PAIS POEMA

Libros de francisco de quevedo

Autores

francisco de quevedo

a aminta que teniendo un clavel en la boca
Bastábale al clavel verse vencido / del labio en que se vio, cuando esforzado / con su propia vergüenza, lo encarnado / a tu rubí se vio más parecido, / sin que en tu boca hermosa dividido / fuese de b
a aminta, que se cubrió los ojos con la mano
Lo que me quita en fuego, me da en nieve / La mano que tus ojos me recata; / Y no es menos rigor con el que mata, / Ni menos llamas su blancura mueve. / La vista frescos los incendios bebe, / Y volcán por l
a apolo, siguiendo a dafne
Bermejazo Platero de las cumbres / A cuya luz se espulga la canalla: / La ninfa Dafne, que se afufa y calla, / Si la quieres gozar, paga y no alumbres. / Si quieres ahorrar de pesadumbres, / Ojo del Cielo,
a celestina
Yace en esta tierra fría, / Digna de toda crianza, / La vieja cuya alabanza / Tantas plumas merecía. / No quiso en el cielo entrar / A gozar de las estrellas, / Por no estar entre doncellas / Que no pudiese man
a dafne, huyendo de apolo
«Tras vos un Alquimista va corriendo, / Dafne, que llaman Sol ¿y vos, tan cruda? / Vos os volvéis murciégalo sin duda, / Pues vais del Sol y de la luz huyendo. / »Él os quiere gozar a lo que entiendo / Si o
a flori, que tenía unos claveles entre el cabello rubio
Al oro de tu frente unos claveles / veo matizar, cruentos, con heridas; / ellos mueren de amor, y a nuestras vidas / sus amenazas les avisan fieles. / Rúbricas son piadosas y crueles, / joyas facinorosas y
a fugitivas sombras doy abrazos
A fugitivas sombras doy abrazos; / en los sueños se cansa el alma mía; / paso luchando a solas noche y día / con un trasgo que traigo entre mis brazos. / Cuando le quiero más ceñir con lazos, / y viendo mi
a la brevedad de la vida
¡Cómo de entre mis manos te resbalas! / ¡Oh, cómo te deslizas, edad mía! / ¡Qué mudos pasos traes, oh muerte fría, / pues con callado pie todo lo igualas! / Feroz, de tierra el débil muro escalas, / en quie
a la edad de las mujeres
De quince a veinte es niña; buena moza / de veinte a veinticinco, y por la cuenta / gentil mujer de veinticinco a treinta. / ¡Dichoso aquel que en tal edad la goza! / De treinta a treinta y cinco no albor
a la mar
La voluntad de Dios por grillos tienes, / Y escrita en la arena, ley te humilla; / Y por besarla llegas a la orilla, / Mar obediente, a fuerza de vaivenes. / En tu soberbia misma te detienes, / Que humilde
a la violenta e injusta prosperidad
Ya llena de sí solo la litera / Matón, que apenas anteyer hacía / (flaco y magro malsín) sombra, y cabía, / sobrando sitio, en una ratonera. / Hoy, mal introducida con la esfera / su casa, al sol los pasos
a lisi, que su cabello rubio tenía sembrados claveles por el cuello
Rizas en ondas ricas del rey Midas, / Lisi, el acto precioso, cuanto avaro; / arden claveles en su cerco claro, / flagrante sangre, espléndidas heridas. / Minas ardientes, al jardín unidas, / son milagro de
a lope de vega
Las fuerzas, Peregrino celebrado, / afrentará del tiempo y del olvido / el libro que, por tuyo, ha merecido / ser del uno y del otro respetado. / Con lazos de oro y yedra acompañado, / el laurel con tu fren
a roma sepultada en sus ruinas
Buscas en Roma a Roma ¡oh peregrino! / y en Roma misma a Roma no la hallas: / cadáver son las que ostentó murallas / y tumba de sí proprio el Aventino. / Yace donde reinaba el Palatino / y limadas del tiemp
a todas partes que me vuelvo, veo
A todas partes que me vuelvo, veo / las amenazas de la llama ardiente, / y en cualquiera lugar tengo presente / tormento esquivo y burlador deseo. / La vida es mi prisión, y no lo creo; / y al son del hierr
a un amigo que retirado de la corte pasó su edad
Dichoso tú, que alegre en tu cabaña, / Mozo y viejo espiraste la aura pura, / Y te sirven de cuna y sepultura, / De paja el techo, el suelo de espadaña. / En esa soledad que libre baña / Callado Sol con lum
a un avariento
En aqueste enterramiento / Humilde, pobre y mezquino, / Yace envuelto en oro fino / Un hombre rico avariento. / Murió con cien mil dolores / Sin poderlo remediar, / Tan sólo por no gastar / Ni aun gasta malos h
a un hombre de gran nariz
Érase un hombre a una nariz pegado, / Érase una nariz superlativa, / Érase una alquitara medio viva, / Érase un peje espada mal barbado; / Era un reloj de sol mal encarado. / Érase un elefante boca arriba, /
a un juez mercadería
Las leyes con que juzgas, ¡oh Batino!, / menos bien las estudias que las vendes; / lo que te compran solamente entiendes; / más que Jasón te agrada el Vellocino. / El humano derecho y el divino, / cuando lo
a un médico
Yacen de un home en esta piedra dura / El cuerpo yermo y las cenizas frías: / Médico fue, cuchillo de natura, / Causa de todas las riquezas mías. / Y ahora cierro en honda sepultura / Los miembros que rigió
a una adúltera
Sólo en ti, Lesbia, vemos que ha perdido / El adulterio la vergüenza al cielo, / Pues que tan claramente y tan sin velo / Has los hidalgos huesos ofendido. / Por Dios, por ti, por mí, por tu marido, /
a una dama bizca y hermosa
Si a una parte miraran solamente / vuestros ojos, ¿cuál parte no abrasaran? / Y si a diversas partes no miraran, / se helaran el ocaso o el Oriente. / El mirar zambo y zurdo es delincuente; / vuestras luces
a una fea y espantadiza de ratones
¿Lo que al ratón tocaba, si te viera, / haces con el ratón, cuando, espantada, / huyes y gritas, siendo, bien mirada, / en limpieza y en trampas ratonera? / Juzgara, quien huyendo de él te viera, / eras de
a una nariz
Érase un hombre a una nariz pegado, / érase una nariz superlativa, / érase una nariz sayón y escriba, / érase un pez espada muy barbado. / Era un reloj de sol mal encarado, / érase una alquitara pensativa, /
adán en paraíso, vos en huerto
Adán en Paraíso, vos en huerto, / él puesto en honra, vos en agonía, / él duerme, y vela mal su compañía, / la vuestra duerme, vos oráis despierto. / Él cometió el primero desconcierto, / vos concertaste nu
aguarda, riguroso pensamiento
Aguarda, riguroso pensamiento, / no pierdas el respeto a cuyo eres. / Imagen, sol o sombra, ¿qué me quieres? / Déjame sosegar en mi aposento. / Divina Tirsis, abrasarme siento: / sé blanda como hermosa entr
al oro de tu frente unos claveles…
Al oro de tu frente unos claveles / veo matizar, cruentos, con heridas; / ellos mueren de amor, y a nuestras vidas / sus amenazas les avisan fieles. / Rúbricas son piadosas, y crueles, / joyas facinorosas,
al rey felipe iii
Escondida debajo de tu armada, / Gime la mar, la vela llama al viento, / Y a las Lunas del Turco el firmamento / Eclipse les promete en tu jornada. / Quiere en las venas del Inglés tu espada / Matar la sed
al sueño
¿Con qué culpa tan grave, / Sueño blando y süave, / Pude en largo destierro merecerte / Que se aparte de mí tu olvido manso? / Pues no te busco yo por ser descanso, / Sino por muda imagen de la muerte.
