaba
debió de importarles
Soy casi un vagabundo. / Esta terrible ciudad de Antioquía / ha devorado mi riqueza; / esta ciudad con su cara forma de ser. / Pero soy joven y gozo de buena salud;
desde la escuela de un renombrado filósofo
Fue discípulo de Ammonio Sacca durante dos años; / pero le aburrieron sus enseñanzas. / Después entró en la política y la abandonó; / el prefecto era un tonto y s
desde las nueve
Doce y media. Rápidamente el tiempo / pasó desde las nueve, cuando encendí mi lámpara / y me senté aquí. Estoy sentado / sin hablar o leer. ¿A quién podría hablar
deseos
Como hermosos cuerpos que murieron jóvenes / y fueron sepultados, con lágrimas, en rico mausoleo, / coronados de rosas y con jazmines en los pies, / así son los d
deslealtad
Muchas cosas alabamos de Homero, pero no elogiaremos ésta… / ni tampoco a Esquilo cuando dice Thetis que Apolo, cantando en sus bodas, / “le vaticinó buena mate
días de 1896
Se envileció totalmente. Una tendencia erótica / muy prohibida y despreciada / (innata sin embargo) fue la causa: / era la sociedad puritana en extremo. / Gradualme
días de 1901
Esto era lo que había de excepcional en él: / a pesar de su vida disoluta, / de su larga experiencia del deseo / y de la habitual correspondencia / con que en él se
días de 1903
No los hallé ya otra vez -tan luego perdidos… / los ojos poéticos, el pálido / rostro … en el anochecer de la calle … / No los hallé ya más -conquistados sólo por
días de 1908
Aquel año se encontró sin trabajo; / y en consecuencia vivía de las cartas, / y de los dados, y de dinero prestado. / Un puesto, con tres liras al mes, le habían
días de 1909 10 y 11
De un maltraído, pobrísimo marino / (de una isla del Mar Egeo) era hijo. / Trabajaba donde un herrero. Usaba ropa vieja. / Sus zapatos de trabajo raídos y míseros
dos jóvenes, de 23 a 24 años
Desde las diez y media estaba en el café, / y lo esperaba que dentro de poco apareciera. / Llegó la medianoche -y lo esperaba todavía. / Dieron la una y media; ha
el 25° año de su vida
Va regularmente a la taberna / donde se habían conocido el mes anterior. / Preguntó; pero nada supieron decirle. / Por sus palabras, comprendió que se había conoc
el cortejo de dionisio
Damon, el artista (otro más diestro / no hay en el Peloponeso), en mármol / de Paros está elaborando el cortejo / de Dionisio. El dios en gloria excelsa / adelante,
el dios abandona a antonio
Cuando, de pronto, a media noche oigas / pasar una invisible compañía / con exquisitas músicas y voces, / no lamentes en vano tu fortuna / que cede al fin, tus obra
el espejo del vestíbulo
En el recibidor de esta mansión / había un gran espejo antiguo, / adquirido por lo menos hace cien años. / Un joven de extremada belleza, / ayudante de sastre / (atle
el espejo en la entrada
La rica mansión tenía en la entrada / un espejo enorme, muy antiguo, / comprado a lo menos ochenta años antes. / Un hermosísimo joven, empleado donde un sastre / (l
el fin de nerón
Nerón no se alarmó cuando oyó / la profecía del oráculo de Delfos: / “Teme a los setenta y tres años.” / Tenía mucho tiempo aún para divertirse, / tiene treinta año
el plazo de nerón
No se inquietó Nerón cuando escuchó / del délfico adivino aquel oráculo. / «Los setenta y tres años témelos». / Quedaba tiempo aún para gozar. / Pues tiene treinta
el sol de la tarde
Esta pieza, qué bien la conozco. / Ahora se arrienda y también la del lado / para oficinas comerciales. Toda la casa se transformó / en oficinas de corredores, y
el viejo
En una esquina del café sonoro de murmullos confusos / un anciano sentado se inclina sobre la mesa, / leyendo un periódico, sin compañía. / Y en el ocaso de su mi
emiliano monae alejandrino
(628-655 d.C.) / “Con palabras, con apariencia y modales / me forjaré una excelente armadura; / de esta manera, me enfrentaré a la maldad / sin temor ni debilidad. /
emisarios de alejandría
No se vieron, por siglos, tan hermosos obsequios en Delfos / como estos que fueron enviados por los dos hermanos, / los reyes rivales Ptolomeos. Después de reci
en alejandría 31 a.c.
