País Poema

Autores

juana inés de la cruz

convaleciente de una enfermedad grave, discretea con la señora virreina, marquesa de mancera, atribuyendo a su mucho amor aun su mejoría en morir

En la vida que siempre tuya fue,
Laura divina, y siempre lo será,
la Parca fiera, que en seguirme da,
quiso asentar por triunfo el mortal pie.
Yo de su atrevimiento me admiré,
que si debajo de su imperio está,
tener poder no puede en ella ya,
pues del suyo contigo me libré.
Para cortar el hilo que no hiló,
la tijera mortal abierta vi.
-¡Ay, parca fiera! -dije entonces yo-.
Mira que sola Laura manda aquí.
Ella corrida al punto se apartó.
Y dejome vivir sólo por ti.