amante agradecido a las lisonjas mentirosas de un sueño
¡Ay, Floralba! Soñé que te… ¿Dirélo? / Sí, pues que sueño fue: que te gozaba. / ¿Y quién, sino un amante que soñaba, / juntara tanto infierno a tanto cielo? / Mis llamas con tu nieve y con tu yelo, / cual s
amante sin reposo
Está el ave en el aire con sosiego, / en la agua el pez, la salamandra en fuego, / y el hombre, en cuyo ser todo se encierra, / está en la sola tierra. / Yo solo, que nací para tormentos, / la boca tengo en
amor constante más allá de la muerte
Cerrar podrá mis ojos la postrera / Sombra que me llevare el blanco día, / Y podrá desatar esta alma mía / Hora, a su afán ansioso lisonjera; / Mas no de esotra parte en la ribera / Dejará la memoria, en do
amor impreso en el alma
Si hija de mi amor mi muerte fuese, / ¡qué parto tan dichoso que sería / el de mi amor contra la vida mía! / ¡Qué gloria que el morir de amar naciese! / Llevara yo en el alma, adonde fuese, / el fuego en qu
amor me ocupa el seso y los sentidos
Amor me ocupa el seso y los sentidos: / absorto estoy en éxtasi amoroso, / no me concede tregua ni reposo / esta guerra civil de los nacidos. / Explayose el raudal de mis gemidos / por el grande distrito, y
amor, prevén el arco y la saeta…
Amor, prevén el arco y la saeta / que enseñó a navegar y dar amante / al rayo, cuando Jove fulminante, / bruta deidad, bramó llama secreta. / La vulgar cuerda que tu mano aprieta, / para el pecho de Lisi no
aquella frente augusta, que corona
Aquella frente augusta, que corona / cuanto el mar cerca, cuanto el sol abriga, / pues lo que no gobierna lo castiga / Dios, con no sujetarlo a su persona; / pudo, vistiendo a Flora y a Pomona, / mandar que
arrepentimiento y lágrimas debidas al engaño de la vida
Huye sin percibirse lento el día, / Y la hora secreta y recatada / Con silencio se acerca, y despreciada, / Lleva tras sí la edad lozana mía. / La Vida nueva que en niñez ardía, / La juventud robusta y enga
ayer naciste, y morirás mañana…
Ayer naciste, y morirás mañana. / Para tan breve ser, ¿quién te dio vida? / ¿Para vivir tan poco estás lucida, / y para no ser nada estás lozana? / Si te engañó su hermosura vana, / bien presto la verás des
bastábale al clavel verse vencido…
Bastábale al clavel verse vencido / del labio en que se vio, cuando esforzado / con su propia vergüenza lo encarnado, / a tu rubí se vio más parecido. / Sin que en tu boca hermosa dividido / fuese de b
buscas en roma a roma, ¡oh peregrino!…
Buscas en Roma a Roma, ¡oh peregrino!, / y en Roma misma a Roma no la hallas: / cadáver son las que ostentó murallas, / y tumba de sí propio el Aventino. / Yace, donde reinaba el Palatino; / y limadas del t
calvo que no quiere encabellarse
Pelo fue aquí, en donde calavero; / calva no sólo limpia, sino hidalga; / háseme vuelto la cabeza nalga: / antes greguescos pide que sombrero. / Si, cual Calvino soy, fuera Lutero, / contra el fuego no hay
cargado voy de mí, veo delante…
Cargado voy de mí, veo delante / muerte, que me amenaza la jornada: / ir porfiando por la senda errada / más de necio será que de constante. / Si por su mal me sigue necio amante / (que nunca es sola suerte
casamiento ridículo
Trataron de casar a Dorotea / Los vecinos con Jorge el extranjero, / De mosca en masa gran sepulturero / Y el que mejor pasteles aporrea. / Ella es verdad que es vieja, pero fea, / Docta en endurecer pelo y
cerrar podrá mis ojos la postrera…
Cerrar podrá mis ojos la postrera / sombra, que me llevaré el blanco día; / y podrá desatar esta alma mía / hora, a su afán ansioso linsojera; / mas no de esotra parte en la ribera / dejará la memoria en do
como el nilo guarda su origen
Dichoso tú, que naces sin testigo / y de progenitores ignorados, / ¡oh Nilo!, y nube y río, al campo y prados, / ya fertilizas troncos y ya trigo. / El humor que, sediento y enemigo, / bebe el rabioso Can a
compara la disimulación de sus lágrimas
O ya descansas, Guadiana, ociosas / tus corrientes en lagos que ennobleces, / o líquidas dilatas a tus peces / campañas en las lluvias procelosas; / o en las grutas sedientas tenebrosas / los raudales undos
comunicación de amor invisible por los ojos
Si mis párpados, Lisi, labios fueran, / besos fueran los rayos visüales / de mis ojos, que al sol miran caudales / águilas, y besaran más que vieran. / Tus bellezas, hidrópicos, bebieran, / y cristales
