sincera conmigo misma, falsa con todos
Sincera conmigo misma, falsa con todos,
el miedo, la tristeza, el amor, nos sujetan con su virtud.
Pero cuando los labios traicionan el llanto del espíritu,
la voluntad, que debería ser soberana, es esclavitud.
Por lo tanto, deja que el terror me mate
antes de pedirle ayuda a los hombres.
Deja que el pesar envidie al suspiro.
¿Tienes miedo? ¿Infelicidad?
¡No! La mentira sobre la menguante verdad
se alza como una muro.
¿Alguna vez has amado? ¡No, nunca!
Mientras tanto, el corazón en mi carne se vuelve de piedra.
Y, sin embargo, vil lo considero,
el corazón dentro de mi corazón entero
gime sin palabras, y cuando ven una cara, una sola cara,
se abren para sonreír los severos ojos del alma.