PAIS POEMA

Libros de josé batres montúfar

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josé batres montúfar

a pirra
¿Quién es ¡oh Pirra! el doncel / que entre perfumes y flores / te dice blandos amores / en la gruta del vergel? / ¿A quién con nardos y rosas / tejes el blondo cabello? / ¿En qué nueva faz el sello / del ardien
al volcán de agua
Sobre la gran muralla americana / altivo torreón, vecino al cielo, / su cúspide levanta soberana, / a do jamas osó llevar su vuelo / la reina de las aves atrevida / que en la cuna de Júpiter anida. / Gigante
canción
Aquí en mi pecho oculta está / mi violenta pasión; / mudo a tu vista callará / temblando el corazón. / Jamás, jamás te pediré / que calmes mi dolor, / y silencioso yo sabré / morir de tanto amor. / Eterno fuego a
cuarteto de igual clase
Si te han dicho que te quiero / te han dicho bien, y han mentido / si te han dicho por descuido, / que solo amo tu dinero.
cuento
Una vieja soltera se moría / y sin cesar pedía / al confesor que estába cerca de ella / la palma y la corona de doncella; / y su afán era tanto / que era capaz de impacientar a un santo, / aunque no lo mostra
de repente
I / No siempre es indiferente / el que adrede lo publica / que este mismo empeño indica / lo que pasa interiormente. / Su indiferencia aparente / que tan bien sabe fingir, / la fingirá hasta morir, / pues para ma
décima de doble sentido, leyéndose de abajo arriba
Si crees, Silvia, que te quiero / crees muy bien, y crees muy mal / si crees que no soy formal, / si crees que soy embustero. / Crees, Silvia, lo verdadero / si crees que te amo de veras, / estás creyendo ton
don pablo: primera parte
Amables damas, que leeis gustosas / alguna u otra alegre anecdotilla / de aventuras galantes y amorosas, / con tal que sea púdica y sencilla / (pues sé que sois honestas y virtuosas, / ¡almas puras, doncell
don pablo: segunda parte
Un poeta moderno, muy famoso, / ha dicho que el exordio y el final / eran lo más difícil y escabroso / de una composición original. / En uno y otro caso trabajoso / me veo yo, lectoras, por mi mal, / pues ten
el cazador
Fábula / “Válgame Dios, qué calor, / y qué suelo tan mojado”: / Decía desconsolado / una tarde un cazador. / “Sobre tanto caminar / y venir desde tan lejos / lleve el diablo los conejos / que hay en todo este lug
el relox: primera parte
Aunque el aconsejar a las señoras / lo juzgo necedad y es uso añejo, / hace tiempo, bellísimas lectoras, / que estoy pensando en daros un consejo, / y es el de que robéis algunas horas / a la ventana, al pi
el relox: segunda parte
Quien de vanos desdenes no se arredra / cuando en cortejos y en amores anda, / tarde o temprano en sus amores medra / si porfía tenaz en su demanda. / ¿Qué puede haber más duro que la piedra? / ¿Qué cosa ha
es cosa bien conocida…
En Sonsonate, 1829 / I / Es cosa bien conocida / que el beber a tu salud / le da al vino la virtud / de alargar mucho la vida. / Así es, Canducha querida, / que cuando te miro creo / que vivo por que te veo / y no
es un joven desgraciado…
Esunjovendesgraciado / comounarosamarchita, / frescuraycolorlequita / elsolquelahamarchitado. / Apenaslasombraqueda / delaformaqueperdió: / Yaelolorsedisipó, / nohayquiénvolvérselopueda. / Huyedetodoconsuelo, / que
hubo en roma cierto empírico…
Hubo en Roma cierto empírico / de índole mansa y apática, / muy versado en la neumática, / de genio alegre y satírico. / Compuso un romance lírico, / Y cantó con voz armónica / una oda de lengua teutónica / en
la tranquilidad
Del filósofo el ánima quieta / no de Cintio la palma ambiciona: / ni de Marte sangrienta corona, / ni de amor engañoso placer. / Con espíritu libre y tranquilo / ve formarse y pasar la tormenta: / ni del gran
lector, si eres entendido…
