emily dickinson
a salvo en sus cámaras de alabastroA salvo en sus Cámaras de Alabastro – / Insensibles al amanecer / Y al mediodía – / Duermen los mansos miembros de la Resurrección – / Viga de raso, / Y Techo de piedra. / Final 1. / La luz se ríe de la brisa / E
a una casa de rosa no te acerquesa una casa de rosa no te acerques / demasiado, que estragos de una brisa / o el rocío inundándola -una gota- / abatirán su muro, amedrentado. / Y atar no intentes a la mariposa, / ni escalar setos del arrob
algunas cosas que vuelanAlgunas cosas que vuelan habrá / —pájaros, horas, el abejorro— / que no tendrán elegía. / Algunas cosas que quedan estarán / —pena, colinas, eternidad— / sin llegar a complacerme. / Algunas cosas, al descansa
altivezSólo sabemos toda nuestra altura / si alguien le dice a nuestro sér: ¡Levanta! / Y entonces, fiel consigo, se agiganta / hasta llegar al cielo su estatura. / De la vida común sería ley / el heroísmo en el h
antes de que me sacaran el ojoAntes de que me sacaran el ojo / también me gustaba ver— / como ven otras Criaturas, que tienen Ojos / y de todos modos no lo saben— / Pero si me dijeran –Hoy – / que podía tener el cielo / para mí —te digo q
bueno es soñar. despertar es mejorBueno es soñar. Despertar es mejor / si se despierta en la mañana. / Si despertamos a la media noche, / es mejor soñar con el alba. / Más dulce el figurado petirrojo / que nunca alegró el árbol, / que enfrent
certidumbreYo jamás he visto un yermo / y el mar nunca llegué a ver / pero he visto los ojos de los brezos / y sé lo que las olas deben ser. / Con Dios jamás he hablado / ni lo visité en el Cielo, / pero segura estoy de
coloquioHabía muerto yo por la Belleza; / me cercaban silencio y soledad, / cuando dejaron cerca de mi huesa / a alguno que murió por la Verdad. / En el suave coloquio que entablamos, / vecinos en la lúgubre hereda
cuando cuento las semillasCuando cuento las semillas / sembradas allá abajo / para florecer así, lado a lado; / cuando examino a la gente / que tan bajo yace / para llegar tan alto; / cuando creo que el jardín / que no verán los mortale
cuántas veces estos cansados pies han tropezadoCuántas veces estos cansados pies han tropezado, / sólo mi amordazada boca puede decirlo, / Intenta, trata de arrancar este horrible remache, / Intenta, trata de forzar estas bisagras de acero. / Acaricia
de todas las almas creadasDe todas las almas creadas / supe elegir la mía. / Cuando huya el espíritu / y se apague la vida, / y sean el Hoy y Ayer / como fuego y ceniza, / y cierre de la carne / la tragedia mezquina, / y hacia la Altura v
después de un gran dolor llega una sensación formalDespués de un gran dolor llega una sensación formal. / Los Nervios se yerguen, ceremoniosos como Tumbas. / Rígido, el Corazón se pregunta / si pasó ayer o hace ya Siglos. / Los pies, mecánicos, giran en c
detrás de míDetrás de mí —profunda eternidad— / Frente a mi —inmortalidad— / Yo misma —justo en el medio— / La Muerte fluye en el Gris Oriental, / disolviéndose en el amanecer distante, / antes de que el Oeste inicie / E
él era débil y yo era fuerteÉl era débil y yo era fuerte, / después él dejó que yo le hiciera pasar / y entonces yo era débil y él era fuerte, / y dejé que él me guiara a casa. / No era lejos, la puerta estaba cerca, / tampoco estaba
el misterio del dolorEl dolor tiene un elemento en blanco; / No puedo recordar / cuándo comenzó, / o si fue durante el día / cuando en realidad no. / No tiene futuro sino el propio, / sus reinos infinitos / contienen su pasado, / ilu
el único fantasma que he vistoEl único fantasma que he visto / iba vestido de encaje, / su pie desprovisto de sandalias / y andaba como copos de nieve. / Su semblante era silencioso, como el de un pájaro, / pero rápido, como el de un ci
embriaguezEn jarros tallados en nácar / apuro un licor ignorado… / Tal vez ni del Rhin en las cavas / pudiera mi sed encontrarlo. / Con una embriaguez de rocío, / borracha de incógnitos hálitos, / tabernas de azul dilu
en mi flor me he escondidoEn mi flor me he escondido / para que, si en el pecho me llevases, / sin sospecharlo tú también allí estuviera… / Y sabrán lo demás sólo los ángeles. / En mi flor me he escondido / para que, al deslizarme d