con el ejemplo del invierno, imagina si será admitido su fuego del hielo de lisi
Pues ya tiene la encina en los tizones / más séquito que tuvo en hoja y fruto, / y el nubloso Orión manchó con luto / las (otro tiempo) cárdenas regiones; / pues perezoso Arturo, y los triones / dispensan b
con la comparación de dos toros celosos, pide a lisi no se admire del sentimiento de sus celos
¿Ves con el polvo de la lid sangrienta / crecer el suelo y acortarse el día, / en la celosa y dura valentía / de aquellos toros, que el amor violenta? / ¿No ves la sangre, que el manchado alienta? / ¿El hum
contraposiciones y tormentos de su amor
Osar, temer, amar y aborrecerse, / alegre con la gloria, atormentarse; / de olvidar los trabajos olvidarse, / entre llamas arder sin encenderse; / con soledad entre las gentes verse / y de la soledad acompa
cuando a más sueño el alba me convida…
Cuando a más sueño el alba me convida, / el velador piloto Palinuro / a veces rompe al natural seguro, / tregua del mal, esfuerzo de la vida. / ¿Qué furia armada, o qué legión vestida / del miedo, o manto d
cuando tu madre te parió cornudo
Cuando tu madre te parió cornudo, / fue tu planeta un cuerno de la luna; / de madera de cuernos fue tu cuna, / y el castillejo un cuerno muy agudo. / Gastaste en dijes cuernos a menudo; / la leche que mamas
culpa a flor injusta en el premio de su favor
¿Ves gemir tus afrentas al vencido / toro, y que tiene, ausente y afrentado, / menos pacido el soto que escarbado, / y de sus celos todo el mundo herido? / ¿Vesle ensayar venganzas con bramido, / y en el vi
de cierta dama que a un balcón estaba
De cierta dama que a un balcón estaba / pudo la media y zapatillo estrecho / poner el lacio espárrago a provecho / de un tosco labrador que la acechaba. / Y ella, cuando advirtió que la miraba, / la causa p
definición de amor
¿Rogarla? ¿Desdeñarme? ¿Amarla? / ¿Seguirla? ¿Defenderse? ¿Asirla? ¿Airarse? / ¿Querer y no querer? ¿Dejar tocarse / ya persuasiones mil mostrarse firme? / ¿Tenerla bien? ¿Probar a desasirse? / ¿Luchar entr
definiendo el amor
Es hielo abrasador, es fuego helado, / es herida que duele y no se siente, / es un soñado bien, un mal presente, / es un breve descanso muy cansado. / Es un descuido que nos da cuidado, / un cobarde con nom
dejad que a voces diga el bien que pierdo
Dejad que a voces diga el bien que pierdo, / si con mi llanto a lástima os provoco; / y permitidme hacer cosas de loco: / que parezco muy mal amante y cuerdo. / La red que rompo y la prisión que muerdo / y
desabrigan en altos monumentos
Desabrigan en altos monumentos / cenizas generosas, por crecerte; / y altas ruinas, de que te haces fuerte, / más te son amenaza, que cimientos. / De venganzas del tiempo, de escarmientos, / de olvidos, y d
desde la torre
Retirado en la paz de estos desiertos, / con pocos, pero doctos libros juntos, / vivo en conversación con los difuntos / y escucho con mis ojos a los muertos. / Si no siempre entendidos, siempre abiertos,
desengaño de las mujeres
Puto es el hombre que de putas fía, / y puto el que sus gustos apetece; / puto es el estipendio que se ofrece / en pago de su puta compañía. / Puto es el gusto, y puta la alegría / que el rato putaril nos e
dice que el sol templa la nieve
Miro este monte que envejece enero, / y cana miro caducar con nieve / su cumbre, que aterido, oscuro y breve, / la mira el sol, que la pintó primero. / Veo que en muchas partes, lisonjero, / o regal sus hie
dichoso tú que alegre en tu cabaña…
Dichoso tú que alegre en tu cabaña, / mozo y viejo aspiraste la aura pura, / y te sirven de cuna y sepoltura, / de paja el techo, el suelo de espadaña. / En esa soledad, que libre baña / callado sol con lum
disparado esmeril, toro herido…
Disparado esmeril, toro herido, / fuego que libremente se ha soltado, / osa que los hijuelos le han robado, / rayo de pardas nubes escupido. / Serpiente o áspid, con el pie oprimido; / león que las prisione
don francisco de quevedo
Piedra soy en sufrir pena y cuidado, / y cera en el querer enternecido, / sabio en amar dolor tan bien nacido, / necio en ser en mi daño porfiado. / Medroso en no vencerme acobardado / y valiente en no ser
el sueño
¿Con qué culpa tan grave, / sueño blando y süave, / pude en largo destierro merecerte, / que se aparte de mí tu olvido manso? / Pues no te busco yo por ser descanso / sino por muda imagen de la muerte.
