PAIS POEMA

Libros de julia de burgos

Autores

julia de burgos

a josé martí (mensaje)
Yo vengo de la tierna mitad de tu destino; / del sendero amputado al rumbo de tu estrella; / el último destello del resplandor andino, / que se extravió en la sombra, perdido de tu huella. / Yo vengo de u
a julia de burgos
Ya las gentes murmuran que yo soy tu enemiga / porque dicen que en verso doy al mundo tu yo. / Mienten, Julia de Burgos. Mienten, Julia de Burgos. / La que se alza en mis versos no es tu voz: es mi voz /
a veces la vida me quiere estallar en canciones…
A veces la vida me quiere estallar en canciones / de angustia inesperada! / Yo quisiera quedarme en el secreto de mis penas / punzantes como estrellas, / pero mi alma no puede alcanzar el silencio / del poe
agua, vida y tierra
Yo fui estallido fuerte de la selva y el río, / y voz entre dos ecos, me levanté en las cuestas. / De un lado me estiraban las manos de las aguas, / y del otro, prendíanme sus raíces las sierras. / Cuando
alba de mi silencio
En ti me he silenciado… / El corazón del mundo / está en tus ojos, que se vuelan / mirándome. / No quiero levantarme de tu frente fecunda / en donde acuesto el sueño de seguirme en tu alma. / Casi me siento n
alta mar y gaviota
Por tu vida yo soy… / en tus ojos yo vivo la armonía de lo eterno. / La emoción se me riega, / y se ensancha mi sangre por las venas del mundo. / No doy ecos partidos. / Lo inmutable me sigue / resbalando has
amanecida
Soy una amanecida del amor? / Raro que no me sigan centenares de pájaros / picoteando canciones sobre mi sombrilla blanca. / (Será que van cercando, en vigilia de nubes, / la claridad inmensa donde avanza
amor (amor... única llama que me queda de dios)
Amor… / única llama que me queda de Dios / en el sendero cierto de lo incierto. / Aquí, / desesperada, / me contemplo la vida en un hueco del tiempo. / Entrecortando pasa el sendero de luz / que esperancé de su
aquí estoy…
Aquí estoy, / desenfrenando estrella, desatada, / buscando entre los hombres mi víctima de luz. / A tí he llegado. / Hay algo de universo en tu mirada, / algo de mar sin playa desembocando cauces infinitos,
armonía de la palabra y el instinto
Todo fue maravilla de armonías / en el gesto inicial que se nos daba / entre impulsos celestes y telúricos / desde el fondo de amor de nuestras almas. / Hasta el aire espigóse en levedades / cuando caí rend
así, árbol querido y apetecido del dolor
Así, árbol querido y apetecido del dolor, / te busco y te apetezco / solo y gimiéndote, / sombra salida de mi sombra, / tú, para mi gemido, / quizás para mi muerte / tú, amor siempre distante, / tú, corazón des
ay, ay, ay, que soy grifa y pura negra…
Ay, ay, ay, que soy grifa y pura negra; / grifería en mi pelo, cafrería en mis labios; / y mi chata nariz mozambiquea. / Negra de intacto tinte, lloro y río / la vibración de ser estatua negra; / de ser tro
azul de tierra en tí
Parece mar, el cielo / donde me he recostado a soñarte? / Si vieras mi mirada, / como un ave, cazando horizontes y estrellas. / El universo es mío desde que tú te hiciste / techo de mariposas para mi corazó
canción amarga
Nada turba mi ser, pero estoy triste. / Algo lento de sombra me golpea, / aunque casi detrás de esta agonía, / he tenido en mi mano las estrellas. / Debe ser la caricia de lo inútil, / la tristeza sin fin d
canción de la verdad sencilla
No es él el que me lleva? / Es mi vida que en su vida palpita. / Es la llamada tibia de mi alma / que se ha ido a cantar entre sus rimas. / Es la inquietud de viaje de mi espíritu / que ha encontrado en su
canción de mi pena dormida
