País Poema

Autores

josé batres montúfar

la tranquilidad

Del filósofo el ánima quieta
no de Cintio la palma ambiciona:
ni de Marte sangrienta corona,
ni de amor engañoso placer.
Con espíritu libre y tranquilo
ve formarse y pasar la tormenta:
ni del grande el favor le contenta
ni le asusta enemigo poder.
El efímero público incienso
por él pasa y ni rastro le deja:
ni la injusta censura le aqueja
ni del necio la burla mordaz.
Ni del cínico afecta el desprecio,
ni del fatuo el orgullo insolente:
en sus obras un medio prudente
es origen de dicha y de paz.
Del selvático músico escucha
en el bosque los dulces gorjeos.
¡Qué agradables son estos paseos
solitarios, del alba al nacer!
Si de un límpido arroyo a la orilla
se reclina en el césped verdoso,
¡qué feliz es en este reposo!
Con que gusto ve el agua correr.