Desde su pequeña aldea, cercana a los suburbios, / cubierto aún por el polvo del camino; / llega el mercader: “Goma, incienso, / el mejor aceite de oliva, perfume
en camino a sinope
Mitrídates, glorioso y potente, / señor de grandes ciudades, / poseedor de ejércitos poderosos y de flotas, / mientras iba a Sinope pasó por un camino / de campo mu
en cuanto puedas
Y si no consigues hacer tu vida como quieres / intenta por lo menos esto / en cuanto puedas: no vayas a ensuciarla / al frecuente contacto de la gente, / con charla
en desesperación
Lo perdió del todo. Y ahora busca ya / en los labios de cada nuevo amante / los labios de él; en la unión con cada / nuevo amante busca engañarse / que es el mismo
en el mismo lugar
Ambiente de la casa, de los locales, del barrio / que veo y por donde camino: años y años. / Te he dado forma en alegría y en tristezas: / con tantas circunstanci
en el puerto
Joven, de veintiocho años, en un barco de Tinos / llegó Emes a este puerto sirio, / con el propósito de aprender perfumería. / Pero en la travesía se enfermó. Y a
en la aburrida aldea
En la aldea aburrida donde trabaja / -empleado en una casa de comercio, / jovencísimo- y donde espera / que pasen aún dos o tres meses, / aún dos o tres meses para
en la calle
Su simpático rostro un poco pálido / y los ojos castaños aún absortos. / Veinticinco años, aunque aparenta más bien veinte. / Algo le da en su atuendo vago aire d
en la iglesia
Amo la iglesia – sus hexaptérigas, / la plata de sus vasos sagrados, sus candelabros, / las luces, su iconos, el púlpito. / Cuando entro en la iglesia de los grie
en la noche
De todas formas, no hubiera durado. / La experiencia de los años me lo ha demostrado. / El destino puso un fin abrupto. / Fue breve ese tiempo / pero qué fuertes su
en los suburbios de antioquía
Nos sorprendimos en Antioquía / al saber los últimos hechos de Julián. / Apolo discutió con él en Dafne; / no dará el oráculo (¡como si nos importara!), / no tenía
en un atardecer
Con todo no podía eso durar mucho. La experiencia / de los años me lo muestra. Pero sin embargo un tanto abruptamente / vino el Destino y lo detuvo. / Breve fue l
en un libro viejo
En un libro viejo -de unos cien años- / olvidada entre sus hojas, / encontré una acuarela sin firma. / Debe haber sido obra de un artista muy bueno. / Llevaba como
en un pequeño pueblo de asia menor
La noticia del resultado / de la batalla naval, en Acio, / fue ciertamente inesperada. / Pero no hay necesidad / de componer nuevo discurso: / solo hay que cambiar el
en un viejo libro de hace casi cien años
En un viejo libro de hace casi cien años, / entre las hojas olvidada, / encontré una acuarela sin firma. / Ha de haber sido obra de un poderoso artista / Llevaba co
en una gran colonia griega 200 a.c.
Nadie puede dudar por más tiempo / que las cosas no marchan en la colonia como debieran, / y aunque en una forma u otra progresamos / quizá, ¡como muchos piensan,
era pobre y sórdida la alcoba….