Con los ojos cerrados / amplia de voces íntimas / me detengo en el siglo de mi pena dormida. / La contemplo en su sueño… / Duerme su noche triste / despegada del suelo donde arranca mi vida. / Ya no turba la
canción desnuda
Despierta de caricias, / aún siento por mi cuerpo corriéndome tu abrazo. / Estremecido y tenue sigo andando en tu imagen. / ¡Fue tan hondo de instintos mi sencillo reclamo… / !De mí se huyeron horas de vo
canción hacia adentro
¡No me recuerdes! ¡Siénteme! / Hay un sólo trino entre tu amor y mi alma. / Mis dos ojos navegan / el mismo azul sin fin donde tú danzas. / Tu arco-iris de sueños en mí tiene / siempre pradera abierta entre
casi alba
Casi alba, / como decir arroyo entre la fuente, / como decir estrella, / como decir paloma en cielo de alas. / Esta noche se ha ido casi aurora, / casi ronda de luna entre montañas, / como una sensación de go
chispeado de luces del rumbo futuro…
Chispeado de luces del rumbo futuro / que adviértese en todas las nuevas llamadas, / de espalda al prejuicio y a solas contigo, / llegastes a mi vida cortando distancias. / Distancia de innobles pisadas s
coloquio sideral
¡Te adoré tanto anoche! / -Me adoraste en ausencia. / -¡Te besé tanto anoche! / -Me besaste en ausencia. / -¡Te miré tanto anoche ! / -Me miraste en ausencia. / -¡Te adoré / sin pensarte en la forma. / Te besé / si
como naciste para la claridad…
Como naciste para la claridad / te fuiste no nacido. / Te perdiste sereno, / antes de mí, / y cubriste de siglos / la agonía de no verte. / No quisiste la orilla de la angustia / ni el por qué de unas horas que
como si entre mis pasos se paseara la muerte…
Como si entre mis pasos se paseara la muerte / desde el cielo me miran consternados los astros. / Algo esconde paisajes a mis ojos de sueño. / Algo llueve en mi rostro las corolas del llanto. / Algo flota
dadme mi número
¿Qué es lo que esperan? ¿No me llaman? / ¿Me han olvidado entre las yerbas, / mis camaradas más sencillos, / todos los muertos de la tierra? / ¿Por qué no suenan sus campanas? / Ya para el salto estoy dispu
de tu existencia múltiple dame la hora perdida…
De tu existencia múltiple dame la hora perdida… / cuando vacío de todo, no sientas ni la vida. / Cuando te encuentres solo, tan lejos de ti mismo / que te pese la mera conciencia del mutismo. / Cuando sie
despierta de caricias…
Despierta de caricias, / aún siento por mi cuerpo corriéndome tu abrazo. / Estremecida y tenue sigo andando en tu imagen. / ¡Fue tan hondo de instintos mi sencillo reclamo! / De mi se huyeron horas de vol
donde comienzas tú
Soy ola de abandono, / derribada, tendida, / sobre un inmenso azul de sueños y de alas. / Tú danzas por el agua redonda de mis ojos / con la canción más fresca colgando de tus labios. / ¡No la sueltes, que
el hombre y mi alma
¡Qué caricia larga de acción me sube por las venas / anchas de recorrerme! / Me veo inmóvil de carne esperando la lucha / entre el hombre y mi alma, / y me siento invencible, / porque mi ahora es fuerte col
el mar y tú
La carrera del mar sobre mi puerta / es sensación azul entre mis dedos, / y tu salto impetuoso por mi espíritu / es no menos azul, me nace eterno. / Todo el color de aurora despertada / el mar y tú lo nadan
entretanto, la ola
Las sombras se han echado a dormir sobre mi soledad. / Mis cielos, / víctimas de invasoras constelaciones ebrias, / se han desterrado al suelo como en bandadas muertas / de pájaros cansados. / Mis puertos i
es un lamento…
Es un lamento. / Es un grito sin lágrimas. / Desde adentro, / Desde el fondo de todo lo inevitable. / Desde el sollozo en espiral de espadas. / Desde la rama trágica / de un silencio perfecto. / Desde el azul c
