País Poema - Autores

cecília meireles

antes de tu mirar…
Antes de tu mirar, / no era ni será después-primavera. / Porque vivimos de lo que perdura / y no de lo que fuimos. / De ese acaso de lo amado y visto: / el plazo del
cada palabra una hoja
Cada palabra una hoja / En el lugar correcto. / Una flor de vez en cuando / En la rama abierta. / Un pájaro parecía / De pie y cerca. / Pero no: que iba y venía el vers
canción
En el desequilibrio de los mares, / las proas giran solitarias… / En una de las naves que se hundieron / es que ciertamente vos venías. / Yo te esperé todos los sig
canción de otoño
Perdóname, hoja seca, / no puedo cuidar de ti. / Vine a amar en este mundo, / y hasta el amor perdí. / ¿De qué sirvió tejer flores / en las arenas del suelo / si había
cantarán los gallos
Cantarán los gallos, cuando muramos, / y una brisa leve, de manos delicadas, / rozará los bordes, las sedas / mortuorias. / Y el sonido de la noche irá transpirando
carta
Yo, sí -¿Pero y la estrella de la tarde, que subía y descendía / de los cielos cansada y olvidada? / ¿Y los pobres, que golpeaban las puertas, sin resultado, ha
como el compañero es muerto…
Como el compañero es muerto, / Todos juntos morimos / un poco. / El valor de nuestras lágrimas / Sobre quién perdió la vida, / no es nada. / El amor, en esta tristeza, /
déjenme nacer de nuevo…
Déjenme nacer de nuevo, / nunca más en tierra extraña, / sino en medio de mi pueblo, / con mi cielo, mi montaña, / con mi mar y mi familia. / Y ojalá que en mi memori
desde lejos te he de amar
Desde lejos te he de amar, / desde la quieta distancia / en que es nostalgia el amor / y es el deseo constancia. / Desde el divino lugar donde / el bien de la existen
el caballo muerto
Vi la niebla de la madrugada / Deslizar sus gestos de plata, / Mover densidad de opala / En aquel pórtico de sueño. / En la frontera había un caballo muerto. / Los gr
epigrama cinco
Amo la gota de agua que equilibra en la hoja plana, / temblando al viento. En el océano del aire el universo / entero vibra en secreto y ella en su aislamiento.
humildad
¡Tanto que hacer! / Libros que no se leen, cartas que no se escriben, / Lenguas que no se aprenden, / El amor que no se da, / Todo lo que se olvida. / Amigos entre ad
inesperadamente la noche se ilumina…
Inesperadamente la noche se ilumina. / Que hay otra claridad para lo que se imagina. / ¿Qué sobrehumana faz viene en los tallos / de la ausencia a abrir en la noc
infancia
Se llevaron las rejas del balcón / desde donde la casa se avistaba. / Las rejas de plata. / Se llevaron la sombra de los limoneros / por donde rodaban arcos de músi
levedad
Leve es el pájaro: / Y su sombra volante, / Más ligera. / Y la cascada aérea, / De su garganta, / Más ligera. / Y lo que recuerda, oyéndose / Deslizar su canto, / Más liger
lo que ayer cantaba…
Lo que ayer cantaba / Ya no canta. / Murió de una flor en la boca: / En la de la espina en la garganta. / Amaba el agua sin sed / Y, por cierto, / A pesar de tener alas
los mendigos mayores no dicen nada, no hacen nada…
Los mendigos mayores no dicen nada, no hacen nada. / Saben que es inútil y exhaustivo. Se dejan estar. Se dejan estar. / Déjanse estar al sol o a la lluvia, con
me basta un pequeño gesto…
Me basta un pequeño gesto, / hecho de lejos y leve, / para que vengas conmigo / y por siempre te lleve / -Pero yo no lo haré. / Una palabra caída / de las montañas de l
no te fíes del tiempo de la eternidad…
No te fíes del tiempo de la eternidad, / que las nubes tiran de los vestidos, / que los vientos me arrastran contra mi deseo! / ¡Date prisa, amor, que mañana muer
por más que te celebre, no me escuchas…
Por más que te celebre, no me escuchas, / Aunque en forma y nácar te parezcan / A la concha, a la musical oreja / Que graba el mar en las íntimas vueltas. / Te dejo
presentación
Aquí mi vida está; / esta arena tan clara con diseños / de andares dedicados al viento. / Aquí mi voz está; / esta concha vacía, / sombra de sonido / que sufre su propi
puse mi sueño en un navío…
Puse mi sueño en un navío / y el navío sobre el mar, / -después, abrí el mar con las manos, / para hacerlo naufragar. / Mis manos aún siguen mojadas / del azul de las
quinto motivo de la rosa
¿A dónde van mis palabras, / si ya no me escuchas? / ¿A dónde irían cuando me escuchabas? / ¿Y cuándo me escuchaste? / Nunca. Perdido, perdido. / ¡Ay, todo está perdi
reinvención
La vida solo es posible / reinventada. / Va el sol por los campos / y pasea su dorada mano / por las aguas, por las hojas… / ¡Ah, todo burbujas / que brotan de hondas p
resurrección
No cantes, no cantes, porque vienen de lejos los náufragos, / vienen los presos, los tuertos, los monjes, los oradores, / los suicidas. / Vienen las puertas, de n
retrato
Yo no tenía este rostro de hoy, / tan calmo, tan triste, tan delgado, / ni estos ojos tan vacíos, / ni este labio amargo. / Yo no tenía estas manos sin fuerza, / tan
si está en el mundo
O fuera del mundo. ¿Por qué? / Pero ¿qué le respondo, / Si el Arcángel pregunta, / En un tiempo profundo? / En el mundo pasaba: / Pero muy lejos. / Por sueños y amores /
sugestión
Sucede así -cualquier cosa / serena, libre, fiel. / Flor que se cumple, sin pregunta. / Ola que se violenta, a causa de ejercicio indiferente. / Luna que envuelve i
yo canto porque existe el instante…
Yo canto porque existe el instante / y mi vida está completa. / No soy alegre ni soy triste: / soy poeta. / Hermano de las cosas huidizas, / no siento gozo ni torment
yo, sí -¿pero y la estrella de la tarde, que subía y descendía…
Yo, sí -¿Pero y la estrella de la tarde, que subía y descendía / de los cielos cansada y olvidada? / ¿Y los pobres, que golpeaban las puertas, sin resultado, ha
¡cuántas cosas pensé que eran sublimes…
¡Cuántas cosas pensé que eran sublimes, / merecedoras de abundantes lágrimas! / ¿Cuáles eran? Las lágrimas del recuerdo, / y las pensativas planicies / por donde ex