manuel bretón de los herreros
a la pereza¡Qué dulce es una cama regalada! / ¡Qué necio, el que madruga con la aurora, / aunque las musas digan que enamora / oír cantar un ave la alborada! / ¡Oh, qué lindo en poltrona dilatada / reposar una hora, y
a laura en el campoHermosa Laura, prez de las mujeres, / Tú, cuyo blando talle amor bendiga, / ¿Por qué reposas en la rubia espiga / Y no sobre las rosas de Citeres? / ¿Por qué a las galas de Madrid prefieres / Triste retiro,
a un plagiarioNo hay que decir a Facundo / Que estudie buenos modelos. / ¡Si los sabe de memoria! / Testigos todos sus versos.
dejome el sumo poderDejome el Sumo Poder, / Por gracia particular, / Lo que había menester: / Dos ojos para llorar… / Y uno solo para ver.
en alabanza de silvia, dama granadina¿Cuál de tus joyas, inmortal Granada, / Mayor sorpresa al caminante ofrece? / ¿El áureo Darro que en tus muros crece, / O tu fecunda vega dilatada? / ¿Será Generalife do encantada / Primavera sin término fl
eres oprobio del arteEres oprobio del arte, / Y sordo; que es lo peor. / Ni aun tiene el espectador / El consuelo de silbarte.
ese hombre, cuyo renombreEse hombre, cuyo renombre / Puebla Corte y arrabales, / A todos los animales / Remeda…, menos al hombre.
juan sus versos publicóJuan sus versos publicó, / No tan lindos como piensa; / Y al entregarlos clamó: / Sude con ellos la prensa; / Que más he sudado yo.
llegó el ansiado momentoLlegó el ansiado momento / De las puñaladas fieras. / Ya se acabó mi tormento. / ¡Pésimo actor, solo siento / Que no hayas muerto de veras!
margaritas a puercosPardo a un corro de camellos / Su Clitemnestra leyó. / ¿Quién ha muerto? preguntó / Al concluir uno de ellos; / Y Pardo le dijo: ¡yo!
me enamoran los ojos de filenaMe enamoran los ojos de Filena, / Y de Clori la túrgida cintura; / En Rosana me hechiza la blancura, / Y Anarda me cautiva por morena; / El talento de Elisa me enajena; / Me embelesa de Inés la travesura, / Y
no hay pastor que no alabe la hermosuraNo hay pastor que no alabe la hermosura, / Dulce Lisaura, de tu boca breve; / Que en ella pone Amor el arco aleve / Do el tiro de sus flechas asegura. / Quién compara su aliento al alba pura, / Quién sus di
pacto amorosoNo me pidas rubíes ni esmeraldas; / Que no me inclina a dádivas mi estrella; / No te ofendas si en brazos de otra bella / Me ciñe amor de lúbricas guirnaldas; / No extrañes que te vuelva las espaldas, / Si
padres los dos felices algún díaPadres los dos felices algún día / De dos hermosas vírgenes, al cielo / Plugo arrancarlas del humano suelo / Que tan sublime don no merecía. / Guarda a la tuya austera celosía, / Recio candado, religioso ve
para un viejo, almacén de desengañosPara un viejo, almacén de desengaños, / Si en la esfera no está de los pudientes, / Son los amigos lo que son los dientes: / Se mellan y se pudren con los años.
un queso, carmen bella, me enviasteUn queso, Carmen bella, me enviaste, / Paisano del ilustre Calatrava, / Y después una caja de guayaba… / Lo dulce y lo salado: ¡qué contraste! / Tú quieres dar con mi quietud al traste. / Con el dulce… pens
¡qué anuncio para un dozavo!¡Qué anuncio para un dozavo!- / Tres reales piden por él.- / No daré yo ni un ochavo.- / ¿Por qué razón? -Porque acabo / De leerle en el cartel.
¡qué dulce es una cama regalada!¡Qué dulce es una cama regalada! / ¡Qué necio el que madruga con la aurora, / Aunque las musas digan que enamora / Oír cantar a un ave la alborada! / ¡Oh qué lindo en poltrona dilatada / Reposar una hora, y