estas tres copas
Oh escanciadora, se habla de sentencias, de tulipán y rosa,
y el discurso se destila con estas tres copas.
La hierba núbil alcanza su extremo de belleza: sirve vino.
En estos días, por el arte de tu mano, la obra ha concluido.
Hoy, todos los loros de India dulzura exhalan,
debido a este azúcar persa que se dirige a Bengala.
En el trayecto de los versos, de lugar y tiempo observa el paso,
que este niño de una noche recorre el camino de cien años.
Observa aquel ojo eterno que al asceta atrapa
y al que persigue una caravana de magia.
Perlado de sudor, avanza donairoso
y destila rocío de vergüenza, del jazmín el rostro.
No te apartes del camino por el guiño de este mundo: una anciana
que hace trampas cuando parte y, cuando se sienta, engaños trama.
En la rosaleda real sopla el viento de primavera
y a través del rocío vino en el cáliz del tulipán trasiega.
Ansiando entrar en la corte del sultán Gias-uddin, Hafez,
no pierdas el tino, que el lamento es tu cometido.