PAIS POEMA

Libros de walter de la mare

Autores

walter de la mare

el espantapájaros
Durante todo el invierno inclino la cabeza / bajo la lluvia torrencial; / el viento del norte me rocía con nieve / y me nuevo me golpea; / a medianoche, bajo un laberinto de estrellas, / ardo con un brillan
el extraño
Medio escondida en un cementerio, / a la negrura de un tejo, / donde ninguna criatura se mueve / ni los rayos del sol atraviesan, / hay una lápida verde y torcida, / su leyenda desvanecida, / solo una cabeza
el pequeño huerto verde
Siempre hay alguien sentado ahí, / en el pequeño huerto verde; / incluso cuando el sol está alto / en el cielo despejado del mediodía / y la abeja va zumbando débilmente / de rosa en rosa, / siempre hay algui
incluso en la tumba
Deposité mi inventario en la mano de la Muerte, / en su arboleda oscura y frondosa; / mientras dulce y desolado, sin distraerse, / oí al Amor cantar en esa tierra silenciosa. / Él leyó el registro hasta e
la canción de las sombras
Barre las delicadas cuerdas, Músico, / Con tu larga y hábil mano en llagas; / Abajo arden las velas estrelladas, / Se hunden suavemente en la arena; / El viejo sabueso en sueños se queja, / Las brasas arden
la casa vacía
¡Mirá esta casa, cuán oscura está / bajo sus árboles de arqueadas ramas! / Ni una temblorosa hoja le grita / a ese Vigilante en los cielos. / «Aparta, aparta tu mirada inquisitiva, / inocente de los caminos
la ruina
Cuando los últimos colores del día / Descienden ardiendo allá lejos, / Sobre aquella ruina, frío y perplejo, / El grillo salta de piedra en piedra; / Dispersándose sobre el oscurecido verdor, / Ejércitos de
la tumba del cuervo
Construye mi tumba, dijo el Cuervo, / en el interior del oscuro tejo, / para que desde los arándanos otoñales / tristes lámparas puedan arder por mí. / Invoca al escarabajo encantado, / desde el brote del c
los oyentes
—¿Hay alguien ahí? —preguntó el Viajero, / llamando a la puerta iluminada por la luna; / su caballo en el silencio pisaba la hierba / del suelo del bosque; / un pájaro voló desde la torreta / sobre la cabez
miedo
Sé dónde se esconden / los ojos del miedo; / yo, solo yo, / sé desde dónde me observan / las sombras, / y me acecha el miedo. / Siempre está quieto / y oscuro, a pesar / de todo el canto / y la luz de las velas, / si
¿quién golpea?; yo, que fui hermosa
¿Quién golpea? / Yo, que fui hermosa / más allá de todo sueño para regresar; / vengo de las raíces de la oscura espina más cercana / Y golpeo la puerta. / ¿Quién habla? Yo... en un tiempo mi voz / tan dulce c