aleisa ribalta
amareloViste una foto del otoño, / te pareció que allí faltaba algo. / Abrimos una revista de moda. Pásame las tijeras. Toma. / Recortaríamos a esa muchacha que nunca había visto el otoño, / era tan probable que
llora de nocheLa ciudad planta fortalezas allende los mares, se defiende. / Nada puede, blande hasta el último cañón, es tomada, los bárbaros, se reparten las ruinas. / La ciudad gime, / es el latido del mar, / el resp
nocturnoRosario de guirnaldas, la ciudad, en las aciagas noches finge despertar de su letargo. / Vuelve a sacudirse fiel / al estallido de su hora. Y como / recordar querrá a los piratas un ojo: aquí nada ha ca
piedra blancaEste es un poema para inventar a Ulises, para ponerlo como siempre a prueba. / Sabe que estoy sentada frente al mar, / que oigo cantar a las gaviotas, y no vuelve. / La última vez nos amamos / en este mot
urbe de la nadaNinguna ciudad se parece a ésta, me ha dicho el visitante. / En los atardeceres amargos, fachada por fachada se sobrepone de un todo que destiñe / y emerge sobre las olas, como buen arcoíris después d