esta noche…
Esta noche, / el deseo de la carne se me fuga hacia la nada, / y el recuerdo de horas tiernas y felices / con mi alma se da cita. / Hace tiempo que mi alma, / en continuo sobresalto con la vida, / uno a uno d
estoy sencilla como la claridad…
Estoy sencilla como la claridad… / Nada me dice tanto como tu nombre repetido de montaña / a montaña / por un eco sin tiempo que comienza en mi amor / y rueda hasta el infinito… / (¡Tú ………………………………………………! / C
habia una vez una estrella que se murió de puro miedo…
Había una vez una estrella que se murió de puro miedo, / las golondrinas la encontraron, las margaritas la entreabrieron, / y fue una fiesta en el rocío, cuando ascendió cantando un verso, / todos los r
he tenido que dar, multiplicarme…
He tenido que dar, multiplicarme, / despedazarme en órbitas complejas… / Aquí en la intimidad, conmigo misma, / ¡qué sencillez me rompe la conciencia! / Para salvarme el mundo del espíritu, / he tenido que
honda, de ti, me inundo el corazón de voces…
Honda, de ti, me inundo el corazón de voces, / mientras tú duermes sueño de palabras… / ¡Amado! / ¡Qué estrellado va el cielo! / La rosa de la noche en las calle me mece. / Ecos de golondrinas se aquietan e
insomne
Insomne, medianoche de penas desvelándome el alma / fuego de estrellas rojas sobre mis sueños blancos. / Lo eterno persiguiéndome. / Camino, en puntos suspensivos de dolor / anudo tu distancia. / El aire se
íntima
1 / Se recogió la vida para verme pasar. / Me fui perdiendo átomo por átomo de mi carne / y fui resbalándome poco a poco al alma. / Peregrina en mí misma, me anduve un largo instante. / Me prolongué en el r
las calles de mi alma andan desarropadas…
Las calles de mi alma andan desarropadas. / La emoción va desnuda tras la sombra acostada del anhelo. / Hay vientos azotando cercano a mi conciencia. / El cielo de mi mente amenaza estallar, / para soltar
lo saben nuestras almas…
Lo saben nuestras almas, / más allá de las islas y más allá del sol. / El trópico, en sandalias de luz, presto las alas, / y tu sueño y mi sueño se encendieron. / Se hizo la cita al mar… tonada de mis isl
mar mío…
Mar mío, / mar profundo que comienzas en mí., / mar subterráneo y solo / de mi suelo de espadas apretadas. / Mar mío, / mar sin nombre, / desfiladero turbio de mi canción despedazada, / roto y desconcertado sil
mi madre y el río
Casi humanos, los gritos de la noche se fueron. / Ella me alzó de un salto con su mano de estrella. / Fue tu risa tendida su primavera caricia / en mi aurora, ¡Oh mi río, consternado de ausencia! / Mis mu
mi senda es el espacio
Para hallarte esta noche las pupilas distantes, / he dominado cielos, altamares, y prados. / He deshecho el sollozo de los ecos perdidos… / tengo el hondo infinito jugando entre mis manos. / Siénteme la s
momentos
Yo, fatalista, / mirando la vida llegándose y alejándose / de mis semejantes. / Yo, dentro de mí misma, / siempre en espera de algo / que no acierta mi mente. / Yo, múltiple, / como en contradicción, / atada a un
morir conmigo misma, abandonada y sola…
Morir conmigo misma, abandonada y sola, / en la más densa roca de una isla desierta. / En el instante un ansia suprema de claveles, / y en el paisaje un trágico horizonte de piedra. / Mis ojos todos lleno
nada
Como la vida es nada en tu filosofía, / brindemos por el cierto no ser de nuestros cuerpos. / Brindemos por la nada de tus sensuales labios / que son ceros sensuales en tus azules besos; / como todo azul,
nada turba mi ser, pero estoy triste…
