País Poema

Autores

marceline desbordes-valmore

día de oriente

Era un día gemelo de aquel hermoso día
que por quemarlo todo, el amor encendía.
Fue el día sin igual, de caridad divina
en cuya azul atmósfera la eternidad camina
y en la cual, liberada de su peso extenuante,
la tierra se divierte como un cándido infante.
Había por doquier, como un maternal beso;
en la hora fugaz, un muy largo embeleso.
¡Hora de aves, de sol, de fragancias, de olvido,
de lo que no sea el bien a nada parecido!
Era un día gemelo de aquel hermoso día
que por quemarlo todo, el amor encendía.