Era pobre y sórdida la alcoba, / escondida encima de la equívoca taberna. / Desde la ventana se veía el callejón / sucio y estrecho. De abajo / subían las voces de
esperando a los bárbaros
-¿Qué esperamos congregados en el foro? / Es a los bárbaros que hoy llegan. / -¿Por qué esta inacción en el Senado? / ¿Por qué están ahí sentados sin legislar los
favor de alejandro balas
Ah, no me molesto porque se me dañó una rueda / del carruaje, y porque he perdido una victoria ridícula. / Con los buenos vinos, y entre las bellas rosas / voy a
filoheleno
Cuida que el grabado se haga artísticamente. / Expresión grave y majestuosa. / La diadema mejor más bien estrecha; / aquellas anchas de los Partos no me gustan. / L
frente de la casa
Ayer mientras paseaba por un barrio / apartado, pasé por frente de la casa / donde solía entrar cuando era joven. / Allí el Amor mi cuerpo había dominado / con su p
fui
No me ligué. / Por entero me liberé y me fui. / Hacia goces que estaban / parte en la realidad, parte en mi ser, / en la noche iluminada fui. / Yo bebí un vino fuerte
grises
Mirando un ópalo casi gris / recordé unos hermosos ojos grises / que había visto hará unos veinte años… / Nos amamos un mes. / Marchó después a Esmirna, creo, / a tra
he dado al arte
Me siento y medito. He dado al Arte / deseos, sensaciones, ciertos entrevistos / rostros o líneas, la insegura imagen / de amores incompletos. Dejad que a él me e
he ido (otra versión)
No tengo ligaduras; / me abandoné del todo. / He ido en la noche iluminada / hacia goces que eran mitad reales / mitad elaborados por mi espíritu. / Y he bebido un vi
hedonismo
El gozo y la esencia de mi vida / es el recuerdo de las horas en que encontré / y retuve el placer como quise. / El gozo y la esencia de mi vida / fue así, para mí /
herodes de ática
¡Qué gran victoria para Herodes de Ática! / Alejandro de Seleucia, uno de nuestros mejores sofistas, / llega a Atenas a conferenciar, / y encuentra la ciudad vací
idus de marzo
Las grandezas teme, oh alma. / Y si vencer tus ambiciones / no puedes, con cautela y reservas / síguelas. Y cuanto más adelante vayas, / sé más observador, más cuid
itaca
Cuando emprendas tu viaje a Itaca / pide que el camino sea largo, / lleno de aventuras, lleno de experiencias. / No temas a los Lestrigones ni a los Cíclopes, / ni
jónico
Aunque rompimos sus estatuas, / aunque los expulsamos de sus templos, / no por eso murieron del todo los dioses. / Oh tierra de la Jonia, a ti te aman todavía, / a
jóvenes de sidón (400 d.c.)
El actor que trajeron para que los divirtiera / recitó también algunos epigramas escogidos. / La sala se abría sobre el jardín; / y tenia una sutil fragancia de f
juliano viendo indiferencia
“Tomando en cuenta que, entre nosotros / hay mucha indiferencia para con los dioses…” / —Habla con ademán grave—. / ¡Indiferencia!, y bien, ¿qué esperaba?, / organi
jura
Jura una y otra vez que rehará su vida. / Mas al llegar la noche y sus consejos, / sus compromisos, sus ofrecimientos, / mas al llegar la noche con su propio pode
kimon hijo de learjos de 22 años, estudiante de letras griegas (en cirene)
“Mi fin sobrevino cuando era feliz. / Hermotelis me tenía como su amigo inseparable. / En mis últimos días, a pesar de que fingía / no estar inquieto, percibía yo
la ciudad
Dices: “Iré a otra tierra, hacia otro mar, / y una ciudad mejor con certeza hallaré. / Pues cada esfuerzo mío está aquí condenado, / y muere mi corazón / lo mismo q
la enfermedad de cleto
Cleto, un simpático / muchacho, de unos veintitrés años / -con excelente educación, con un raro conocimiento del griego- / está gravemente enfermo. Lo atacó la fi
la mesa del lado
Apenas tendría veintidós años. / Y sin embargo estoy seguro, que, hace casi esos / años, este mismo cuerpo lo gocé. / No es en absoluto una exaltación del erotism
la satrapía
Ay, qué desgracia, que, estando tú hecho / para obras hermosas e importantes, / la injusta suerte tuya tenga siempre / que negarte la osadía y el éxito. / Que te ha
