País Poema - Autores

salvador novo

1955
Un año más sus pasos apresura; / un año más nos une y nos separa; / un año más su término declara / y un año más sus límites augura. / Un año más diluye su amargura
1959
Juguemos al pendejo, vida mía; / verás qué divertido, cuando a huevo / tienes qué celebrar el Año Nuevo / con Sonetos y muecas de alegría. / Verás qué lindo, cuando
1960
Doce veces menstruó 59. / ¡Y en tanto tú, vencido y cabizbajo, / discurrías meciendo ese badajo / que ningún repicar yergue o conmueve! / ¡Ah, cuánto fuera nuestra
a una pequeña actriz, tan diminuta
A una pequeña actriz, tan diminuta / que es de los liliputos favorita, / y que a todos el culo facilita: / ¿es exageración llamarle puta? / Por mucho que se diga y
al poema confío
Al poema confío la pena de perderte. / He de lavar mis ojos de los azules tuyos, / faros que prolongaron mi naufragio. / He de coger mi vida desecha entre tus man
amor
Amar es este tímido silencio / cerca de ti, sin que lo sepas, / y recordar tu voz cuando te marchas / y sentir el calor de tu saludo. / Amar es aguardarte / como si f
antes de que el documento se nos pierda
Antes de que el documento se nos pierda / en las indoctas sombras del mañana, / has de saber, Ermilo, que sor Juana, / cual todas las demás, cagaba mierda. / Esta o
aqueste sorjuanete grafococo
Aqueste sorjuanete grafococo, / desmedrado, calvillo yucateco, / cuyo padrote, eyaculado en seco, / le diera el semi-ser en semi-coco. / Este de ciencia no, pero si
bandera de provincias
Plegad vuestra Bandera provinciana, / imprimidla en papel de clase fina, / que pueda aprovecharse en la letrina / en premio a vuestra musa soberana. / Yáñez, Ulloa,
blonda de leche y miel, cuando te miro
Blonda de leche y miel, cuando te miro, / y calcular tu natalicio quiero, / que el acta en que tal consta, considero, / es hecha del más sólido papiro. / El origen
breve romance de la ausencia
Único amor, ya tan mío / que va sazonando el Tiempo: / ¡qué bien nos sabe la ausencia / cuando nos estorba el cuerpo! / Mis manos te han olvidado / pero mis ojos te v
cuando no quede muro sin tu huella
Cuando no quede muro sin tu huella, / recinto ni salón sin tu pintura, / exposición que escape a tu censura, / libro sin tu martillo ni tu estrella, / dejarás las c
cuántos veremos más, soles ardientes
Cuántos veremos más, soles ardientes / nuestras horas regir, y hacia un ocaso / —¡tan parecido al alba!— ¿nuestro paso / llevar a cuántas más noches silentes? / ¿Ac
dentro de estos cuatro muros
Dentro de estos cuatro muros / pretendí ocultar mi dicha: / Pero el fruto, pero el aire / ¿cómo me los guardaría? / Hora mejor que pospuse, / voces que eran para mí, /
desde que el huevo se me hinchó derecho
Desde que el huevo se me hinchó derecho / (transposición se llama esta figura) / tanto disminuyó mi donosura, / que paso rara vez del dicho al lecho. / No vale darm
detrás del muro blanco de los días
Detrás del muro blanco de los días / calla el Misterio. Pródigas, las horas / nos llevan de la mano a las auroras / de sus sorpresas y sus alegrías. / Días, horas,
diluvio
Espaciosa sala de baile / alma y cerebro / dos orquestas, dos, / baile de trajes, / las palabras iban entrando, / las vocales daban el brazo a las consonantes. / Señori
el amigo ido
Me escribe Napoleón: / «El Colegio es muy grande, / nos levantamos muy temprano, / hablamos únicamente en inglés, / te mando un retrato del edificio…» / Ya no robarem
el mar
Post natal total inmersión / para la ahijada de Colón / con un tobillo en Patagonia / y un masajista en Nueva York. / (Su apendicitis / abrió el canal de Panamá.) / Cab
el retorno
Vieja alameda triste en que el árbol medita, / en que la nube azul contagia su quebranto / y en que el rosal se inclina al viento que dormita: / te traigo mi dolo
elegía
Los que tenemos unas manos que no nos pertenecen, / grotescas para la caricia, inútiles para el taller o la azada, / largas y fláccidas como una flor privada de
en la cárcel de ayer, de que me evado
En la cárcel de ayer, de que me evado / a la muerta distancia del olvido; / con polvo, en el sendero recogido: / con astillas, del tiempo desgajado; / con el canto
en las catorce redes del soneto
En las catorce redes del soneto / año tras año, penas y alegrías / urdí, con hilo tenue de los días, / a su apagado sístole sujeto. / A gotas decantado su secreto, /
