Conociendo los antojos
De tu alma orgullosa y fiera
Sé que nunca me quisiera
Si me humillara a tus ojos.
Y aunque lloro sus desvíos,
La quiero orgullosa y fiera,
Pues tampoco la quisiera
Si se humillara a los míos.
Y nuestro amor comprimiendo
Ambos del orgullo en pos,
Vamos por el mundo, ¡ay Dios!
El uno del otro huyendo.