País Poema
Autores
francisco de quevedo
a aminta que teniendo un clavel en la boca
a aminta, que se cubrió los ojos con la mano
a apolo, siguiendo a dafne
a celestina
a dafne, huyendo de apolo
a flori, que tenía unos claveles entre el cabello rubio
a fugitivas sombras doy abrazos
a la brevedad de la vida
a la edad de las mujeres
a la mar
a la violenta e injusta prosperidad
a lisi, que su cabello rubio tenía sembrados claveles por el cuello
a lope de vega
a roma sepultada en sus ruinas
a todas partes que me vuelvo, veo
a un amigo que retirado de la corte pasó su edad
a un avariento
a un hombre de gran nariz
a un juez mercadería
a un médico
a una adúltera
a una dama bizca y hermosa
a una fea y espantadiza de ratones
a una nariz
adán en paraíso, vos en huerto
aguarda, riguroso pensamiento
al oro de tu frente unos claveles…
al rey felipe iii
al sueño
amante agradecido a las lisonjas mentirosas de un sueño
amante sin reposo
amor constante más allá de la muerte
amor impreso en el alma
amor me ocupa el seso y los sentidos
amor, prevén el arco y la saeta…
aquella frente augusta, que corona
arrepentimiento y lágrimas debidas al engaño de la vida
ayer naciste, y morirás mañana…
bastábale al clavel verse vencido…
buscas en roma a roma, ¡oh peregrino!…
calvo que no quiere encabellarse
cargado voy de mí, veo delante…
casamiento ridículo
cerrar podrá mis ojos la postrera…
como el nilo guarda su origen
compara la disimulación de sus lágrimas
comunicación de amor invisible por los ojos
con el ejemplo del invierno, imagina si será admitido su fuego del hielo de lisi
con la comparación de dos toros celosos, pide a lisi no se admire del sentimiento de sus celos
contraposiciones y tormentos de su amor
cuando a más sueño el alba me convida…
cuando tu madre te parió cornudo
culpa a flor injusta en el premio de su favor
de cierta dama que a un balcón estaba
definición de amor
definiendo el amor
dejad que a voces diga el bien que pierdo
desabrigan en altos monumentos
desde la torre
desengaño de las mujeres
dice que el sol templa la nieve
dichoso tú que alegre en tu cabaña…
disparado esmeril, toro herido…
don francisco de quevedo
el sueño
embravecí llorando la corriente
en breve cárcel traigo aprisionado
en crespa tempestad del oro undoso…
en este sitio donde mayo cierra
en lo penoso de estar enamorado
en los claustros del alma la herida
en tierra sí, no en fama, consumida
en vano busca la tranquilidad en el amor
enseña cómo todas las cosas avisan de la muerte
érase un hombre a una nariz pegado…
es hielo abrasador, es fuego helado…
esa color de rosa y de azucena…
esta fuente me habla, mas no entiendo
esta miseria gran señor, honrosa
esta yedra anudada que camina
estaba una fregona por enero
estas son y serán ya las postreras…
este cordero, lisis, que tus yerros…
este metal, que resplandece ardiente
exhorta a los que amaren
fluctuando en los cabellos de lisi
fue sueño ayer, mañana será tierra
fuente risueña y pura…
habiendo llamado a su zagala aurora, pide a la del cielo que se detenga
halla en la causa de su amor todos los bienes
hay en sicilia una famosa fuente
hermosísimo invierno de mi vida…
himno a las estrellas
la mocedad del año, la ambiciosa…
la que de vuestros ojos lumbre ha sido…
la vida empieza en lágrimas y caca…
lamentación amorosa y
las causas de la ruina del imperio romano
las fuerzas, peregrino celebrado…
las gracias de la que adora
las rosas que no cortas te dan quejas
las selvas hizo navegar, y el viento
letrilla lírica
letrilla satírica
lisi, en la sombra no hallarás frescura
lisi, por duplicado ardiente sirio…
llámanle rey, y véndanle los ojos
llanto, presunción, culto y tristeza amorosa
llueven calladas aguas en vellones
madre, yo al oro me humillo…
mandome, ¡ay fabio!, que la amase flora
más solitario pájaro ¿en cuál techo?
memoria inmortal de don pedro girón, duque de osuna, muerto en la prisión
mi juguete, mi sal, mi niñería…
mil veces callo que romper deseo
miré los muros de la patria mía
molesta el ponto bóreas con tumultos
mujer puntiaguda con enaguas
músico llanto en lágrimas sonoras…
no admiten, no, floralva, compañía
no he de callar, por más que con el dedo…
no me aflige morir, no he rehusado
no si no fuera yo, quien solamente
obstinado padecer sin intercadencia de alivio
ondea el oro en hebras proceloso…
osar, temer, amar y aborrecerse…
ostentas de prodigios coronado
para comprar los hados más propicios
petrarca celebró su laura bella
piedra soy en sufrir pena y cuidado
pierdes el tiempo, muerte, en mi herida
poderoso caballero es don dinero
preso en los laberintos del amor
prevención para la vida y para la muerte
pues eres sol, aprende a ser ausente…
pues hoy derrama noche el sentimiento
que desengaños son la verdadera riqueza
qué imagen de la muerte rigurosa
qué perezosos pies, que entretenidos
quejarse en las penas del amor debe ser permitido y no profana el secreto
quéjase de lo esquivo de su dama
quitar codicia, no añadir dinero
receta para hacer soledades en un día
reloj de campanilla
rendimiento del amante desterrado
reprende a una adúltera la circunstancia de su pecado
retrato no vulgar de lisi
rizas en ondas ricas del rey midas…
rodéanle mil fantasmas engañosas
romance
romance satírico
séneca, el responder hoy de repente…
sermón estoico de censura moral
si a una parte miraran solamente…
si dádivas quebrantan peñas duras
si de cosas diversas la memoria
si dios eres, amor, ¿cuál es tu cielo?…
si el abismo, en diluvios desatado
si en el loco jamás hubo esperanza
si hija de mi amor mi muerte fuese…
si las mentiras de fortuna, licas
si quien ha de pintaros ha de veros
significa el mal que entra al alma por los ojos con la fábula de acteón
soneto amoroso
soneto de luis de góngora
testamento de d. quijote
todo tras sí lo lleva el año breve
torcido, desigual, blando y sonoro…
tú, rey de ríos, tajo generoso…
tú, ya, ¡oh ministro!, afirma tu cuidado
tudescos moscos de los sorbos finos…
túmulo de la mariposa
un nuevo corazón, un hombre nuevo
vejamen del ratón al caracol
viéndote sobre el cerco de la luna…
vivir es caminar breve jornada
vulcano las forjó, tocolas midas
ya formidable y espantoso suena…
ya que huyes de mí, lísida hermosa…
ya viste que acusaban los sembrados…
ya, laura, que descansa tu ventana
¡ah de la vida!' ... ¿nadie me responde?
¡aquí del rey jesús! ¿y qué es aquesto?…
¡ay floralva! soñé que te… ¿direlo?…
¡cómo de entre mis manos te resbalas!…
¿castigas en la águila el delito?
¿de qué sirve presumir?…
¿miras este gigante corpulento
¿no ves piramidal y sin sosiego…
¿qué captas, noturnal, en tus canciones?
¿qué otra cosa es verdad, sino pobreza