embravecí llorando la corriente
Embravecí llorando la corriente / de aqueste fértil cristalino río, / y cantando amansé su curso, y brío: / ¡tanto puede el dolor en un ausente! / Miréme en los cristales de esta fuente / antes que los pren
en breve cárcel traigo aprisionado
En breve cárcel traigo aprisionado, / con toda su familia de oro ardiente, / el cerco de la luz resplandeciente, / y grande imperio del amor cerrado. / Traigo el campo que pacen estrellado / las fieras alta
en crespa tempestad del oro undoso…
En crespa tempestad del oro undoso / nada golfos de luz ardiente y pura / mi corazón, sediento de hermosura, / si el cabello deslazas generoso. / Leandro en mar de fuego proceloso / su amor ostenta, su vivi
en este sitio donde mayo cierra
En este sitio donde mayo cierra / cuanto con más fecunda luz florece, / tan parecido al cielo, que parece / parte que de su globo cayó en tierra; / testigos son las peñas de esta sierra / (hombros que al pe
en lo penoso de estar enamorado
¡Qué verdadero dolor, / y qué apurado sufrir! / ¡Qué mentiroso vivir! / ¡Qué puro morir de amor! / ¡Qué cuidados a millares! / ¡Qué encuentros de pareceres! / ¡Qué limitados placeres, / y qué colmados pesares! /
en los claustros del alma la herida
En los claustros del alma la herida / yace callada; mas consume hambrienta / la vida, que en mis venas alimenta / llama las medulas extendida. / Bebe el ardor hidrópica mi vida, / que ya ceniza amante y mac
en tierra sí, no en fama, consumida
En tierra sí, no en fama, consumida, / yaces, oh vida, cuanto más temblada, / de la púrpura al mármol derribada, / por, más que a sangre, a llanto abierta herida. / llorada ya de cuantos fue temida, / del h
en vano busca la tranquilidad en el amor
A fugitivas sombras doy abrazos, / en los sueños se cansa el alma mía; / paso luchando a solas noche y día, / con un trasgo que traigo entre mis brazos. / Cuando le quiero más ceñir con lazos, / y viendo mi
enseña cómo todas las cosas avisan de la muerte
Miré los muros de la Patria mía, / Si un tiempo fuertes, ya desmoronados, / De la carrera de la edad cansados, / Por quien caduca ya su valentía. / Salíme al Campo, vi que el Sol bebía / Los arroyos del hie
érase un hombre a una nariz pegado…
Érase un hombre a una nariz pegado, / érase una nariz superlativa, / érase una nariz sayón y escriba, / érase un peje espada muy barbado. / Era un reloj de sol mal encarado, / érase una alquitara pensativa,
es hielo abrasador, es fuego helado…
Es hielo abrasador, es fuego helado, / es herida que duele y no se siente, / es un soñado bien, un mal presente, / es un breve descanso muy cansado. / Es un descuido que nos da cuidado, / un cobarde con nom
esa color de rosa y de azucena…
Esa color de rosa y de azucena, / y ese mirar sabroso, dulce, honesto, / y ese hermoso cuello, blanco, enhiesto, / y boca de rubís, y perlas llena. / La mano alabastrina, que encadena / al que más contra am
esta fuente me habla, mas no entiendo
Esta fuente me habla, mas no entiendo / su lenguaje, ni sé lo que razona; / sé que habla de amor, y que blasona / de verme a su pesar por Flori ardiendo. / Mi llanto, con que crece, bien le entiendo, / pues
esta miseria gran señor, honrosa
Esta miseria gran señor, honrosa, / de la humana ambición alma dorada; / esta pobreza ilustre acreditada, / fatiga dulce, y inquietud preciosa; / este metal de la color medrosa, / y de la fuerza contra todo
esta yedra anudada que camina
Esta yedra anudada que camina / y en verde laberinto comprende / la estatura del álamo que ofende, / pues cuanto le acaricia, le arruina, / si es abrazo o prisión, no determina / la vista, que al frondoso l
estaba una fregona por enero
Estaba una fregona por enero / metida hasta los muslos en el río, / lavando paños, con tal aire y brío, / que mil necios traía al retortero. / Un cierto Conde, alegre y placentero, / le preguntó con gracia:
estas son y serán ya las postreras…
Estas son y serán ya las postreras / lágrimas que, con fuerza de voz viva, / perderé en esta fuente fugitiva, / que las lleva a la sed de tantas fieras. / ¡Dichoso yo que, en playas extranjeras, / siendo al
este cordero, lisis, que tus yerros…
Este cordero, Lisis, que tus yerros / sobrescribieron como al alma mía, / estando ayer recién nacido el día, / de un lobo le cobraron mis dos perros. / En el denso teatro de estos cerros, / Melampo aventajó
este metal, que resplandece ardiente
Este metal, que resplandece ardiente, / y tanta invidia en poco bulto encierra, / entre las llamas renunció la tierra, / ya no conoce al risco por pariente. / Fundido ostenta brazo omnipotente, / horror, qu
exhorta a los que amaren
Cargado voy de mí; veo delante / muerte que me amenaza la jornada; / ir porfiando por la senda errada, / más de necio será que de constante. / Si por su mal me sigue ciego amante, / que nunca es sola suerte
fluctuando en los cabellos de lisi
En crespa tempestad del oro undoso / nada golfos de luz ardiente y pura / mi corazón, sediento de hermosura, / si el cabello deslazas generoso. / Leandro en mar de fuego proceloso, / su amor ostenta, su viv
fue sueño ayer, mañana será tierra
Fue sueño ayer, mañana será tierra. / ¡Poco antes nada, y poco después humo! / ¡Y destino ambiciones, y presumo / apenas punto al cerco que me cierra! / Breve combate de importuna guerra, / en mi defensa, s
fuente risueña y pura…
Fuente risueña y pura (que a ser río / de las dos urnas de mi vista aprendes, / pues que te precipitas y desciendes / de los ojos que en lágrimas te envío), / si en mentido cristal te prende el frío, / en m
habiendo llamado a su zagala aurora, pide a la del cielo que se detenga
Tú, princesa bellísima del día, / de las sombras nocturnas triunfadora, / oro risueño y púrpura pintora, / del aire melancólico alegría; / pues del sol que te sigue y que te envía / eres flagrante y rica em
halla en la causa de su amor todos los bienes
Después que te conocí, / Todas las cosas me sobran: / El Sol para tener día, / Abril para tener rosas. / Por mi bien pueden tomar / Otro oficio las Auroras, / Que yo conozco una luz / Que sabe amanecer sombras.
