ida vitale
abuelaEn una luz verdosa, entre olores verdosos, / en un vestido negro como papel quemado, / la abuela se refleja desde la mecedora, / al fondo del espejo. / Allí sentada
aclimataciónPrimero te retraes, / te agostas, / pierdes alma en lo seco, / en lo que no comprendes, / intentas llegar al agua de la vida, / alumbrar una membrana mínima, / una hoja
acuérdate del pan…Acuérdate del pan, / no olvides aquella cera oscura / que hay que tender en las maderas, / ni la canela guarneciente, / ni otras especias necesarias. / Corre, corrige
agosto, santa rosaUna lluvia de un día puede no acabar nunca, / puede en gotas, / en hojas de amarilla tristeza / irnos cambiando el cielo todo, el aire, / en torva inundación la luz
alianza con la nieblaUna historia narcótica empapa / a esta ciudad suspendida en la nada. / ¿Qué sueño no se oxida en este invierno, / donde segregan voces los silencios / y la ceniza a
amanecer soloLa rosa noroeste se repliega, / la rosa sur se exime. / Todo ser, todo ardor / abren sus biombos nítidos. / Gritos da el aire sin respuesta / cuando la soledad / azuza
anunciaciónViene el ángel de raso, replegadas las alas, / hacia el rincón de la terraza donde, / al pie de la columna, / leía la virgen el libro que ahora olvida. / Un gozque,
apenas conciertoTantas argucias del oboe, / tantos giros en espiral hacia la cúpula / de un cielo que nadie le discute / —ostentaciones de hiedra / al último sol de la tarde— / y caí
botánicaAquí no hay ruda, nada de maticas. / Si acaso ciclamores empinados al rosa, / raptados por el sol en las aceras solas, / y encinas: / situación de silencio vegetal /
calesitaEl carrusel, el tiovivo, el cómo / se llamaba, la calesita, llama / que me ofrecía un ciervo, una calesa / un cisne y un caballo encabritado, / el prodigio que gira
cambiosPuede cambiar la vida / sus ramas, como un árbol / cambia las suyas desde / el verde hasta el otoño. / Puede, pilar oscuro, / suplicio oscuro puede / recubrirse de frut
cenzontle y margaritasDe nuevo aquí el cenzontle, / el ruiseñor del día, / acróbata por los aires de plata. / De nuevo es marzo, / para él feliz, y danza / y en ese impulso vuelan sus trin
colibríLa resolana que vibra, / un breve sol en el seto, / un ts ts que al aire libra / su peligro secreto / y ya la flor disminuye ante el prodigio de pluma / que surge y d
como las gotas en el vidrio…Como las gotas en el vidrio, / como las gotas de la lluvia / en una tarde somnolienta, / exactamente iguales, / superficiales, / ávidas todas, / breves, / se hieren y se
conclusión y relámpagoVirrey caracoleante, mayo duro / dice conclusión y relámpago / y cierra las puertas últimas / del verano. / En tardes lejanísimas / del anterior otoño / tendrá el cielo
contra las invisibles estrellas…Contra las invisibles estrellas / —su memoria como / una fresca vía de la noche—, / contra su luz aniquilada, / la falsa, brillante / red de lumbres / prendida de los m
contra las presunciones, sol insiste…Contra las presunciones, sol insiste, / fuera, no dentro, / incandescente informe no rector. / Otros días su luz es una endecha, / una plática suave. / Casi como si f
cuadroConstruimos el orden de la mesa, / el follaje de la ilusión, / un festín de luces y sombras, / la apariencia del viaje en la inmovilidad. / Tensamos un blanco campo
cultura del palimpsestoTodo aquí es palimpsesto, / pasión del palimpsesto: / a la deriva, / borrar lo poco hecho, / empezar de la nada, / afirmar la deriva, / mirarse entre la nada acrecentad
de la poca memoria¿Cómo perdí el desmenuzado caballo / en las provincias sueltas? / La palpitante vaca, ciudadana escanciada, / cola festiva y moscas, toda su espuma blanca / febril
