Por más que te celebre, no me escuchas,
Aunque en forma y nácar te parezcan
A la concha, a la musical oreja
Que graba el mar en las íntimas vueltas.
Te dejo en cristal, frente a espejos,
Sin eco de cisternas o de cuevas …
Ausencias y cegueras absolutas
A las avispas ya las abejas,
Y a quien te adora, oh sorda y silenciosa,
Y ciega y hermosa e interminable rosa,
Que en tiempo y aroma y verso te transmuta!
Sin tierra ni estrellas brisas, presa
A mi sueño, insensible a la belleza
Que eres y no sabes, porque no me escuchas...