País Poema

Autores

salvador novo

1960

Doce veces menstruó 59.
¡Y en tanto tú, vencido y cabizbajo,
discurrías meciendo ese badajo
que ningún repicar yergue o conmueve!
¡Ah, cuánto fuera nuestra vida breve
para cortarle a la epopeya un gajo!
¡Cuán presto desistió de su trabajo
este huevón que no hace lo que debe!
En vano es que le invoquen o lo llamen,
amenacen, exhorten o supliquen,
estrujen, froten, rueguen o reclamen.
Perezoso y undívago cual liquen,
no pretendemos ya que nos lo mamen,
sino -¡siquiera!- que nos lo mastiquen.