de un fulgor a otroQuizás no se deba ir más lejos. / Aventurarse quizás apenas sea / desventurarse más, / alejarse un atroz infinito / del sueño al que accedemos / para irisar la vida, /
después de una noche estrelladaNo sabía la curruca de Maryland / que la muerte compraría aquí su largo viaje, / su vuelo demasiado veloz hacia el calor. / Macho —lo dice el negro collarín—, / tuv
el cuadrado de la distanciaNo importa que estés / en el escenario del verano, / en el centro de sus desafíos. / Distante de sus fuegos / vas caminando a solas, / entre estatuas nevadas, / por las
en el aireUn jardín de geranios y su aire. / Junto a su cerca dejo a que paste / el buey que pesa sobre mi lengua / y digo: Aquí te quedas, come / en verde dehesa, pero terre
en el dorso del cieloNo es casual / lo que ocurre por azar: / un fragmento de nada se protege / del no ser, se entrecruza / de signos, impulsos, / síes y noes, atrasos y adelantos, / trazos
en quevedoUn día / se sube del polo al ecuador / se baja / de los plumones de paraíso / a la artesa de sangre donde cae / la cuenta más certera / por quedarse excavando en Queved
esfinge reinaDe pie sobre la caja de la culebra, / la reina, subida por ángeles / o demonios, va tras el sortilegio. / Se le ha abierto un camino de alfileres / para que baile s
estar soloUn desventurado estar solo, / un venturoso al borde de uno mismo. / ¿Qué menos? ¿Qué más sufres? / ¿Qué rosa pides, sólo olor y rosa, / sólo tacto sutil, color y ro
este mundoSolo acepto este mundo iluminado / cierto, inconstante, mío. / Sólo exalto su eterno laberinto / y su segura luz, aunque se esconda. / Despierta o entre sueños, / su
exiliosEstán aquí y allá: de paso, / en ningún lado. / Cada horizonte: donde un ascua atrae. / Podrían ir hacia cualquier grieta. / No hay brújula ni voces. / Cruzan desiert
final de fénixNo era verdad / el fabuloso vuelo / pero fingíamos creerlo / por casi hermoso. / Le miramos llegar / a un cielo falso / subiendo su proclama / de oro en oro / en rosa sombr
fortunaPor años, disfrutar del error / y de su enmienda, / haber podido hablar, caminar libre, / no existir mutilada, / no entrar o sí en iglesias, / leer, oír la música que
gatosComo tras los mullidos ves tres gatos / a su trisagio erótico ceñidos, / saltar por los tejados, aguerridos / como otros d ‘ Artagnan, Porthos y Athos, / pasas a de
gotas¿Se hieren y se funden? / Acaban de dejar de ser la lluvia. / Traviesas en recreo, / gatitos de un reino transparente, / corren libres por vidrios y barandas, / umbra
historiaSubíamos corriendo la larga escalera. / Apenas si mirábamos posibles / detalles laterales, / sorpresas de una ventana / abierta al mundo tras los vidrios, / reflejos,
homenaje a magritteDesde el cielo un jinete / galopa hacia los bosques, / una amazona / cruza florestas / que la cruzan. / La llave de los sueños / es la llave de los campos es / el recuerd
islas…Islas: / tanta claridad es misterio. / Túneles las traspasan, / dédalos dinamitados / para renacer de sí mismos, / laberintos con toro y sueños / y teseo voraz del mito
jardín de síliceAhora / hay que pagar la consumición del tiempo, / sin demora, / gastado el arrebato / en andar por un jardín de sílice. / Aramos otra vez el mismo surco / para fertili
justiciaDuerme el aldeano en un colchón de heno. / El pescador de esponjas descansa / sobre su mullidísima cosecha. / ¿dormirás tú, en lenta flotación, / sobre pael escrito
la gloria de filitisNada labró Filitis, pastor egipcio. / Fue pobre. / No intuyó nueva barca / de líneas más seguras y bellas. / No imaginó jardines / ni un trazo ni una música, / no dejó