epifanía
Un domingo / Epifanía no volvió más a la casa. / Yo sorprendí conversaciones / en que contaban que un hombre se la había robado / y luego, interrogando a las criada
escribir porque sí, por ver si acaso
Escribir porque sí, por ver si acaso / se hace un soneto más que nada valga; / para matar el tiempo, y porque salga / una obligada consonante al paso. / Porque yo f
esta flor en mis manos, repentina
Esta flor en mis manos, repentina / alba en mi noche estrellada / de mi sueño nacida / ¿me atreveré a tocarla? / ¿mereceré siquiera profanar con mis ojos / la luz que
este perfume intenso de tu carne
Este perfume intenso de tu carne, / no es nada más / que el mundo que desplazan y mueven / los globos azules de tus ojos, / y la tierra y los ríos azules de las ven
florido laude
Lo menos que yo puedo / para darte las gracias porque existes / es conocer tu nombre y repetirlo. / Si brotas de la tierra, / hostil de espinas, ávida de cielo, / en
glosa incompleta en tres tiempos sobre un tema de amor
I / Dentro de estos cuatro muros / pretendí ocultar mi dicha: / Pero el fruto, pero el aire / ¿cómo me los guardaría? / Hora mejor que pospuse, / camino que no elegí, / v
gracias, señor, porque me diste un año (1961)
Gracias, Señor, porque me diste un año / en que abrir a tu luz mis ojos ciegos; / gracias porque la fragua de tus fuegos / templó en acero el corazón de estaño. / G
hoy no lució la estrella de tus ojos
Hoy no lució la estrella de tus ojos. / Náufrago de mí mismo, / húmedo del brazo de las ondas, / llego a la arena de tu cuerpo / en que mi propia voz nombra mi nomb
juguemos al pendejo, vida mía
Juguemos al pendejo, vida mía; / verás qué divertido, cuando a huevo / tienes qué celebrar el Año Nuevo / con Sonetos y muecas de alegría. / Verás qué lindo, cuando
junto a tu cuerpo
Junto a tu cuerpo totalmente entregado al mío / junto a tus hombros tersos / de que nacen las rutas de tu abrazo, / de que nacen tu voz y tus miradas, claras y re
la biblioteca, sus directores
Un pedo de Ramón López Velarde, / sazonado con todo lo que sobra / ejecutó diabólica maniobra / y se vistió de noche por la tarde. / Venga pues sin remedio y nos en
la diegada
Marchose a Rusia el genio pintoresco / a sus hijas dejando –si podría / hijas llamarse a quienes son grotesco / engendro de hipopótamo y arpía. / Ella necesitaba su
la historia
¡Mueran los gachupines! / Mi padre es gachupín, / el profesor me mira con odio / y nos cuenta la Guerra de Independencia / y cómo los españoles eran malos y crueles
la poesía
Para escribir poemas, / para ser un poeta de vida apasionada y romántica / cuyos libros están en las manos de todos / y de quien hacen libros y publican retratos
la renovada muerte de la noche
La renovada muerte de la noche / en la que ya no nos queda / sino la breve luz de la conciencia / y tendernos al lado de los libros / de donde las palabras escaparo
las ciudades
En México, en Chihuaha, / en Jiménez, en Parral, en Madera, / en Torreón, / los inviernos helados y las mañanas claras, / las casa de la gente, / los grandes edificio
lo menos que yo puedo
Lo menos que yo puedo / para darte las gracias porque existes / es conocer tu nombre y repetirlo. / Si brotas de la tierra, / hostil de espinas, ávida de cielo, / en
me dije: ya por fin la vida mía
Me dije: “Ya por fin la vida mía / el objeto encontró de su ternura; / es él quien llenará con su dulzura / para todos los siglos mi alegría”. / Pero un año pasó de
me escribe napoleón
Me escribe Napoleón: / “El Colegio es muy grande, / nos levantamos muy temprano, / hablamos únicamente en inglés, / te mando un retrato del edificio…” / Ya no robarem
mi vida es como un lago
Mi vida es como un lago taciturno. / Si una nube lejana me saluda, / si hay un ave que canta, si una muda / y recóndita brisa / inmola el desaliento de las rosas, / s
mi vida es como un lago taciturno
Mi vida es como un lago taciturno. / Si una nube lejana me saluda, / si hay un ave que canta, si una muda / y recóndita brisa / inmola el desaliento de las rosas, / s
muestra que transportaron desde suiza
Muestra que transportaron desde Suiza / como vaca ejemplar y literaria; / prolongada vejez de la araucaria, / ¿crees que no tu peluca se divisa? / ¿A quién vas a de
no podemos abandonarnos x.v.
