PAIS POEMA

Libros de jorge carrera andrade

Autores

jorge carrera andrade

amigo de las nubes
Forastero perdido en el planeta / entre piedras ilustres, entre máquinas / reparto el sol del trópico en monedas. / Ciudadanos de niebla, hombres del viento / y del disfraz azul, de la alcancía / y del dios
amor es más que la sabiduría
Amor es más que la sabiduría: / es la resurrección, vida segunda. / El ser que ama revive / o vive doblemente. / El amor es resumen de la tierra, / es luz, es música, sueño / y fruta material / que gustamos con
araña
Araña del suelo: / charretera / caída del hombro del tiempo.
bienvenido, nuevo día
Bienvenido, nuevo día: / Los colores, las formas / vuelven al taller de la retina. / He aquí el vasto mundo / con su envoltura de maravilla: / La virilidad del árbol. / La condescendencia de la brisa. / El meca
biografía
La ventana nació de un deseo de cielo / y en la muralla negra se posó como un ángel. / Es amiga del hombre / y portera del aire. / Conversa con los charcos de la tierra, / con los espejos niños de las habit
biografía para uso de los pájaros
Nací en el siglo de la defunción de la rosa / cuando el motor ya había ahuyentado a los ángeles. / Quito veía andar la última diligencia / y a su paso corrían en buen orden los árboles, / las cercas y las
boletín de viaje
Sobre el tejado del mundo / puso el gallo a secar su canción de colores. / La Luz era ya pesada como un fruto. / Sus tablas de la ley me entregó el campo. / De la misma madera de la cruz / estaba hecho el a
canción de la manzana
Cielo de tarde en miniatura: / amarillo, verde, encarnado, / con lucero de azúcar / y nubecillas de raso, / manzana de seno duro / con nieves lentas para el tacto, / ríos dulces para el gusto, / cielos finos pa
concha marina
Entre la arena, es la concha / lápida recordativa / de una difunta gaviota.
cuaderno de un paracaidista
Sólo encontré dos pájaros y el viento, / las nubes con sus mapas enrollados / y unas flores de humo que se abrían buscándome / durante el vertical viaje celeste. / Porque vengo del cielo / como en las profe
cuaderno del paracaidista
Sólo encontré dos pájaros y el viento, / las nubes con sus mapas enrollados / y unas flores de humo que se abrían buscándome / durante el vertical viaje celeste. / Porque vengo del cielo / como en las profe
cuerpo de la amante
I / Pródigo cuerpo: / dios, animal dorado, / fiera de seda y sueño, / planta y astro. / Fuente encantada / en el desierto. / Arena soy: tu imagen / por cada poro bebo. / Ola redonda y lisa: / En tu cárcel de nardos / d
dictado por el agua
I / Aire de soledad, dios transparente / que en secreto edificas tu morada / ¿en pilares de vidrio de qué flores? / ¿sobre la galería iluminada / de qué río, qué fuente? / Tu santuario es la gruta de colores.