en mi jardín avanza un pájaroEn mi jardín avanza un pájaro / sobre una rueda con rayos – / de música persistente / como un molino vagabundo – / jamás se demora / sobre la rosa madura- / prueba sin posarse / elogia al partir, / cuando probó t
ensueñoPara fugarnos de la tierra / un libro es el mejor bajel; / y se viaja mejor en el poema / que en el más brioso y rápido corcel / Aun el más pobre puede hacerlo, / nada por ello ha de pagar: / el alma en el tr
es la dicha un abismo por lo tanto¿Es la dicha un abismo por lo tanto / que no me deja dar un paso en falso / por miedo a que el calzado se me arruine? / Prefiero que mis pies se den el gusto / a cuidar los zapatos- / porque en cualquier za
esperanza es esa cosa con plumasLa esperanza es esa cosa con plumas / que se posa en el alma, / que entona su melodía sin palabras, / y nunca se detiene ante nada. / Más dulce suena en el vendaval; / y atroz deberá ser la tormenta / que pue
estaturaPoder discrecional tuve en mi mano / y con denuedo contra el mundo fui; / dos veces temeraria lo he afrontado / tan sólo con la honda de David. / Aunque la piedra le arrojé segura / fui sólo yo la que me de
hay una cierta inclinación de la luzHay una cierta inclinación de la luz / en las tardes de invierno, / que nos oprime, como el peso / de las melodías de una catedral. / Nos inflinge una herida celestial; / que no deja marcas, / solo la interna
la muerte es un diálogoLa muerte es un diálogo / entre el espíritu y el polvo. / «Disuélvete», dice la Muerte. / «Señora, anhelo ser», dice el Espíritu. / Duda de esto la Muerte, / desde abajo argumenta su creencia, / y se aleja el
la sortijaEn mi dedo tenía una sortija. / La brisa entre los árboles erraba. / El día estaba azul, cálido y bello. / Y me dormí sobre la yerba fina. / Al despertar miré sobresaltada / mi mano pura entre la tarde clar
las formas que enterramosDe la cercanía a sus Cosas alejadas, / el Alma tiene singulares temporadas / en las que la Oscuridad parece rara, / y la claridad resulta fácil. / Las Formas que enterramos habitan, / familiares; en las Hab
me gusta cómo luce la agoníaMe gusta cómo luce la Agonía, / porque sé que es verdadera — / Los hombres no simulan la Convulsión, / ni fingen un Espasmo — / Los ojos se nublan —es la Muerte— / Y no hay forma de imitar / esas Perlas que e
mi vida se había parado- un arma cargadaMi vida se había parado- un Arma Cargada- / en los Rincones- hasta que un día / el Dueño pasó- me identificó- / y me llevó lejos- / Y ahora vagamos por Bosques Soberanos – / y ahora cazamos a la Cierva- / y c
morí por la bellezaMorí por la Belleza, pero apenas / pude acostumbrarme a mi tumba, / uno que murió por la Verdad / se instaló en el cuarto contiguo. / Me preguntó suavemente por qué caí. / «Por la Belleza», respondí. / «Yo po
morir no duele muchoMorir no duele mucho: / nos duele más la vida. / Pero el morir es cosa diferente, / tras la puerta escondida: / la costumbre del sur, cuando los pájaros / antes que el hielo venga, / van a un clima mejor. Nos
no era la muerte, porque yo estaba de pieNo era la Muerte, porque yo estaba de pie / Y todos los muertos están acostados, / No era de noche, pues todas las campanas / se agitaban bajo el sol del mediodía. / No había helada, pues en mi piel / Sentí
no era la muerte, pues yo estaba de pieNo era la Muerte, pues yo estaba de pie / Y todos los muertos están acostados, / No era de noche, pues todas las campanas / Agitaban sus badajos a mediodía. / No había helada, pues en mi piel / Sentí siroco
no pude detenerme ante la muertePorque no pude detenerme ante la muerte, / amablemente ella se detuvo ante mí; / el carruaje solo nos encerraba a nosotros / y a la inmortalidad. / Condujimos lentamente, ella no sabe de apuros; / y por su
no tuve tiempo para odiarNo tuve tiempo para odiar / porque la tumba me lo impediría, / porque no alcanzaría la vida / para saciar esa enemistad. / Tampoco tuve tiempo para amar, / y a pesar de que se lo debe intentar, / el pequeño e
oí zumbar una mosca cuando moríOí zumbar una mosca —cuando morí—, / la quietud del cuarto / era como la quietud del aire / entre los espasmos de la tormenta. / Los ojos presentes —se habían secado— / y todos contuvieron el aliento / para e
pequeñezEs cosa tan pequeña nuestro llanto; / son tan pequeña cosa los suspiros… / Sin embargo, por cosas tan pequeñas / vosotros y nosotras nos morirnos.
