Duélete de esa puente, Manzanares,
mira que dice por ahí la gente,
que no eres río para media puente,
y que ella es puente para treinta mares.
Hoy arrogante te ha brotado a pares
humildes crestas tu soberbia frente,
y ayer me dijo humilde tu corriente,
que eran en Marzo los caniculares.
Por el alma de aquel, que ha pretendido
con cuatro dagmas de agua de achicoria
purgar la villa y darle lo purgado.
Me di, ¿cómo has menguado y has crecido?
¿Cómo ayer te vi en pena, y hoy en gloria?
-Me bebió un asno ayer y hoy me ha ensuciado.