Ponme en la vida más brava, importuna,
do pida a Dios mil veces la mortaja;
ponme en edad do el seso más trabaja,
o en los brazos del alma, o en la cuna.
Ponme en baja o en próspera fortuna;
ponme do el sol el trato humano ataja,
o a do por frío el alto mar se cuaja,
o en el abismo, o encima de la luna.
Ponme do a vuestros pies viven las gentes,
o en la tierra, o en el cielo, o en el viento;
ponme entre fieras, puesto entre sus dientes;
do muerte y sangre es todo el fundamento;
donde quiera tendré siempre presentes
los ojos por quien muero tan contento.