No podemos abandonarnos, / nos aburrimos mucho juntos, / tenemos la misma edad, / gustos semejantes, / opiniones diversas por sistema. / Muchas horas, juntos, / apenas
nos volvemos a ver. año tras año
Nos volvemos a ver. Año tras año / soñé con encontrarte en mi camino. / ¡Sol de mis ojos, luz de mi destino! / ¿No quisieras, mi bien, tomar un baño? / Nos encontra
nuevo amor
1. La renovada muerte de la noche / en la que ya no nos queda sino la breve luz de la conciencia / y tendernos al lado de los libros / de donde las palabras escap
para escribir poemas
Para escribir poemas, / para ser un poeta de vida apasionada y romántica / cuyos libros están en las manos de todos / y de quien hacen libros y publican retratos
pienso, mi amor, en ti todas las horas
Pienso, mi amor, en ti todas las horas / del insomnio tenaz en que me abraso; / quiero tus ojos, busco tu regazo / y escucho tus palabras seductoras. / Digo tu nomb
post natal total inmersión
Post natal total inmersión / para la ahijada de Colón / con un tobillo en Patagonia / y un masajista en Nueva York. / (Su apendicitis / abrió el canal de Panamá.) / Cab
que intentas, dícenme, fabio
Que intentas, dícenme, Fabio, / -diré Fabio por Ermilo, / que es tropo muy de mi estilo / al decir burro por sabio-, / los reporteros del cielo / -que aquí hay tambié
retrato de niño
En este retrato / hay un niño mirándome con ojos grandes; / este niño soy yo / y hay una fecha: 1906. / Es la primera vez que me miré atentamente. / Por supuesto que
rosa del aire, pétalo vencido
Rosa del aire, pétalo vencido; / onda en el mar del Tiempo sin arena; / caricia, sed, espuma, gloria, pena; / breve fulgor del astro presentido. / Día fugaz apenas
soneto
Este fácil soneto cotidiano / que mis insomnios nutre y desvanece, / sin objeto ni dádiva se ofrece / al nocturno sopor del sueño vano. / ¡Inanimado lápiz que en mi
tema de amor
Dentro de estos cuatro muros / pretendí ocultar mi dicha: / Pero el fruto, pero el aire / ¿cómo me los guardaría? / Hora mejor que pospuse, / voces que eran para mí, /
tesoro concedido gota a gota
Tesoro concedido gota a gota: / el perfume a la flor, la luz a una / sorprendida mirada que la cuna / sombra, siglos incógnitos derrota. / Férvido manantial, la vid
tú, yo mismo
Tú, yo mismo, seco como un viento derrotado / que no pudo sino muy brevemente / sostener en sus brazos una hoja / que arrancó de los árboles… / ¿cómo será posible q
ultrapiojo, archiliendre, multichinche
Ultrapiojo, archiliendre, multichinche, / bufoncete, soplón, semiladilla, / no hay festival, fiestaza o fiestecilla, / en la que no rebuzne o no relinche. / Puta co
un marof
¿Qué puta entre sus podres chorrearía / por entre incordios, chancros y bubones / a este hijo de tan múltiples cabrones / que no supo qué nombre se pondría? / Prófu
único amor, ya tan mío
Único amor, ya tan mío / que va sazonando el tiempo; / ¡qué bien nos sabe la ausencia, / cuando nos estorba el cuerpo! / Mis manos te han olvidado, / pero mis ojos te
viaje
Los nopales nos sacan la lengua / pero los maizales por estaturas / con su copetito mal rapado / y su cuaderno debajo del brazo / nos saludan con sus mangas rotas. /
¿qué hago en tu ausencia? tu retrato miro
¿Qué hago en tu ausencia? Tu retrato miro; / él me consuela lo mejor que puedo; / si me caliento, me introduzco el dedo / en efigie del plátano a que aspiro. / Ya s