la mentiraVuelan fronteras de un país / cuyo falso centro está en nosotros / que quién sabe dónde estemos. / El norte está en el sur, / este y oeste se confunden, / el sur se p
la palabraExpectantes palabras, / fabulosas en sí, / promesas de sentidos posibles, / airosas, / aéreas, / airadas, / ariadnas. / Un breve error / las vuelve ornamentales. / Su indescr
la palabra infinitoLa palabra infinito es infinita, / la palabra misterio es misteriosa. / Ambas son infinitas, misteriosas. / Sílaba a sílaba intentas convocarlas / sin que una luz a
la tarde nítida…La tarde nítida, / llena de tientos firmes / —trompeta, telegrama, jirones de Girondo— / reserva entre sus drupas la tristeza. / El otoño presagia traslados, / trasla
lecturaAl silbo de las sílabas subía / de siete en siete vuelos / hasta alcanzar un cielo / de sílaba serena, / que esconde lo que sabe que te espera, / la sílaba no sierpe /
llamada vidaPonerse al margen / asistir a un pan / cantar un himno / menoscabarse en vano / abrogar voluntades / refrendar cataclismos / acompañar la soledad / no negarse a las quime
llamada vivaPonerse al margen / asistir a un pan / cantar un himno / menoscabarse en vano / abrogar voluntades / refrendar cataclismos / acompañar la soledad / no negarse a las quime
los compases heredadosNo te amargues el mar, / acompásate con la hora que, / involuntario y cruel, nadie trasmuta; / ríete de los antológicos traspiés / del mínimo común nominador, / de to
luna llena, tierra vaciadaBlanco talón nunca alcanzado, / riza las dóciles mareas, / sosiega pájaros inquietos, / mientras desnudo viene y va. / ¿Qué espera en nosotros, de ese / grumo de luz
mariposa, poemaEn el aire estaba / impreciso, tenue, el poema. / Imprecisa también / llegó la mariposa nocturna, / ni hermosa ni agorera, / a perderse entre biombos de papeles. / La d
mariposasAltas, / en el poco cielo de la calle, / juegan dos mariposas amarillas, / crean sobre el seriado semáforo / un imprevisto espacio, / luz libre hacia lo alto, / luz que
mes de mayoEscribo, escribo, escribo / y no conduzco a nada, a nadie. / Las palabras se espantan de mí / como palomas, sordamente crepitan, / arraigan en su terrón oscuro, / se
milagros naturalesEn la Noche Holland Park, / un fantasma blanquísimo / —arterías de las últimas artes— / danza sin huesos / contra un fondo violento, / acorde con sonidos que no escuc
nieveMínimos puntos - aguanieve, / cristales - blancos bajan. / Este harapiento mundo / pone por un momento / suave decoro de algodones / en su fábula fea. / Deslumbra una e
no llores vanamente tu fortunaNo llores vanamente tu fortuna.* / Las escaleras turbias / suben a la esperanza del amor, / descienden a raudales de soledad, / miseria, a esa sombra / en la que viej
nuevas obligacionesTendré que hacer una nevada montaña / de este montón de harina, / un bosque de estas tres enfiladas encinas / que miro y están solas, / una cascada del chorro de ag
obstáculos lentosSi el poema de este atardecer / fuese la piedra mineral / que cae hacia un imán / en un resguardo hondísimo; / si fuese un fruto necesario / para el hambre de alguien
otoñoOtoño, perro / de cariñosa pata impertinente, / mueve las hojas de los libros. / Reclama que se atienda / las fascinantes suyas, / que en vano pasan del verde / al oro
paisaje de la estrellaSi ese pasado / volando desde distintos puntos de partida / llegase a serenísimo vals / si pudieran / acordarse la fascinación del fragmento / el golpe de la montaña
palomaPosada la paloma / en la pared blanquísima / blanca es y reverbera, / es de veras, / es verbo, / nos venga. / Blanca posada pide, / pasajera. / De pronto es negra. / Vuela.