Nada turba mi ser, pero estoy triste. / Algo lento de sombra me golpea, / aunque casi detrás de esta agonía, / he tenido en mi mano las estrellas. / Debe ser la caricia de lo inútil, / la tristeza sin fin d
no es él el que me lleva…
No es él el que me lleva… / Es mi vida que en su vida palpita. / Es la llamada tibia de mi alma / que se ha ido a cantar entre sus rimas. / Es la inquietud de viaje de mi espíritu / que ha encontrado en su
no hay abandono
Se ha muerto la tiniebla en mis pupilas, / desde que hallé tu corazón / en la ventana de mi rostro enfermo. / ¡Oh pájaro de amor, / que trinas hondo, como un clarín total y solitario / en la voz de mi pecho
noche de amor en tres cantos
I – OCASO / ¡Cómo suena en mi alma la idea / de una noche completa en tus brazos / diluyéndome toda en caricias / mientras tú te me das extasiado! / ¡Qué infinito el temblor de miradas / que vendrá en la emoc
para hallarte esta noche
Para hallarte esta noche las pupilas distantes, / he dominado cielos, altamares, y prados. / He deshecho el sollozo de los ecos perdidos… / tengo el hondo infinito jugando entre mis manos. / Siénteme la s
parece mar, el cielo…
Parece mar, el cielo / donde me he recostado a soñarte… / Si vieras mi mirada, / como un ave, cazando horizontes y estrellas. / El universo es mío desde que tú te hiciste / techo de mariposas para mi corazó
poema con la tonada última
¿Que adónde voy con esas caras tristes / y un borbotón de venas heridas en mi frente? / Voy a despedir rosas al mar, / a deshacerme en olas más altas que los pájaros, / a quitarme caminos que ya andaban e
poema de la íntima agonía
Este corazón mío, tan abierto y tan simple, / es ya casi una fuente debajo de mi llanto. / Es un dolor sentado más allá de la muerte. / Un dolor esperando… esperando… esperando… / Todas las horas pasan co
poema de mi pena dormida
Con los ojos cerrados / amplia de voces íntimas / me detengo en el siglo de mi pena dormida. / La contemplo en su sueño… / Duerme su noche triste / despegada del suelo donde arranca mi vida. / Ya no turba la
poema del rumbo nuevo
Iba fiel la tormenta sobre mi alma cansada / cuando te apareciste con ternura de estrella. / Las ráfagas huyeron del suelo y de mis llantos / y me quedé dormida en tus luces inmensas. / Desperté luego en
poema para las lágrimas
Como cuando se abrieron por tus sueños mis párpados, / rota y cansadamente, acoge mi partida. / Como si me tuvieras nadando entre tus brazos, / donde las aguas corren dementes y perdidas. / Igual que cuan
poema perdido en pocos versos
¡Y si dijeran que soy como devastado crepúsculo / donde ya las tristezas se durmieron! / Sencillo espejo donde recojo el mundo. / Donde enternezco soledades con mi mano feliz. / Han llegado mis puertos id
proa de mi velero de ansiedad
¡Si fuera todo mar, / para nunca salirme de tu senda! / ¡Si Dios me hiciera viento, / para siempre encontrarme por tus velas! / ¡Si el universo acelerara el paso, / para romper los ecos de esta ausencia! / Cu
recuerdo que los árboles recogieron sus sombras…
Recuerdo que los árboles recogieron sus sombras, / pálidos como sueños paralelos a mi alma. / Nubes recién bañadas se asomaron a verme / y un silencio de pájaros adornó mi llegada. / (Aparecía en el valle
río grande de loíza
¡Río Grande de Loíza!… Alárgate en mi espíritu / y deja que mi alma se pierda en tus riachuelos, / para buscar la fuente que te robó de niño / y en un ímpetu loco te devolvió al sendero. / Enróscate en mi
se ha muerto la tiniebla en mis pupilas
Se ha muerto la tiniebla en mis pupilas, / desde que hallé tu corazón / en la ventana de mi rostro enfermo. / ¡Oh pájaro de amor, / que trinas hondo, como un clarín total y solitario, / en la voz de mi pech
