País Poema
Autores
ida vitale
pena capital
Dudamos por el cielo,
y asomados a su ceniciento diafragma
vemos bajar su polvorienta,
patética corona
sobre la miseria del hombre,
su harapo placentario, por igual,
sobre el pobre,
infinito,
y sus pocos señores.
Y es lo único justo.