la vitrina de la cigarrería
Junto a una iluminada vitrina / de una cigarrería estaban, entre otros muchos. / Casualmente sus miradas se encontraron, / y el ilícito deseo de sus cuerpos / expre
las almas de los viejos
En sus viejos cuerpos acabados / viven las almas de los ancianos. / Cuán tristes son las pobres / y qué hastiadas de la vida miserable que arrastran. / Cómo tiembla
las exequias de sarpedón
Profundo dolor tiene Zeus. Ha dado muerte / Patroclo a Sarpedón; y ahora se abalanzan / el hijo de Menecio y los aqueos a arrebatar / el cuerpo y ultrajarlo / Pero
las ventanas
En estas oscuras piezas, donde paso / días agobiantes, voy y vuelvo arriba abajo / para hallar las ventanas. -Cuando se abra / una ventana habrá un consuelo-. / Mas
lejos
Quisiera este recuerdo decirlo… / Pero de tal modo se ha borrado… como que nada queda / porque lejos, en los primeros años de mi adolescencia yace. / Una piel com
lo oculto (1908)
Por cuanto hice y por cuanto dije / que no traten de encontrar quién era yo. / Un obstáculo se alzaba y transformaba / mis acciones y mi modo de vivir. / Un obstácu
lo riesgoso
Dijo Mirtias (un estudiante sirio / de Alejandría: bajo el reinado / de augusto Constante y augusto Constancio, / gentil en parte, y en parte cristianizado): / “For
los caballos de aquiles
Cuando vieron muerto a Patroclo, / que era tan valeroso y fuerte y joven, / los caballos de Aquiles comenzaron a llorar; / sus naturalezas inmortales se indignaba
los dioses abandonan a antonio
Cuando de pronto, a medianoche, oigas / pasar el tropel invisible, las voces cristalinas, / la música embriagadora de sus coros, / sabrás que la Fortuna te abando
los pasos
En un lecho de ébano ornamentado / con águilas de coral, duerme profundamente / Nerón -inconsciente, tranquilo, y feliz; / en la plenitud del vigor de la carne / y
los reyes de alejandría
Se reunieron los alejandrinos / para conocer a los hijos de Cleopatra: / Cesáreo y sus hermanos / Alejandro y Ptolomeo, que fueron presentados / por primera vez al
los sabios los hechos que se aproximan
Los hombres conocen los hechos que ocurren al presente. / Los futuros los conocen los dioses, / plenos y únicos poseedores de todas las luces. / De los hechos fut
mar de la mañana
Aquí que me detenga. Que también yo contemple un poco la / naturaleza. / Azul esplendoroso de un mar de la mañana / y de un cielo sin nubes, y una ribera amarilla
mar en la mañana
Que me detenga aquí. / Que también yo contemple por un momento / la naturaleza, / el luminoso azul del mar en la mañana y del cielo sin nubes / y la amarilla arena:
media hora
Ni te conseguí, ni te conseguiré / nunca, creo. Algunas palabras, un acercamiento / como en el bar anteayer, y nada más. / Es una pena, no digo. Pero nosotros los
miris: alejandría del 340 d.c.
Cuando supe la desgracia, que había muerto Miris, / fui a su casa, a pesar de que evito / entrar a las casas de Cristianos, / sobre todo cuando tienen duelos o fe
monotonía
A un día monótono otro / monótono, invariable sigue: Pasarán / las mismas cosas, volverán a pasar – / los mismos instantes nos hallan y nos dejan. / Un mes pasa y t
muerte de un general (1899)
Su mano alarga la muerte / y de un glorioso general la frente toca. / Al atardecer un diario la noticia da. / La casa del enfermo se llena con muchísima gente. / A
murallas
Sin consideración, sin piedad, sin recato / grandes y altas murallas en torno mío construyeron. / Y ahora estoy aquí y me desespero. / Otra cosa no pienso: mi esp
muy raramente
Es un viejo. / Agotado, encorvado, / vencido por los excesos y los años, / por la calleja avanza con pie lento. / Sin embargo, cuando entra en su casa para esconder
no comprendió
En lo que toca a nuestras creencias, / el banal Julián dijo: / “Leí, comprendí, condené.” / Como si ese tonto nos hubiera aniquilado con su “condené”. / Sin embargo
no comprendiste
De nuestras creencias religiosas- / el necio Julián dijo: “Leí, comprendí, / condené”. Como si nos hubiera anonadado / con su “condené”, el muy ridículo. / Tales oc