hay en sicilia una famosa fuente
Hay en Sicilia una famosa fuente / que en piedra torna cuanto moja y baña, / de donde huye la ligera caña / el vil rigor del natural corriente. / Y desde el pie gallardo hasta la frente, / Anaxar(e)te, de d
hermosísimo invierno de mi vida…
Hermosísimo invierno de mi vida, / sin estivo calor constante yelo, / a cuya nieve da cortés el cielo / púrpura en tiernas flores encendida; / esa esfera de luz enriquecida, / que tiene por estrella al dios
himno a las estrellas
A vosotras, estrellas, / alza el vuelo mi pluma temerosa, / del piélago de luz ricas centellas; / lumbres que enciende triste y dolorosa / a las exequias del difunto día, / güérfana de su luz, la noche
la mocedad del año, la ambiciosa…
La mocedad del año, la ambiciosa / vergüenza del jardín, el encarnado / oloroso rubí, tiro abreviado, / también del año presunción hermosa: / la ostentación lozana de la rosa, / deidad del campo, estre
la que de vuestros ojos lumbre ha sido…
La que de vuestros ojos lumbre ha sido / convierta en agua el sentimiento ahora, / ilustre duque, cuyo llanto llora / todo mortal que goza de sentido. / Vuestra paloma huyó de vuestro nido, / y ya le hace e
la vida empieza en lágrimas y caca…
La vida empieza en lágrimas y caca, / luego viene la mu, con mama y coco, / síguense las viruelas, baba y moco, / y luego llega el trompo y la matraca. / En creciendo, la amiga y la sonsaca, / con ella embi
lamentación amorosa y
No me aflige morir; no he rehusado / acabar de vivir, ni he pretendido / alargar esta muerte que ha nacido / a un tiempo con la vida y el cuidado. / Siento haber de dejar deshabitado / cuerpo que amante esp
las causas de la ruina del imperio romano
En el precio, el favor; y la ventura, / venal; el oro, pálido tirano; / el erario, sacrílego y profano; / con togas, la codicia y la locura; / en delitos, patíbulo la altura; / más suficiente el más soberbi
las fuerzas, peregrino celebrado…
Las fuerzas, Peregrino celebrado, / afrentará del tiempo y del olvido / el libro que, por tuyo, ha merecido / ser del uno y del otro respetado. / Con lazos de oro y yedra acompañado, / el laurel con tu fren
las gracias de la que adora
Esa color de rosa y de azucena / y ese mirar sabroso, dulce, honesto, / y ese hermoso cuello, blanco, inhiesto, / y boca de rubíes y perlas llena; / la mano alabastrina que encadena / al que más contra Amor
las rosas que no cortas te dan quejas
Las rosas que no cortas te dan quejas, / Lisi, de las que escoges por mejores; / las que pisas se quedan inferiores, / por guardar la señal que del pie dejas. / Haces hermoso engaño a las abejas, / que cort
las selvas hizo navegar, y el viento
Las selvas hizo navegar, y el viento / al cáñamo en sus velas respetaba, / cuando, cortés, su anhélito tasaba / con la necesidad del movimiento. / Dilató su victoria el vencimiento / por las riberas que el
letrilla lírica
Rosal, menos presunción / donde están las clavellinas, / pues serán mañana espinas / las que agora rosas son. / ¿De qué sirve presumir, / rosal, de buen parecer, / si aun no acabas de nacer / cuando empiezas a
letrilla satírica
La Morena que yo adoro / Y más que a mi vida quiero, / En Verano toma el acero / Y en todos tiempos el oro. / Opilóse, en conclusión, / Y levantóse a tomar / Acero para gastar / Mi hacienda y su opilación. / La c
lisi, en la sombra no hallarás frescura
Lisi, en la sombra no hallarás frescura, / tú, que con dos ardientes luminares / a la sombra la traes caniculares / que dieran a los Alpes calentura. / Del antiguo recato y compostura / han olvidado a Dafne
lisi, por duplicado ardiente sirio…
Lisi, por duplicado ardiente sirio / miras con guerra y muerte l’alma mía; / y en uno y otro sol abres el día, / influyendo en la luz dulce martirio. / Doctas sirenas en veneno tirio / con tus labios
llámanle rey, y véndanle los ojos
Llámanle rey, y véndanle los ojos, / y quieren que adivine, y que no vea; / cetro le dan, que el viento le menea; / la corona, de juncos y de abrojos. / Con tales ceremonias y despojos, / quiere su rey el r
llanto, presunción, culto y tristeza amorosa
Esforzaron mis ojos la corriente / de este, si fértil, apacible río; / y cantando frené su curso y brío: / ¡tanto puede el dolor en un ausente! / Miréme incendio en esta clara fuente / antes que la prendies
llueven calladas aguas en vellones
Llueven calladas aguas en vellones / blancos las nubes mudas; pasa el día, / mas no sin majestad en sombra fría, / y mira el sol, que esconde, en los balcones. / No admiten el invierno corazones / asistidos
madre, yo al oro me humillo…
Madre, yo al oro me humillo: / El es mi amante y mi amado, / Pues de puro enamorado, / De continuo anda amarillo; / Que pues, doblón o sencillo, / Hace todo cuanto quiero, / Poderoso caballero / Es don Dinero. /
mandome, ¡ay fabio!, que la amase flora
Mandome, ¡ay Fabio!, que la amase Flora / y que no la quisiese, y mi cuidado / obediente, y confuso, y mancillado, / sin desearla, su belleza adora. / Lo que el humano afecto siente, y llora, / goza el ente
más solitario pájaro ¿en cuál techo?
Más solitario pájaro ¿en cuál techo / se vio jamás, ni fiera en monte o prado? / Desierto estoy de mí que me has dejado / mi alma propia en lágrimas deshecho. / Lloraré siempre mi mayor provecho; / penas se
memoria inmortal de don pedro girón, duque de osuna, muerto en la prisión
Faltar pudo su patria al grande Osuna, / pero no a su defensa sus hazañas; / diéronle muerte y cárcel las Españas, / de quien él hizo esclava la fortuna. / Lloraron sus envidias una a una / con las propias
mi juguete, mi sal, mi niñería…
Mi juguete, mi sal, mi niñería, / dulce muñeca mía, / dad atención a cuatro desvaríos / y sed sujeto de los versos míos; / pero sois tan nonada, que os prometo / que aún no sé si llegáis a ser sujeto. / Dicen
mil veces callo que romper deseo
Mil veces callo que romper deseo / el cielo a gritos, y otras tantas tiento / dar a mi lengua voz y movimiento, / que en silencio mortal yacer la veo; / anda cual velocísimo correo / por dentro al alma el s
miré los muros de la patria mía