podría estar más solaPodría estar más sola sin mi Soledad, / tan habituada estoy a mi destino, / tal vez la otra paz, / podría interrumpir en la oscuridad / y llenar los vacíos del pequeño cuarto, / demasiado exiguo en su medid
podría estar más sola sin mi soledadPodría estar más sola sin mi soledad, / tan habituada estoy a mi destino, / tal vez la otra paz, / podría interrumpir la oscuridad / y llenar el pequeño cuarto, / demasiado exiguo en su medida / para contener
poema 128Dame el ocaso en una copa, / enumérame los frascos de la mañana / y dime cuánto hay de rocío, / dime cuán lejos la mañana salta- / dime a qué hora duerme el tejedor / que tejió el espacio azul. / Escríbeme cu
poema 37Corazón, le olvidaremos / en esta noche tú y yo. / Tú, el calor que te prestaba. / Yo, la luz que a mí me dio. / Cuando le hayas olvidado / dímelo, que he de borrar / aprisa mis pensamientos. / Y apresura tu la
poema 520Me fui temprano -me llevé a mi perro- / a visitar el mar. / Las sirenas del sótano / salían a mirarme / y, en el piso de arriba, las fragatas / extendían manos de cáñamo, / creyéndome una rata / encallada en la
poema 63(Time and Eternity») / Haz amplia esta cama, / haz esta cama con prudencia; / espera en ella el postrer juicio, / sereno y excelente. / Que sea recto su colchón / y redonda sea su almohada, / que ningún rayo do
poema 739Muchas veces pensé que la paz había llegado / cuando la paz estaba muy lejos- / como los náufragos- creen que ven la tierra- / en el centro del mar- / y luchan más débilmente -sólo para probar / tan deshauc
poema 783Los pájaros empezaron a las cuatro- / el período del alba- / una música numerosa como el espacio- / pero aledaña al día- / no podía medir su fuerza- / sus voces se derrochaban / como arroyo al arroyo se entre
poema 815El lujo de entender / el lujo sería / de mirarte una sola vez / y volverme un Epicuro / cualquiera de tus presencias sirve / de futuro alimento / apenas recuerdo haber muerto de hambre / tan bien surtida estaba
ponienteVelámenes de púrpura se mecen / con suavidad en mares de narciso; / marineros fantásticos se esfuman / y queda el muelle en la quietud sumido.
presentimientoPresentimiento es esa larga sombra / que poco a poco avanza sobre el césped / cuando el sol sus imperios abandona… / Presentimiento es el susurro tenue / que corre entre la hierba temerosa / para decirle qu
que yo siempre améQue yo siempre amé / yo te traigo la prueba / que hasta que amé / yo nunca viví -bastante- / que yo amaré siempre / te lo discutiré / que amor es vida / y vida inmortalidad / esto -si lo dudas- querido, / entonces
selecciónDe las almas creadas / supe escoger la mía. / Cuando parta el espíritu / y se apague la vida, / y sean Hoy y Ayer / como fuego y ceniza, / y acabe de la carne / la tragedia mezquina, / y hacia la Altura vuelvan / t
sentí un funeral en mi cerebroSentí un funeral en mi cerebro, / los deudos iban y venían / arrastrándose -arrastrándose -hasta que pareció / que el sentido se quebraba totalmente – / y cuando todos estuvieron sentados, / una liturgia, c
si puedo evitar que un corazón se rompaSi puedo evitar que un corazón se rompa, / entonces no viviré en vano; / Si puedo aliviar el pesar de un hermano, / consolar el dolor del vencido / ayudar al petirrojo a encontrar su nido, / entonces no viv
sobreviví la nocheDe algún modo sobreviví la noche / y entré en el día. / Al salvado le basta su salvación / aunque no sepa el cómo. / Así tomo mi lugar entre los vivos, / como si alguien me escoltase, / candidata al azar de l
soy nadie. ¿tú quién eres?Soy nadie. ¿Tú quién eres? / ¿Eres tú también nadie? / Ya somos dos entonces. No lo digas: / lo contarían, sabes. / Qué tristeza ser alguien, / qué público: como una rana / decir el propio nombre junio entero
tan lejos de la piedad, como la quejaTan lejos de la piedad, como la queja – / tan frío a la palabra -como la piedra – / inconmovible a la revelación / como si mi oficio fuera de hueso – / tan lejos del tiempo -como la historia – / tan cerca d
un sueño largoUn sueño largo, largo, un ya famoso sueño, / que señales no da de que se está acercando el día, / pues no mueve ni un párpado el durmiente: / un sueño independiente y apartado. / ¿Pereza como ésta se vio
ven lentamente, edén¡Ven lentamente, Edén! / Labios no acostumbrados a ti, / tímidos, sorben tus jazmines / como la desfallecida abeja / Que al llegar tardíamente a su flor, / zumba a su alrededor, / cuenta sus propios néctares,