PAIS POEMA

Libros de hafez de shiraz

Autores

hafez de shiraz

¡quema ya el hábito, hafez!

Anoche se acercaba con el rostro en llamas
por ver si otro triste corazón había prendido.
Dar muerte al enamorado y alborotar la ciudad
era el ropaje a su medida cosido.
El alma de los que aman por ruda tenía su rostro,
por ello el fuego del rostro había encendido.
Las tinieblas de su bucle la fe asaltaban, y el de corazón tirano
el rostro como una antorcha ostentaba en su camino.
Aunque decía: te mataré de tormento, veía yo
que, en su fondo, consideraba mi corazón ardido.
El corazón mucha sangre acumulaba, la vista la derramaba.
¡Oh Dios! ¿Quién la ahorraba y quién la había consumido?
Tu amigo no vendas al mundo, que el que vendió a José
por unas falsas monedas no halló ningún beneficio.
Bien dijo, cuando dijo: ¡quema ya el hábito, Hafez!
La ciencia de falsedad, ¡oh Dios! ¿dónde la ha aprendido?