Miré los muros de la patria mía, / si un tiempo fuertes, ya desmoronados, / de la carrera de la edad cansados, / por quien caduca ya su valentía. / Salíme al campo; vi que el sol bebía / los arroyos del yel
molesta el ponto bóreas con tumultos
Molesta el ponto Bóreas con tumultos / cerúleos y espumosos; la llanura / del pacífico mar se desfigura, / despedazada en formidables bultos. / De la orilla amenaza los indultos, / que blanda le prescribe c
mujer puntiaguda con enaguas
Si eres campana, ¿dónde está el badajo?; / si pirámide andante, vete a Egito / si peonza al revés, trae sobrescrito; / si pan de azúcar, en Motril te encajo. / Si chapitel, ¿qué haces acá abajo? / Si de dic
músico llanto en lágrimas sonoras…
Músico llanto en lágrimas sonoras / llora monte doblado en cueva fría, / y destilando líquida armonía, / hace las peñas cítaras canoras. / Ameno y escondido a todas horas, / en mucha sombra alberga poco día
no admiten, no, floralva, compañía
No admiten, no, Floralva, compañía, / amor y majestad siempre triunfante: / solo ha de ser el rey, solo el amante, / humos tiene el favor de monarquía. / El padre ardiente de la luz del día, / no permite qu
no he de callar, por más que con el dedo…
No he de callar, por más que con el dedo, / Ya tocando la boca, ya la frente, / Me representes o silencio o miedo. / ¿No ha de haber un espíritu valiente? / ¿Siempre se ha de sentir lo que se dice? / ¿Nunca
no me aflige morir, no he rehusado
No me aflige morir, no he rehusado / acabar de vivir, ni he pretendido / alargar esta muerte, que ha nacido / a un tiempo con la vida y el cuidado. / Siento haber de dejar deshabitado / cuerpo que amante es
no si no fuera yo, quien solamente
No si no fuera yo, quien solamente / tuviera libertad después de veros; / fuerza, no atrevimiento, fue el quereros, / y presunción penar tan altamente. / Osé menos dichoso que valiente; / supe, si no obliga
obstinado padecer sin intercadencia de alivio
Colora abril el campo que mancilla / agudo hielo y nieve desatada / de nube oscura y yerta, y bien pintada / ya la selva lozana en torno brilla. / Los términos descubre de la orilla / corriente con el sol d
ondea el oro en hebras proceloso…
Ondea el oro en hebras proceloso; / corre el humor en perlas hilo a hilo; / juntó la pena al Tajo con el Nilo, / este creciente, cuando aquel precioso. / Tal el cabello, tal el rostro hermoso / asiste en Fi
osar, temer, amar y aborrecerse…
Osar, temer, amar y aborrecerse, / alegre con la gloria atormentarse; / de olvidar los trabajos olvidarse; / entre llamar arder, sin encenderse; / con soledad entre la gente verse, / y de la soledad acompañ
ostentas de prodigios coronado
Ostentas de prodigios coronado, / sepulcro fulminante, monte aleve, / las hazañas del fuego y de la nieve, / y el incendio en los yelos hospedado. / Arde el invierno en llamas erizado, / y el fuego lluvias,
para comprar los hados más propicios
Para comprar los hados más propicios, / como si la deidad vendible fuera, / con el toro mejor de la ribera / ofreces cautelosos sacrificios. / Pides felicidades a tus vicios; / para tu nave rica y usurera, /
petrarca celebró su laura bella
Petrarca celebró su Laura bella / con ingenio, y estilo levantado, / y hizo al mundo eterno su cuidado, / y la rara belleza, que vio en ella. / Viven y envidiosas muchas de ella, / porque es digno de ser mu
piedra soy en sufrir pena y cuidado
Piedra soy en sufrir pena y cuidado / y cera en el querer enternecido, / sabio en amar dolor tan bien nacido, / necio en ser en mi daño porfiado, / medroso en no vencerme acobardado, / y valiente en no ser
pierdes el tiempo, muerte, en mi herida
Pierdes el tiempo, muerte, en mi herida, / pues quien no vive no padece muerte; / si has de acabar mi vida, has de volverte / a aquellos ojos, donde está mi vida. / Al sagrado en que habita retraída, / aun
poderoso caballero es don dinero
Madre, yo al oro me humillo, / Él es mi amante y mi amado, / Pues de puro enamorado / Anda continuo amarillo. / Que pues doblón o sencillo / Hace todo cuanto quiero, / Poderoso caballero / Es don Dinero. / Nace e
preso en los laberintos del amor
Tras arder siempre, nunca consumirse, / y tras siempre llorar, nunca acosarme; / tras tanto caminar, nunca cansarme, / y tras siempre vivir, jamás morirme; / después de tanto mal, no arrepentirme; / tras ta
prevención para la vida y para la muerte
Si no temo perder lo que poseo, / ni deseo tener lo que no gozo, / poco de la Fortuna en mí el destrozo / valdrá, cuando me elija actor o reo. / Ya su familia reformó el deseo; / no palidez al susto, o risa
pues eres sol, aprende a ser ausente…
Pues eres sol, aprende a ser ausente / del sol, que aprende en ti luz y alegría; / ¿no viste ayer el día agonizar el día / y apagar en el mar el oro ardiente? / Luego se ennegreció, mustio y doliente, / el
pues hoy derrama noche el sentimiento
Pues hoy derrama noche el sentimiento / por todo el cerco de la lumbre pura, / y amortecido el sol en sombra oscura, / da lágrimas al fuego, y voz al viento. / Pues de la muerte el negro encerramiento / des
que desengaños son la verdadera riqueza
¿Cuándo seré infeliz sin mi gemido? / ¿Cuándo sin el ajeno fortunado? / El desprecio me sigue desdeñado; / la invidia, en dignidad constituido. / U del bien u del mal vivo ofendido; / y es ya tan insolente
qué imagen de la muerte rigurosa
¿Qué imagen de la muerte rigurosa, / qué sombra del infierno me maltrata? / ¿Qué tirano cruel me sigue y mata / con vengativa mano licenciosa? / ¿Qué fantasma, en la noche temerosa, / el corazón del sueño m
qué perezosos pies, que entretenidos 
Qué perezosos pies, que entretenidos / pasos lleva la muerte por mis daños; / el camino me alargan los engaños / y en mí se escandalizan los perdidos. / Mis ojos no se dan por entendidos, / y por descaminar
quejarse en las penas del amor debe ser permitido y no profana el secreto
Arder sin voz de estrépito doliente / no puede el tronco duro inanimado; / el roble se lamenta, y, abrasado, / el pino gime al fuego, que no siente. / ¿Y ordenas, Floris, que en tu llama ardiente / quede en
quéjase de lo esquivo de su dama
El amor conyugal de su marido / su presencia en el pecho le revela; / teje de día en la curiosa tela / lo mismo que de noche ha destejido. / Danle combates interés y olvido, / y de fe y esperanza se abroque
