(628-655 d.C.)
“Con palabras, con apariencia y modales
me forjaré una excelente armadura;
de esta manera, me enfrentaré a la maldad
sin temor ni debilidad.
Tratarán de herirme,
pero de todos los que se acerquen,
ninguno sabrá cómo ofenderme;
no verán los puntos vulnerables
bajo las mentiras que me cubran.”
Así alardeaba Emiliano Monae;
me pregunto: ¿llegó a hacer su armadura?,
de todas formas, no la usó por mucho tiempo;
murió a los veintisiete años en Sicilia.