En unos premios
Hoy que radiante de vida,
de ensueños y de placer,
vienes, juventud querida,
a palpar estremecida
tus ilusiones de ayer.
Hoy que la gloria sonriente
que con sus gracias te atrajo,
te acaricia dulcemente,
ciñendo sobre tu frente
las coronas del trabajo.
Hoy que a la luz que destella,
la estrella de la victoria
sobre tu empezada huella,
ves surgir al cabo de ella
todo un porvenir de gloria;
Gózate mientras agite
tu noble alma la emoción,
y entre tus goces, permite
que a tus plantas deposite
mi lira y mi corazón.
Y mañana que a seguir
tus pasos vuelvas triunfante,
recuerda hasta sucumbir
que el lema del porvenir
es marchar siempre adelante.
Y graba en tu pensamiento
si tu valor se rebaja
porque se agote tu aliento,
que en el taller del talento
quien triunfa es el que trabaja.