dios de alegría
Dios de alegría: / Te entreví / en pleno día. / La túnica de luz / se enredaba en el árbol / sin memoria de cruz. / Tu paso de cristal / bajaba la escalera / del manantial. / El cielo sonreía. / Iban flor y guijarro /
edición de la tarde
La tarde lanza su primera edición de golondrinas / anunciando la nueva política del tiempo, / la escasez de las espigas de la luz, / los navíos que salen a flote en el astillero del cielo, / el almacén de
el hombre del ecuador bajo la torre eiffel
Te vuelves vegetal a la orilla del tiempo. / Con tu copa de cielo redondo / y abierta por los túneles del tráfico, / eres la ceiba máxima del Globo. / Suben los ojos pintores / por tu escalera de tijera has
el objeto y su sombra
Arquitectura fiel del mundo, / realidad, más cabal que el sueño. / La abstracción muere en un segundo: / sólo basta un fruncir del ceño. / Las cosas. O sea la vida. / Todo el universo es presencia. / La sombr
el país del exilio no tiene árboles
El país del exilio no tiene árboles. / Es una inmensa soledad de arena. / Sólo extensión vacía donde crece / la zarza ardiente de los sacrificios. / El país del exilio no tiene agua. / Es una sed sin límite
el viaje infinito
Todos los seres viajan / de distinta manera hacia Su Dios: / La raíz baja a pie por peldaños de agua. / Las hojas con suspiros aparejan la nube. / Los pájaros se sirven de sus alas / para alcanzar la zona d
golondrinas
Que me busquen mañana. / Hoy tengo cita con las golondrinas. / En las plumas mojadas por la primera lluvia / llega el mensaje fresco de los nidos celestes. / La luz anda buscando un escondite. / Las ventana
inventario de mis únicos bienes
La nube donde palpita el vegetal futuro, / los pliegos en blanco que esparce el palomar, / el sol que cubre mi piel con sus hormigas de oro, / la oleografía de una calabaza pintada por los negros. / las f
juan me llamo, juan todos, habitante
Juan me llamo, Juan todos, habitante / de la tierra, más bien su prisionero, / sombra vestida, polvo caminante, / el igual a los otros, Juan Cordero. / Sólo mi mano para cada cosa / -mover la rueda, hallar
la espuma, dulce monja, en su hospital marino
La espuma, dulce monja, en su hospital marino / por escalones de agua, por las gradas azules / desciende hasta la arena con pies de luna y lirio. / ¡Oh Santa revestida con vellones de oveja! / Les dan una
la nube donde palpita el vegetal futuro
La nube donde palpita el vegetal futuro, / los pliegos en blanco que esparce el palomar, / el sol que cubre mi piel con sus hormigas de oro, / la ideografía de una calabaza pintada por los negros, / las f
lo que es el caracol
Caracol: / mínima cinta métrica / con que mide el campo Dios.
los amigos del paseo
Los sauces son buenos amigos / en el paseo solitario; / tiemblan, recuerdan y son tristes / como almas ante los fracasos. / Pensativos tocan el agua / apenas como sombras verdes, / y el corazón va como un páj
lugar de origen
Yo vengo que la tierra donde la chirimoya, / talega de brocado, con su envoltura impide / que gotee el dulzor de su nieve redonda, / y donde el aguacate de verde piel pulida / en su clausura oval, en secr
mademoiselle satán
Mademoiselle Satán rara orquídea del vicio. / ¿Por qué me hiciste , di, de tu cuerpo regalo / la señal de tus dientes llevo como silicio / en mi carne posesa del Enemigo Malo. / ¿Por qué probó mi lengua e
mecanografía
Sapo trasnochador: tu diminuta / máquina de escribir / teclea en la hoja en blanco de la luna.
microgramas
Colibrí: / El colibrí, / aguja tornasol, / pespuntes de luz rosada / dá en el tallo temblón / con la hebra de azúcar / que saca de la flor. / Tortuga: / La tortuga en su estuche amarillo / es el reloj de la tierra /
mundo 1980
Millares de personas / iguales / sentadas en sillas / iguales / en cafés y bares / iguales. / Millares de vitrinas / iguales / sobre calles y plazas / iguales / en ciudades y pueblos / iguales. / Sólo la nube finge / una i
nada nos pertenece
Cada día el mismo árbol rodeado / de su verde familia rumorosa. / Cada día el latir de un tiempo niño / que el péndulo mece en la sombra. / El río da sin prisa su naipe transparente. / El silencio camina a
niegas, oh testaruda, lo que el día ha afirmado
Niegas, oh testaruda, lo que el día ha afirmado / y, después de su muerte, de las cosas te adueñas. / Tus sacos de carbón abarrotan sin término / la universal bodega. / Tu gran cuerpo de sombra en el mund
nueva oración por el ebanista
Tú, que ibas con tu padre carpintero / a la altura, Señor, a cortar abedules / y hacías con tus ojos / parpadear los mil ojos diminutos del hacha / y con tus tiernas manos llorar a las cortezas, / ten pieda
nuez
Sabiduría comprimida / diminuta tortuga vegetal, / cerebro de duende / paralizado por la eternidad.
