País Poema

Autores

lupercio leonardo de argensola

las tristes de faetón bellas hermanas

Las tristes de Faetón bellas hermanas,
sentadas a la orilla del gran río,
lloraban de su hermano el desvarío,
al convertirse en árboles cercanas.
Decía cada cual con fuerzas vanas:
«Regir quisiste, oh loco hermano mío,
el carro que el invierno y el estío
reparte con sus ruedas soberanas.
Fue digna de tal pena tu osadía;
y porque sea común el escarmiento,
sin culpa le imitamos en la suerte».
Con este ejemplo en vano pretendía
yo, triste, refrenar mi atrevimiento,
que busca en vida gloria, o fama en muerte.