quitar codicia, no añadir dinero
Quitar codicia, no añadir dinero, / hace ricos los hombres, Casimiro; / puedes arder en púrpura de Tiro, / y no alcanzar descanso verdadero. / Señor te llamas; yo te considero, / cuando el hombre interior,
receta para hacer soledades en un día
Quien quisiere ser culto en sólo un día, / la jeri (aprenderá) gonza siguiente: / fulgores, arrogar, joven, presiente, / candor, construye, métrica armonía; / poco, mucho, si no, purpuracía, / neutralidad,
reloj de campanilla
El metal animado, / a quien mano atrevida, industrïosa, / secretamente ha dado / vida aparente en máquina preciosa, / organizando atento / sonora voz a docto movimiento; / en quien, desconocido / espíritu
rendimiento del amante desterrado
Éstas son y serán ya las postreras / lágrimas que, con fuerza de voz viva, / perderé en esta fuente fugitiva, / que las lleva a la sed de tantas fieras. / ¡Dichoso yo que, en playas extranjeras, / siendo al
reprende a una adúltera la circunstancia de su pecado
Sola en ti, Lesbia, vemos ha perdido / El adulterio la vergüenza al Cielo, / Pues licenciosa, libre, y tan sin velo / Ofendes la paciencia del sufrido. / Por Dios, por ti, por mí, por tu marido, / No s
retrato no vulgar de lisi
Crespas hebras, sin ley desenlazadas, / en un tiempo tuvo entre las manos Midas; / en nieve estrellas negras encendidas, / y cortésmente en paz de ella guardadas. ~ / Rosas a abril y mayo anticipadas, / de
rizas en ondas ricas del rey midas…
Rizas en ondas ricas del rey Midas, / Lisi, el tacto precioso cuanto avaro; / arden claveles en tu cerco claro, / flagrante sangre, espléndidas heridas. / Minas ardientes al jardín unidas / son milagro de a
rodéanle mil fantasmas engañosas
¿Qué imagen de la muerte rigurosa, / qué sombra del infierno me maltrata? / ¿Qué tirano cruel me sigue, y mata, / con vengativa mano, licenciosa? / ¿Qué fantasma en la noche temerosa / el corazón del sueño
romance
«A los moros por dinero; / a los cristianos de balde.» / ¿Quién es ésta que lo cumple? / Dígasmelo tú, el romance. / Yo, con mi fe de bautismo, / tras ella bebo los aires; / por moro me tienen todas: / dinero q
romance satírico
Pues me hacéis casamentero, / Ángela de Mondragón, / escuchad de vuestro esposo / las grandezas y el valor. / Él es un Médico honrado, / por la gracia del Señor, / que tiene muy buenas letras / en el cambio y e
séneca, el responder hoy de repente…
Séneca, el responder hoy de repente / a tu razonamiento prevenido, / gloria es de tu enseñanza, que ha podido / formar mi lengua contra ti elocuente. / A lo que yo te debo, aun no es decente / eso, que de m
sermón estoico de censura moral
¡Oh corvas almas, oh facinorosos / espíritus furiosos! / ¡Oh varios pensamientos insolentes, / deseos delincuentes, / cargados sí, mas nunca satisfechos; / alguna vez cansados, / ninguna arrepentidos, / en la c
si a una parte miraran solamente…
Si a una parte miraran solamente / vuestros ojos, ¿cuál parte no abrasaran? / Y si a diversas partes no miraran, / se helaran el ocaso o el Oriente. / El mirar zambo y zurdo es delincuente; / vuestras luces
si dádivas quebrantan peñas duras
Si dádivas quebrantan peñas duras, / la de tu sangre nos quebranta y mueve, / que en larga copia de tus venas llueve, / fecundo amor en tus entrañas puras. / Aunque sin alma somos criaturas, / a quien por a
si de cosas diversas la memoria
Si de cosas diversas la memoria / se acuerda, y lo presente y lo pasado, / juntos la alivian y la dan cuidado, / y en ella son confines pena y gloria, / y si al entendimiento igual vitoria / concede intelig
si dios eres, amor, ¿cuál es tu cielo?…
Si dios eres, Amor, ¿cuál es tu cielo? / Si señor, ¿de qué renta y de qué estados? / ¿Adónde están tus siervos y criados? / ¿Dónde tienes tu asiento en este suelo? / Si te disfraza nuestro mortal velo, / ¿c
si el abismo, en diluvios desatado
Si el abismo, en diluvios desatado / hubiera todo el fuego consumido; / el que enjuga mis venas, mantenido / de mi sangre, le hubiera restaurado. / Si el día, por Faetón descaminado, / hubiera todo el mar y
si en el loco jamás hubo esperanza
Si en el loco jamás hubo esperanza, / ni desesperación hubo en el cuerdo, / ¿de qué accidentes hoy la vida pierdo? / ¿Qué sentimiento mi razón alcanza? / ¿Quién hace en mi memoria tal mudanza, / que de aque
si hija de mi amor mi muerte fuese…
Si hija de mi amor mi muerte fuese, / ¡qué parto tan dichoso que sería / el de mi amor contra la vida mía! / ¡Qué gloria, que el morir de amar naciese! / Llevara yo en el alma, adonde fuese / el fuego en qu
si las mentiras de fortuna, licas
Si las mentiras de fortuna, Licas, / te desnudas, veraste reducido / a sola tu verdad, que en alto olvido, / ni sigues, ni conoces, ni platicas. / Esas larvas espléndidas y ricas, / que abultan tus gusanos
si quien ha de pintaros ha de veros
Si quien ha de pintaros ha de veros, / y no es posible sin cegar miraros, / ¿quién será poderoso a retrataros, / sin ofender su vista y ofenderos? / En nieve y rosas quise floreceros; / mas fuera honrar las
significa el mal que entra al alma por los ojos con la fábula de acteón
Estábase la Efesia cazadora / dando en aljófar el sudor al baño, / cuando en rabiosa luz se abrasa el año / y la vida en incendios se evapora. / De sí, Narciso y ninfa, se enamora; / mas viendo, conducido d
soneto amoroso
A fugitivas sombras doy abrazos; / en los sueños se cansa el alma mía; / paso luchando a solas noche y día / con un trasgo que traigo entre mis brazos. / Cuando le quiero más ceñir con lazos, / y viendo mi
soneto de luis de góngora
Yo te untaré mis obras con tocino / porque no me las muerdas, Gongorilla, / perro de los ingenios de Castilla, / docto en pullas, cual mozo de camino; / Apenas hombre, sacerdote indino, / que aprendiste sin
sueño del infierno
Dije que una señora era absoluta, / y siendo más honesta que Lucrecia, / por dar fin el cuarteto la hice puta. / Forzóme el consonante a llamar necia / a la de más talento y mayor brío, / ¡oh, ley de conson
testamento de d. quijote
