País Poema

Autores

josé de diego

sol eterno

Tenían una cueva los indios quisqueyanos,
tan profunda que iba del Globo a las entrañas,
y sus rudos criptogramas de leyendas extrañas
dicen que el Sol glorioso nació de sus arcanos.
¿No era el Sol de las Indias, el Sol do las Españas,
que llevaron delante los Tercios castellanos?
¡Tú, el mismo que, en los fúlgidos cielos americanos,
la argentina bandera de resplandores bañas!
No te ocultaste nunca, que al venir al Ocaso,
volviste cielo arriba, subiendo de Occidente,
con el fulgor prolífico que tu núcleo destella:
Otros mundos se alumbran a tu radiante paso…
¡y, al cruzar por el trópico, dejas aquí inmanente
la chispa creadora de nuestra amada Estrella!