oh amigos, cuando yo estuve enamorado
Oh amigos, cuando yo estuve enamorado / – hace ya tantos años – / no vivía en el mismo mundo / que el resto de los mortales. / Vivía en la lírica fantasía, / y aunque
para amonis que murió de 29 años, en 610
Rafael, unos pocos versos te piden que compongas / como epitafio para el poeta Amonis. / Algo muy fino y delicado. Tú podrás, / eres el indicado, para escribir co
permanece una imagen
Sería la una de la noche / o la una y media acaso / En un rincón de la taberna, / tras el tabique de madera. / Los dos tan sólo en el lugar vacío. / Una lámpara de pe
permanecer
Debe haber sido la una o la una y media. / En un rincón de la taberna, tras la división de madera, / aparte de nosotros, nadie. / La lámpara apenas iluminaba. / El
poema jónico
Aunque destrozamos sus estatuas, / aunque los sacamos de sus templos, / los dioses no murieron. / ¡Oh tierra jónica!, aún te aman. / Es a ti a quien sus almas recue
por las tabernas
Por las tabernas y los burdeles / de Berito me revuelco. No quería quedarme / en Alejandría. Me abandonó Tamidis / y se fue con el hijo de Eparcos para tener / una
preguntaba por la calidad
Desde la oficina donde lo habían tomado / para un puesto insignificante y mal pagado / (como ocho liras al mes: con los extras) / salió al terminar su maldito tra
que el dios abandonaba a antonio
Cuando de repente, a medianoche, se escuche / pasar una comparsa invisible / con músicas maravillosas, con vocerío; / tu suerte que ya declina, tus obras / que frac
que el dios abandonaba a antonio (otra versión)
Cuando de repente, a medianoche, se escuche / pasar una comparsa invisible / con músicas maravillosas, con vocerío, / tu suerte que ya declina, tus obras / que frac
recuerda, cuerpo
Cuerpo, recuerda no solamente cuánto fuiste amado, / no solo los lechos en que te acostaste, / sino también aquellos deseos que por ti / brillaban en los ojos man
recuerda, cuerpo, no sólo cuánto se te amó
Recuerda, cuerpo, no sólo cuánto se te amó, / no solo los lechos donde estuviste echado, / más también aquellos deseos que, por ti, / en miradas brillaron clarame
regresa
Vuelve a menudo y tómame, / amada sensación, regresa y tómame. / Cuando la memoria del cuerpo despierta, / su viejo deseo vuelve a rodar en la sangre; / cuando los
retrato de un joven de 23 años, hecho por un amigo suyo de igual edad, pintor aficionado
Terminó el retrato ayer por la tarde. Ahora / lo examina en detalle. Lo pintó con un terno / gris desabotonado, gris oscuro: sin / chaleco ni corbata. Con una cam
reyes alejandrinos
Se reunieron los alejandrinos / para ver a los hijos de Cleopatra, / a Cesarión, y a sus hermanos pequeños, / Alejandro y Ptolomeo, a quienes por primera / vez saca
sacerdote del serapion
A mi buen padre anciano, / que me amó siempre igual; / a mi buen padre anciano que murió anteayer, / poco antes de anochecer, estoy llorando. / Jesucristo, los mand
satrapía
Qué desgracia; / aunque estás hecho para trabajos bellos e importantes, / ni estímulo ni éxito te depara el destino; / ordinarias costumbres deberían arraigarte, /
si es que murió
“¿Dónde se retiró, dónde ha desaparecido el Sabio? / Después de sus numerosos milagros, / la nombradía de su magisterio / que se esparció por tantas naciones, / se
sol de la tarde
Sí, yo recuerdo muy bien esta habitación! / Esta pieza y la otra se han alquilado / a empresas comerciales: / toda la casa está ocupada / por comerciantes, agentes,
su comienzo
La consumación de su placer ilícito / tuvo lugar. Se levantaron del lecho, / y se visten rápidamente, sin hablar. / Salen separados, ocultamente de la casa; y mie
su principio
Se ha consumado su desviado placer sensual. / Se levantan y apresuradamente se visten, sin hablar. / Furtivos, abandonan la casa por distintos rumbos, / y mientra
súplica
El mar a sus abismos llevose un marinero.- / Su madre, sin saberlo, va y enciende / un alto cirio delante de la Virgen, / para que vuelva pronto y el tiempo le se
teatro de sidón (400 d.c.)
