Una leyenda, tu azarosa vida;
tu espíritu voluble, una dolora;
tu boca un madrigal es que atesora
la dulzura en sus frases escondida.
Es de tu frente la risueña aurora
idilio tierno que al amor convida
y en tu faz palpitante y encendida
una égloga de flores puso Flora.
De una armonía celestial emblema,
tienen tus ojos la cantante llama
que alumbra y da la inspiración suprema.
¡Y todo en tí es poesía y todo ama!
¡Y no eres un magnífico poema
porque eres un magnífico epigrama!