Lector, si eres entendido / Adivina el nombre amado / Bien puesto y disimulado / En este verso escondido. / Reflexiona que el sentido / No indica como se llama / Aquesta querida dama. / Recurre a las letras pue
llegó en fin a este presido…
Llegóenfinaestepresido / insertaenElSemanario / (periódicoliterario) / lacontiendadelsuicidio. / Paramatarelfastidio, / pornodecirotracosa, / sacomiMusaquejosa / devivirarrinconada, / cómoquiénsacasuespada / parave
maría
Esa que veis, gentil como la aurora, / ninfa graciosa del rosado velo, / tierno destello del azul del cielo, / exalación del Céfiro y de Flora; / esa deidad que entre los hombres mora / como flor transplant
no te afanes, leuconoe, por saber…
No te afanes, Leuconoe, por saber / el final que los Dioses hayan puesto / a tu cara existencia y a la mía, / inútil es saberlo. / Ni consultes tampoco babilonios / astrológicos números inciertos, / ¡Cuánto e
otra: de doble sentido, leyéndose de abajo para arriba
Si crees, Silvia, que te quiero, / crees muy bien; y crees muy mal / si crees que no soy formal, / si crees que soy embustero. / Crees, Silvia, lo verdadero / si crees que te amo de veras, / estás creyendo to
romance
Es un joven desgraciado / cómo una rosa marchita, / frescura y color le quita / el sol que la ha marchitado. / Apenas la sombra queda / de la forma que perdió: / Ya el olor se disipó, / no hay quién volverselo
si crees, silvia, que te quiero…
Si crees, Silvia, que te quiero / crees muy bien, y crees muy mal / si crees que no soy formal, / si crees que soy embustero. / Crees, Silvia, lo verdadero / si crees que te amo de veras, / estás creyendo ton
si me dicen que el sol, que por el cielo…
Si me dicen que el sol, que por el cielo / describir un gran círculo se mira, / camina en el torno de él con raudo vuelo, / como sé que la tierra es la que gira / sobre sus mismos polos, sin recelo / digo q
si te han dicho que te quiero…
Si te han dicho que te quiero / te han dicho bien y han mentido / si te han dicho por descuido / que amo solo tu dinero. / AHORA LO INVERTIMOS: / Que amo solo tu dinero / si te han dicho por descuido / te han d
sobre la gran muralla americana…
Sobre la gran muralla americana / altivo torreón, vecino al cielo, / su cúspide levanta soberana, / a do jamas osó llevar su vuelo / la reina de las aves atrevida / que en la cuna de Júpiter anida. / Gigante
suicidio
Llegó en fin a este presido / inserta en El Semanario / (periódico literario) / la contienda del suicidio. / Para matar el fastidio, / por no decir otra cosa, / saco mi Musa quejosa / de vivir arrinconada, / cómo
tierno fruto del llanto de la aurora…
Oda / Tierno fruto del llanto de la aurora, / reina de los jardines soberana / del imperio de Flora, / que en la fresca mañana / en recompensa del olor que exhibes / dulces besos del céfiro recibes: / Abre al m
una vieja soltera se moría…
Unaviejasolterasemoría / ysincesarpedía / alconfesorqueestabacercadeella / lapalmaylacoronadedoncella; / ysuafáneratanto / queeracapazdeimpacientaraunsanto, / aunquenolomostraseelpadrecura, / hombremuyponderabl
yo pienso en ti
Yo pienso en ti, tú vives en mi mente / sola, fija, sin tregua, a toda hora, / aunque tal vez el rostro indiferente / no deje reflejar sobre mi frente / la llama que en silencio me devora. / En mi lobrega y
yo pienso en ti, tú vives en mi mente…
Yo pienso en ti, tú vives en mi mente / sola, fija, sin tregua, a toda hora, / aunque tal vez el rostro indiferente / no deje reflejar sobre mi frente / la llama que en silencio me devora. / En mi lóbrega y
¡cara y desventurada patria mía!
¡Cara y desventurada patria mía! / Con razón barre el polvo tu diadema, / con razón tu existencia es agonía, / ¡con razón tu destino es anatema! / ¿Por qué no dejas la fatal porfía? / ¿Por qué no abjuras el