christina rossetti
canciónCuando esté muerta, mi amor, / No entones canciones tristes para mí, / No plantes rosas en mi lápida, / ni sombríos cipreses: / Sé la hierba verde sobre mí, / con gotas y rocío, mójame. / Y si te marchitas, r
canción de la novia¡Oh, es tarde para el amor, tarde para la alegría, / Tarde, demasiado tarde! / Has vagado en el camino por mucho tiempo, / Has dudado frente a la puerta: / La encantada paloma sobre la rama / Murió sin un c
canción fúnebreCuando haya muerto, amado, / Triste canción no cantes, / Ciprés sombrío ni frescas flores / sobre mi tumba derrames. / Cúbreme verde hierba / de lluvia humedecida, / Y si quieres, recuerda, / Y si quieres, olvi
cuando esté muerta, mi amorCuando esté muerta, mi amor, / No cantes tristes canciones para mí, / No plantes rosas en mi cabeza / Ni sombríos cipreses: / Sé la hierba verde sobre mí, / Con rocíos y gotas mójame; / Y si te marchitas, rec
de profundis¿Por qué el cielo se alza distante? / ¿Por qué la tierra cuelga lejana? / Ajena tiembla la estrella, / Brillando opaca, constante. / No me importa alcanzar la luna, / Un círculo de monótona sinfonía; / Repiti
el destino de una ranaDesdeñando su casa en el pueblo / Y la charca del pueblo, / Una Rana imponente despreció cada camino / Saltando por la carretera del imperio. / Ni cerdo feroz ni perro ladrador / Podrían desconcertar a tan
el mercado de los duendesDe la mañana a la noche / gritan los duendes a troche y moche: / “nuestros frutos compren, / vengan, vengan y compren / membrillos y manzanas, / limones y naranjas / rollizas cerezas, / melones y fresas, / sonros
ella se sentó y cantóElla se sentó y cantó siempre, / Junto a las orillas verdes del arroyo, / Viendo a los peces saltar y jugar, / Bajo el alegre rayo del sol. / Yo me senté y lloré siempre, / Bajo lo más sombrío de la luna, / V
en casaCuando estuve muerta mi espíritu se volvió / a buscar la casa tan frecuentada: / pasé por la puerta y vi a mis amigos / festejando bajo ramas verdes y naranjas, / de mano en mano apuraban el vino, / chupaba
entonces gritaránParece una cosa fácil, a veces, / sentir un día ganas de cantar, / pero al día siguiente / no podemos ni siquiera hablar. / Guarda silencio con sinceridad / mientras el silencio se acomoda; / otro día ambos c
hada morganaUn fantasma de ojos azules se ríe / en la distancia, saltando hacia el poniente: / por un camino que persigo eternamente, / Tomo aliento y hacia allí voy. / La luz del sol se quiebra gota a gota: / va canta
junto al mar¿Por qué el mar se lamenta eternamente? / Salido del cielo hace que su llanto / se rompa contra la frontera de la costa; / todos los ríos de la tierra no pueden llenarlo; / el mar todavía bebe, insaciable
la belleza es vanaMientras las rosas son rojas, / Mientras los lirios son tan blancos, / ¿Va una mujer a exaltar sus rasgos / Solo para brindar placer? / Ella no es tan dulce como la rosa, / El lirio es más altivo y pálido, /
la única certezaVanidad de Vanidades, dice el Predicador, / Todas las cosas son Vanidad. / El ojo y el oído no pueden llenarse / Con imágenes y sonidos. / Como el primer rocío, o el aliento / Pálido y súbito del viento, / O
recuerdaRecuérdame cuando haya marchado lejos, / muy lejos, hacia la tierra silenciosa; / cuando mi mano ya no puedas sostener, / ni yo, dudando en partir, quiera todavía permanecer. / Recuérdame cuando no haya m
recuérdameRecuérdame cuando haya marchado / Lejos en la Tierra Silenciosa; / Cuando mi mano ya no puedas sostener, / Ni yo dudando en partir, queriendo permanecer. / Recuérdame cuando se acabe lo cotidiano, / Donde r
tierra de sueñosDonde los ríos sin sol lloran, / Derramando en el abismo sus olas, / Ella duerme un sueño encantado / Del que no despertará. / Guiada por una estrella errante, / Ella llegó de lejanos lugares, / Buscando sus
un eco de willowwoodDos miraban fijamente las aguas, él miró y ella, / Esquivando su mano, pero con el corazón cercano, / Pálida e indecisa sobre el filo de las aguas, / Como al borde de una partida impostergable. / Cada uno
un maizal verdeLa tierra era verde, el cielo era azul: / Yo vi y oí en una mañana de sol / Una alondra colgando entre los dos, / Una silueta que cantaba sobre los granos; / Y justo debajo, en alegre compás, / Mariposas bl
un retratoElla renunció a su belleza en la tierna juventud, / Renunció a la esperanza, a los alegres modales; / Ella veló sus ojos ante la prohibida vanidad, / Y eligió lo más amargo de la verdad. / Dura consigo mi
una hija de evaUna ingenua fui por dormirme al mediodía, / Y despertar cuando la noche es helada / Debajo de la confortable y gélida luna; / Ingenua por desgarrar mi rosa con delirio, / Ingenua por vislumbrar apenas mis
una noche fríaMe levanté en la oscuridad de la noche / y fui hasta la reja de la ventana, sola, / para buscar el fantasma de mi madre / bajo la espectral luz de la luna. / Mis amigos me habían fallado, uno por uno, / de
¿no te importa?Amo y no amo: Señor, y me rompe el corazón / el amar y no amar. / Encubierto en tu glorioso andar, / lejos en tu alto santuario, / ¿acaso no me amas, Señor?, / ¿acaso no velas por mí? / Pues yo te amo allá o