Unos dicen: una tropa de jinetes; otros: de infantes;
algunos: las naves son en toda la tierra sombría
lo más hermoso; pero yo:
lo que una ama.
Es muy fácil hacer que cualquiera lo comprenda
porque ella, cuya belleza superó a la de
otras, Helena,
(abandonó) al mejor (hombre)
y destruyó (toda) la grandeza de Troya,
(no) pensó ni en su hija ni en sus padres,
sino fue seducida
(no contra su voluntad)
¡Cypris! (Muy) versátil es el corazón
(de las mujeres y) (Pothos lo hace aletear)
(él) me recuerda ahora a Anaktoria
que está ausente.
Preferiría ver su gracioso andar
y el claro destello en su rostro
y no los carros de los lidios
y sus jinetes que luchan con sus armaduras.