se recogió la vida para verme pasar…
Se recogió la vida para verme pasar. / Me fui perdiendo átomo por átomo de mi carne / y fui resbalándome poco a poco al alma. / Peregrina en mí misma, me anduve un largo instante. / Me prolongué en el rum
silencio de angustia
Tengo el desesperante silencio de la angustia / y el trino verde herido… / ¿Por qué persiste el aire en no darme el sepulcro? / ¿Por qué todas las músicas no se rompen / a un tiempo a recibir mi nombre? / -
soy ola de abandono…
Soy ola de abandono, / derribada, tendida, / sobre un inmenso azul de sueños y de alas. / Tú danzas por el agua redonda de mis ojos / con la canción más fresca colgando de tus labios. / ¡No la sueltes, que
soy una amanecida del amor…
Soy una amanecida del amor… / Raro que no me sigan centenares de pájaros / picoteando canciones sobre mi sombrilla blanca. / (Será que van cercando, en vigilia de nubes, / la claridad inmensa donde avanza
te llevarán
Para ese día de sombra que llegará, amor mío, / no risco volcado dentro de un manantial, / ese día de espanto y pañuelos al viento / catemos desde ahora, que la vida se va. / Cantemos, sí, cantemos, que a
te quiero
Te quiero / Te quiero… y me mueves el tiempo de mi vida sin horas. / Te quiero en los arroyos pálidos que viajan en la noche, / y no termina nunca de conducir estrellas a la mar. / Te quiero en aquella ma
te quiero... y me mueves el tiempo de mi vida sin horas
Te quiero… / y me mueves el tiempo de mi vida sin horas. / Te quiero / en los arroyos pálidos que viajan en la noche, / y no termina nunca de conducir estrellas a la mar. / Te quiero / en aquella mañana despr
te seguiré callada
Te seguiré por siempre, callada y fugitiva, / por entre oscuras calles molidas de nostalgia, / o sobre las estrellas sonreídas de ritmos / donde mecen su historia tus más hondas miradas. / Mis pasos desat
tengo caído el sueño…
Tengo caído el sueño / y la voz suspendida de mariposas muertas. / El corazón me sube amontonado y solo / a derrotar auroras en mis párpados. / Perdida va mi risa / por la ciudad del viento más triste y dev
tengo el desesperante silencio de la angustia
Tengo el desesperante silencio de la angustia / y el trino verde herido… / ¿Por qué persiste el aire en no darme el sepulcro? / ¿Por qué todas las músicas no se rompen a / un tiempo a recibir mi nombre? / —
transmutación
Estoy sencilla como la claridad… / Nada me dice tanto como tu nombre / repetido de montaña a montaña / por un eco sin tiempo que comienza en mi amor / y rueda hasta el infinito… / ¡Tú…! / Casi paloma erguida /
tres caminos me duelen…
Tres caminos me duelen… / Tú, / mi madre / y el río. / Una dulce sonrisa se hizo / horizonte triste / en mi cielo angustiado / desde que Ella partió / inocente y feliz hacia su alba perpetua. / Tú te tragaste el gr
una risa se me acaba de reír en los labios…
Una risa se me acaba de reír en los labios. / —¿Risa de qué? / —De todo lo creado. / Un llanto se ha echado a llorar dentro de mis ojos. / —¿Llanto de qué? / —De todo lo soñado. / Un olvido se me ha olvidado
velas sobre un recuerdo
Todo estático, / menos la sangre mía, y la voz mía, / y el recuerdo volando. / Todo el lecho es un cántico de fuego / echando a andar las ondas del reclamo. / La misma pared siente / que ha bajado a llamarte
ven
Silénciame… / Soy flauta de vida maltratada / y quiero ser silencio. / Aquiétame… / Soy ráfaga que todo lo voltea / y quiero ser quietud. / Despiértame… / Soy sueño de náyade ilusoria / y quiero ser verdad. / Silén
viaje alado
Hoy me acerco a tu alma / con las manos amarillas de pájaros. / La mirada corriendo por el cielo, / y una leve llovizna entre mis labios. / Saltando claridades / he recogido el sol en los tejados, / y una nub
