País Poema

Autores

lupercio leonardo de argensola

no temo los peligros del mar fiero

No temo los peligros del mar fiero
ni un escita la odiosa servidumbre,
pues alivia los hierros la costumbre
y al remo grave puede hacer ligero;
ni oponer este pecho por terrero
de flechas a la inmensa muchedumbre;
ni envuelta en humo la dudosa lumbre,
ver y esperar el plomo venidero.
Mal que tiene la muerte por extremo,
no le debe temer un desdichado;
mas antes escogerle por partido.
La sombra sola del olvido temo,
porque es como no ser un olvidado,
y no hay mal que se iguale al no haber sido.