Hijo de un ciudadano honorable- sobre todo, agraciado / joven del teatro, agradable en diversos aspectos, / de vez en cuando compongo en lengua griega / muy audac
temethos, antioquense: 400 d.c.
Versos del joven Témethos apasionado de amor. / Con el título de “Emonidis”- de Antíoco Epifanes / el querido compañero: un hermosísimo / joven de Samosata. Pero
terminado
En medio del temor y las sospechas, / con espíritu agitado y ojos de pavor, / nos consumimos y planeamos cómo hacer / para evitar el seguro / peligro que así terrib
termópilas
Honor a aquellos que en sus vidas / se dieron por tarea el defender Termópilas. / Que del deber nunca se apartan; / justos y rectos en todas sus acciones, / pero ta
troyanos
Son los esfuerzos nuestros, de los desventurados, / son los esfuerzos nuestros como los de los troyanos. / Algo conseguimos; nos reponemos / un poco; y empezamos /
tumba de lisias, el gramático
Muy cerca, a la derecha cuando entras a la biblioteca / de Berito, enterramos al sabio Lisias, / el gramático. El lugar es muy apropiado. / Lo colocamos cerca de
tumba de yasis
Aquí yazgo; Yasís. De esta grande ciudad / por la hermosura el efebo más famoso. / Sabios profundos me admiraron; y también el pueblo superficial, / sencillo. Y m
un anciano
En el fondo de un bullicioso café, / inclinado sobre la mesa, está sentado un anciano; / con un periódico delante, sin compañía. / Y en el abandono de su triste v
un joven, del arte literario en su 24° año
Como puedas trabaja pues, cerebro.- / Lo agota un placer a medias. / Se encuentra en una situación neurotizante. / Besa el rostro amado cada día, / sus manos perman
una noche
La habitación pobre y vulgar, / escondida en los altos de la taberna equívoca. / Desde la ventana la calleja, / estrecha y sucia. Y las voces abajo / de unos cuanto
uno de sus dioses
Cuando uno de ellos atravesaba el ágora / de Seleucia al caer la tarde, / en la figura de un hombre joven, alto y hermoso, / perfumada la negra cabellera / y la ale
velas
Los días del futuro están delante de nosotros / como una hilera de velas encendidas / -velas doradas, cálidas, y vivas. / Quedan atrás los días ya pasados, / una tr
ventanas
En estos cuartos oscuros, / donde paso mis días oprimido, / de un lado a otro me muevo / buscando las ventanas. / Cuando se abra una, tendré un consuelo. / Mas las ve
viaje nocturno de príamo
Dolor y lamento en Ilión. / La tierra / de Troya en desesperanza amarga y en temor / al gran Héctor Priámida llora. / El treno estridente grave resuena. / Ni un alma /
vino a leer
Vino a leer. Están abiertos / dos, tres libros: historiadores y poetas. / Pero apenas leyó unos diez minutos, / y los dejó. En el sillón / dormita. Pertenece por en
voces
Ideales y profundamente amadas voces / de aquellos que murieron, o de quienes / se perdieron para nosotros como los muertos. / A veces nos hablan en los sueños; / a
voluptaje
(En voluptuosidad) / Dicha y perfume de mi vida el recuerdo de las horas / en que hallé y tuve la voluptuosidad como la anhelaba. / Dicha y perfume de mi vida, de
voluptaje (en voluptuosidad)
Dicha y perfume de mi vida el recuerdo de las horas / en que hallé y tuve la voluptuosidad como la anhelaba. / Dicha y perfume de mi vida, de mi vida en que evi
vuelve
Vuelve a menudo y tómame, / amada sensación, vuelve y tómame / cuando despierta del cuerpo la memoria, / y un antiguo deseo atraviesa la sangre, / cuando los labios
vuelve otra vez
Vuelve otra vez y muchas veces, cógeme, / amada sensación, regresa y cógeme, / cuando la memoria del cuerpo se despierta / y un antiguo deseo atraviesa la sangre,
¡adelante! rey de los lacedemonos!
Cratesiclea no permitió que el mundo / la viera llorar su duelo; / majestuosamente caminó en silencio; / su apacible rostro no delató su tristeza ni su tormento. /