para bajar a tierraSe calza uno las botas de la lluvia, / los ojos de la lluvia / y el pesimismo del posible granizo, / acepta la encandilada taza de la mañana, / barrunta el barro, / e
pasa el vértigo de ajenas…Pasa el vértigo de ajenas / corporaciones emplumadas / para fiestas o iras de la selva. / Pasa el dialecto. / En tanto, el hilván hondo / de la lengua lee / en jazmín d
pasaje de la estrella fugazSi el pasado / volando desde distintos puntos de partida / llegase a serenísimo vals / si pudieran / acordarse la fascinación del fragmento / el golpe de la montaña m
patrimonioSólo tendremos lo que hayamos dado. / ¿Y qué con lo ofrecido y no aceptado, / qué con aquello que el desdén reduce / a vana voz, sin más, / ardiente ántrax que crec
pena capitalDudamos por el cielo, / y asomados a su ceniciento diafragma / vemos bajar su polvorienta, / patética corona / sobre la miseria del hombre, / su harapo placentario, p
penitencia¿Mirar atrás será pasar / a ser de sal precaria estatua, / un perecer petrificado / preso en sí mismo, parte / del roto encanto de un paisaje / cuya música no logro m
perspectivaEn primer plano pliegues, / joyas, rostros, / flordelisados jinetes / usurpan con noticias humanas / el velo de la nube en el cielo, / el lejano ciprés, las colinas, /
programaI / Recuerda, clara y lentamente, el agua. / Escucha al pájaro: / ¿canta apenas su miedo / o demuestra esperanza? / Llega a la rosa y piensa en ella. / No te preocupe e
renacentistaAún sigue siendo así: icáricos, / caedizos y respectivo mar uno del otro. / Desde las barcas y las plantaciones / trasmiten partes de rescoldo último, / doblan seña
residuaCorta la vida o larga, todo / lo que vivimos se reduce / a un gris residuo en la memoria. / De los antiguos viajes quedan / las enigmáticas monedas / que pretenden va
respuesta del dervicheQuizás / la sabiduría consista / en alejarse si algo vibra / a nuestro movimiento / (porque la horrible araña / cae sobre la víctima) / para ver, / refleja como una estre
reuniónÉrase un bosque de palabras, / una emboscada lluvia de palabras, / una vociferante o tácita / convención de palabras, / un musgo delicioso susurrante, / un estrépito
salmoAlaba lo que no conoces / por tu esperanza / y aun por tu mirada de hoy, / creyente / de la hermosura que muchos desdeñan; / alábalo por inconcebible, / por la constanc
siempre hubo quien…Siempre hubo quien / y siempre faltó cuando / mientras enseres, aleluyas, aulas / olvidan la lección, / el latigazo de las postrimerías. / Se postulan precarias preca
sobrevidaDame noche / las convenidas esperanzas, / dame no ya tu paz, / dame milagro, / dame al fin tu parcela, / porción del paraíso, / tu azul jardín cerrado, / tus pájaros sin
sumasUno más uno, decimos. Y pensamos: / una manzana más una manzana, / un vaso más un vaso, / siempre cosas iguales. / Qué cambio cuando / uno mas uno sea un puritano / más
suponiendo que estamos en el fondo…Suponiendo que estamos en el fondo / de un pozo imaginario; / que ese pozo tiene altura, / brocal, más allá cielo / para alguien que lo alcance; / y dando por sentado
tareaAbrir palabra por palabra el páramo, / abrirnos y mirar hacia la significante abertura, / sufrir para labrar el sitio de la brasa, / luego extinguirla y mitigar l
tramosA cada paso, / lenta como marea, / la inconstante escalera / derrumba sus peldaños, / lo que ascendía, / desciende / y así vamos, / maniquíes de Escher, / arriba, / fondo.
trampasEl azar, ese dios extraviado / que libra su batalla, fuego a fuego, / no está sólo escondido en la catástrofe: / a veces un gorjeo lo delata / y sobornado, entonces
trastiendaCielos veloces de Montevideo, / estratos de oro y de laurel, / halados por la más alta red, / tibios lilas lentísimos / cocientes de su luz multiplicada, / pasan y no
un fragor y la muerteAlrededor de la palabra se ha reunido la nieve / y todo heladamente nada canta / y el oscuro silencio es / un fragor y la muerte / inerte tela la palabra lívida / mor
veranoTodo es azul, / lo que no es verde / y arde, / I.N.R.I. / —igne natura renovatur integra— / en este aceite grave del verano; / cae el que pesa el vuelo de los pájaros / y
zoon politikonQuisieras escribir al margen de combustiones / y escalofríos, / malezas que ametrallan / y testimonios del fracaso de toda magia, / remediando azogues roídos para q
¿mirar atrás será pasar…¿Mirar atrás será pasar / a ser de sal precaria estatua, / un perecer petrificado / preso en sí mismo, parte / del roto encanto de un paisaje / cuya música no logro m