¿Por fuerza quieres, Lice, ser hermosa?
O no tienes espejo o estás loca.
¿No considera esa negra boca
a todo el mundo por su olor odiosa;
esa frente pintada y espaciosa
por falta de cabellos -que no es poca-
ni tu cuidado en componer la toca
sobre la calva estéril y engañosa?
Fortuna es ciega en cuanto distribuye,
ni mira a quién desnuda o a quién viste,
aunque contigo en dar tuvo descuento.
Edad larga te dio, que a muchos huye;
más negó lo demás, y así saliste
con mala cara y corto entendimiento.