De un molimiento de güesos / a puros palos y piedras, / don Quijote de la Mancha / yace doliente y sin fuerzas, / tendido sobre un pavés / cubierto con su rodela, / sacando como tortuga / de entre conchas
todo tras sí lo lleva el año breve
Todo tras sí lo lleva el año breve / de la vida mortal, burlando el brío / al acero valiente, al mármol frío, / que contra el Tiempo su dureza atreve. / Antes que sepa andar el pie, se mueve / camino de la
torcido, desigual, blando y sonoro…
Torcido, desigual, blando y sonoro, / te resbalas secreto entre las flores, / hurtando la corriente a los calores, / cano en la espuma, y rubio como el oro. / En cristales dispensas tu tesoro, / líquido ple
tú, rey de ríos, tajo generoso…
Tú, rey de ríos, Tajo generoso, / que el movimiento y cálida hurtaste / al cuerpo de alabastro que bañaste, / gentil en proporción, gallardo, hermoso; / ora natural músico ingenioso / seas entre las conchas
tú, ya, ¡oh ministro!, afirma tu cuidado
Tú, ya, ¡oh ministro!, afirma tu cuidado, / en no injuriar al mísero y al fuerte; / cuando le quites oro y plata, advierte, / que le dejas el hierro acicalado. / Dejas espada y lanza, al desdichado; / y pod
tudescos moscos de los sorbos finos…
Tudescos moscos de los sorbos finos, / caspa de las azumbres más sabrosas, / que porque el fuego tiene mariposas, / queréis que el mosto tenga marivinos. / Aves luquetes, átomos mezquinos, / motas borrachas
túmulo de la mariposa
Yace pintado Amante, / De amores de la Luz muerta de amores, / Mariposa elegante / Que vistió rosas y voló con flores; / Y codicioso el fuego de sus galas / Ardió dos primaveras en sus alas. / El aliño del pr
un nuevo corazón, un hombre nuevo
Un nuevo corazón, un hombre nuevo / ha menester, Señor, la ánima mía, / desnúdame de mí, que ser podría / que a tu piedad pagase lo que debo. / Dudosos pies por ciega noche llevo, / que ya he llegado a abor
vejamen del ratón al caracol
Riéndose está el ratón, / en el umbral de su cueva, / del caracol ganapán, / que va con su casa a cuestas. / Y viendo como arrastrando / por su corcova la lleva, / muy camello de poquito, / le dijo de esta mane
viéndote sobre el cerco de la luna…
Viéndote sobre el cerco de la luna / triunfar de tanto bárbaro contrario, / ¿quién no temiera, ¡oh noble Belisario!, / que habías de dar envidia a la Fortuna? / Estas lágrimas tristes, una a una, / bien las
vivir es caminar breve jornada
Vivir es caminar breve jornada, / y muerte viva es, Lico, nuestra vida, / ayer al frágil cuerpo amanecida, / cada instante en el cuerpo sepultada. / Nada, que siendo, es poco, y será nada / en poco tiempo,
vulcano las forjó, tocolas midas
Vulcano las forjó, tocolas Midas, / armas, en que otra vez a Marte cierra; / rígidas con el precio de la sierra / y en el rubio metal descoloridas. / Al ademán siguieron las heridas / cuando su brazo estrem
ya formidable y espantoso suena…
Ya formidable y espantoso suena / dentro del corazón el postrer día, / y la última hora, negra y fría, / se acerca, de temor y sombras llena. / Si agradable descanso, paz serena, / la muerte en traje de dol
ya que huyes de mí, lísida hermosa…
Ya que huyes de mí, Lísida hermosa, / imita las costumbres de esta fuente, / que huye de la orilla eternamente, / y siempre la fecunda generosa. / Huye de mí cortés y desdeñosa, / sígate de mis ojos la corr
ya viste que acusaban los sembrados…
Ya viste que acusaban los sembrados / secos las nubes, y las lluvias; luego / viste en la tempestad temer el riego / los surcos, con el rayo amenazados. / Más quieren verse secos que abrasados, / viendo que
ya, laura, que descansa tu ventana
Ya, Laura, que descansa tu ventana / en sueño que otra edad tuvo despierta, / y, atentos los umbrales de tu puerta, / ya no escuchan de amante queja insana; / pues cerca de la noche, a la mañana / de tu niñ
¡ah de la vida!' ... ¿nadie me responde?
¡Ah de la vida!» … ¿Nadie me responde? / ¡Aquí de los antaños que he vivido! / La Fortuna mis tiempos ha mordido; / las Horas mi locura las esconde. / ¡Que sin poder saber cómo ni adónde, / la salud y la ed
¡aquí del rey jesús! ¿y qué es aquesto?…
¡Aquí Del Rey Jesús! ¿y qué es aquesto? / No le vale la iglesia al desdichado, / que entró a matarle dentro de sagrado, / sin temer casa Real, ni Santo puesto. / Favor a la justicia, alumbren presto, / corr
¡ay floralva! soñé que te… ¿direlo?…
¡Ay Floralva! Soñé que te… ¿direlo? / Sí, pues, que sueño fue, que te gozaba; / ¿Y quien, sino un amante que soñaba, / juntara tanto infierno a tanto cielo? / Mis llamas con tu nieve, y con tu yelo, / cual
¡cómo de entre mis manos te resbalas!…
¡Cómo de entre mis manos te resbalas! / ¡Oh, cómo te deslizas, edad mía! / ¡Qué mudos pasos traes, oh muerte fría, / pues con callado pie todo lo igualas! / Feroz de tierra el débil muro escalas, / en quien
¿castigas en la águila el delito?
¿Castigas en la águila el delito / de los celos de Juno vengadora, / porque en velocidad alta y sonora / llevó a Jove robado el catamito? / ¿O juzgaste su osar por infinito / en atrever sus ojos a tu aurora
¿de qué sirve presumir?…
¿De qué sirve presumir, / rosal, de buen parecer, / si aun no acabas de nacer / cuando empiezas a morir? / Hace llorar y reír / vivo y muerto tu arrebol / en un día o en un sol: / desde el Oriente al ocaso / va t
¿miras este gigante corpulento
¿Miras este gigante corpulento / que con soberbia y gravedad camina? / Pues por de dentro es trapos y fajina, / y un ganapán le sirve de cimiento. / Con su alma vive y tiene movimiento, / y adonde quiere su
¿no ves piramidal y sin sosiego…
¿No ves piramidal y sin sosiego, / en esta vela arder inquieta llama, / y cuán pequeño soplo la derrama / en cadáver de luz, en humo ciego? / ¿No ves sonoro y animoso el fuego / arder voraz en una y otra ra
¿qué captas, noturnal, en tus canciones?
¿Qué captas, noturnal, en tus canciones, / Góngora bobo, con crepusculallas, / si cuando anhelas más garcivolallas, / las reptilizas más y subterpones? / Microcósmote Dios de inquiridiones, / y quieres te i
¿qué otra cosa es verdad, sino pobreza
¿Qué otra cosa es verdad, sino pobreza, / en esta vida frágil y liviana? / Los dos embates de la vida humana, / desde la cuna son honra y riqueza. / El tiempo, que ni vuelve ni tropieza, / en horas fugitiva