promesa del río guayas
Interminable, estás al mar saliendo, / Río Guayas, cargado de horizontes / y de naves sin prisa descendiendo / tus ¡ibas de cristal, líquidos montes. / Hasta el tiempo en tu curso se disuelve / y corre con
puerto en la noche
En los barriles duerme un sueño de ginebra. / Los barriles de noche tienen el vino triste / y añoran el descanso tibio de la bodega. / Huele el aire del muelle como un cesto de ostiones / y es una red osc
régimen de frutas
La naranja es el día o la mejilla fresca, / sorbo de claridad, copa del clima; / la pera ahonda sus heridas de agua / con memoria de témpano y agujas de delicia / y los melocotones / acumulan su rubio mater
segunda vida de mi madre
Oigo en torno de mí tu conocido paso, / tu andar de nube o lento río / tu presencia imponiendo, tu humilde majestad / visitándome, súbdito de tu eterno dominio. / Sobre un pálido tiempo inolvidable, / sobre
soledad deshabitada
La soledad marina que convoca a los peces, / la soledad del cielo herida de alas, / se prolongan en ti sobre la tierra, / soledad despoblada, soledad habitada. / Las hojas de árbol solas cada una en su si
soledad y gaviota
Cuaderno albo del mar, / la gaviota o mensaje / se despliega al volar / en dos hojas de viaje. / Su marítima hermana / la soledad, la mira / y, en una espera vana, / en la costa suspira. / Insectos, vegetales, / se
tiempo en que el corazón quiere saltar descalzo
Tiempo en que el corazón quiere saltar descalzo / y en que al árbol le salen senos como a una niña. / Nos asalta el deseo de escribir nuestras cosas / con pluma de golondrina. / Estos charcos apenas son c
tierra de pájaros
Es América entera / inmensurable pajarera. / En el amanecer sonoro / cada árbol es un coro. / Hay tantas alas en vuelo / que alzan América al cielo.
tortuga
La tortuga en su estuche amarillo / es el reloj de la tierra / parado desde hace siglos. / Abollado ya se guarda / con piedrecillas del tiempo / en la funda azul del agua.
tu amor es como la piel de las manzanas
Tu amor es como el roce tímido / de la mejilla de un niño, / como la piel de las manzanas / o la cesta de nueces de la pascua, / como los pasos graves / en la alcoba donde ha muerto la madre, / como una casa
tus cabellos son la muerte en el trópico, las hormigas gigantes
Tus cabellos son la muerte en el trópico, las hormigas gigantes. / Tus cabellos voraces como el incendio o el naufragio / a orillas de tu rostro con frutas y agua fresca. / Tu garganta es un árbitro / que
vendrá un día más puro que los otros
Vendrá un día más puro que los otros: / estallará la paz sobre la tierra / como un sol de cristal. Un fulgor nuevo / envolverá las cosas. / Los hombres cantarán en los caminos, / libres ya de la muerte sola
versión de la tierra
Bienvenido, nuevo día: / Los colores, las formas / vuelven al taller de la retina. / He aquí el vasto mundo / Con su envoltura de maravilla: / La virilidad del árbol. / La condescendencia de la brisa. / El meca
viaje de regreso
Mi vida fue una geografía / que repasé una y otra vez, / libro de mapas o de sueños. / En América desperté. / ¿Soñé acaso pueblos y ríos? / ¿No era verdad tanto país? / ¿Hay tres escalas en mi viaje: / soñar, d
vida perfecta
¡Conejo: hermano tímido, mi maestro y filósofo! / Tu vida me ha enseñado la lección del silencio. / Como en la soledad hallas tu mina de oro / no te importa la eterna marcha del universo. / Pequeño buscad
vocación extraña
No he venido a burlarme de este mundo. / Sino a amar con pasión todos los seres. / No he venido a burlarme de los hombres. / Sino a vivir con ellos la aventura terrestre. / No he venido a hablar mal de lo
yo vengo que la tierra donde la chirimoya
Yo vengo que la tierra donde la chirimoya, / talega de brocado, con su envoltura impide / que gotee el dulzor de su nieve redonda, / y donde el aguacate de verde piel pulida / en su clausura oval, en secr
¡oh país de mi infancia!
¡Oh país de mi infancia, / cordilleras y ríos, / corazón triturado / en todos los molinos! / Con los años yo perdí / el frenesí de vivir. / Hoy vivo pacientemente, / asceta junto a la fuente. / El alba llama a la