víctima de luz
Aquí estoy, / desenfrenada estrella, desatada, / buscando entre los hombres mi víctima de luz. / A ti he llegado. / Hay algo de universo en tu mirada, / algo de mar sin playa desembocando cauces infinitos, /
voces para una nota sin paz
Para Julia de Burgos por Julia de Burgos / Será presente en ti tu manantial. / Estarás en las ramas del universo entero. / Déjame que te cante como cuando eras mía / en la llovizna fresca del primer aguac
ya las gentes murmuran que yo soy tu enemiga…
Ya las gentes murmuran que yo soy tu enemiga / porque dicen que en verso doy al mundo tu yo. / Mienten, Julia de Burgos. Mienten, Julia de Burgos. / La que se alza en mis versos no es tu voz: es mi voz /
ya no es mío mi amor
Si mi amor es así, como un torrente, / como un río crecido en plena tempestad, / como un lirio prendiendo raíces en el viento, / como una lluvia íntima, / sin nubes y sin mar… / Si mi amor es de agua, / ¿por
yo fui la más callada
Yo fui la más callada / de todas las que hicieron el viaje hasta tu puerto. / No me anunciaron lúbricas ceremonias sociales, / ni las sordas campanas de ancestrales reflejos; / mi ruta era la música salva
yo misma fui mi ruta
Yo quise ser como los hombres quisieron que yo fuese: / un intento de vida; / un juego al escondite con mi ser. / Pero yo estaba hecha de presentes, / y mis pies planos sobre la tierra promisoria / no resis
yo te fui contemplando desde la carne al alma…
Yo te fui contemplando desde la carne al alma, / y me sentí culpable de un extraño delito / que me subía a los ojos en chispeantes miradas, / y se rompía en mi rostro en rubor infinito. / De pronto fue to
¡amaneceres en mi alma!…
¡Amaneceres en mi alma! / ¡Amaneceres en mi mente! / Cuando se abre la puerta íntima / para entrar a una misma, / ¡Que de amaneceres! / Recoger la hora que pasa temblando a nuestro lado, / y hacerla presente,
¡cómo suena en mi alma la idea!…
I / Ocaso / ¡Cómo suena en mi alma la idea / de una noche completa en tus brazos / diluyéndome toda en caricias / mientras tú te me das extasiado! / ¡Qué infinito el temblor de miradas / que vendrá en la emoció
¡corre, que se me muere!…
¡Corre, que se me muere, / que se me muere el sueño! / Tanto que lo cuidamos, / y el pobrecito, enfermo, / hoy me yace en los párpados, / arropado de versos. / ¡Corre, que se me muere, / que de avivarle el pech
¡no me recuerdes! ¡siénteme!…
¡No me recuerdes! ¡Siénteme! / Hay un sólo trino entre tu amor y mi alma. / Mis dos ojos navegan / el mismo azul sin fin donde tú danzas. / Tu arco-iris de sueños en mí tiene / siempre pradera abierta entre
¡oh mar, no esperes más!
Tengo caído el sueño, / y la voz suspendida de mariposas muertas. / El corazón me sube amontonado y solo / a derrotar auroras en mis párpados. / Perdida va mi risa / por la ciudad del viento más triste y de
¡te adoré tanto anoche!…
¡Te adoré tanto anoche! / —Me adoraste en ausencia. / —¡Te besé tanto anoche! / —Me besaste en ausencia. / —¡Te miré tanto anoche ! / —Me miraste en ausencia. / —¡Te adoré / sin pensarte en la forma. / Te besé / si
¡una vela!…
¡Una vela! / ¡Una vela nadando en el mar! / ¿Es el mar que ha salido a mirarme, / o es mi alma flotando en el mar? / ¡Una ola en la vela! / ¡Una ola en la vela del mar! / ¿Es mi amor que se trepa en el viento
¡y si dijeran que soy como devastado crepúsculo!…
¡Y si dijeran que soy como devastado crepúsculo / donde ya las tristezas se durmieron! / Sencillo espejo donde recojo el mundo. / Donde enternezco soledades con mi mano feliz. / Han llegado mis puertos id