Ves caminante en esta triste Pira,
la potencia de Jove está postrada;
aquí Marte rindió la fuerte espada,
aquí Apolo rompió la dulce Lira.
Aquí Minerva triste se retira,
y la luz de los Astros eclipsada
todo está en la ceniza venerada,
del Excelso Color que aquí se mira.
Tanto pudo la fama encarecerlo,
y tanto las noticias sublimarlo,
que sin haber llegado a conocerlo,
llevó con tanto extremo el Reino a amarlo,
que muchos ojos no pudieron verlo,
mas ninguno pudieron no llorarlo.