PAIS POEMA

Libros de hafez de shiraz

Autores

hafez de shiraz

en la copa de esmalte azul

¡Oh rey de los santos, la tristeza de la soledad me hace gritar!
Sin ti agoniza mi corazón, hora es de que regreses.
¡El dolor que me causas es, para mí, curación en el lecho del fracaso!
Tu recuerdo, mi íntimo compañero en el rincón solitario.
El ansia que despierta en mí tu ausencia, de ti me alejó tanto
que se me escapa la firmeza de la paciencia.
La flor de este jardín no conserva siempre su frescura,
ayuda a los débiles mientras tu poder perdura.
Anoche me quejé al viento de sus bucles.
Dijo: Yerras, deja este vano pensamiento.
Cien vientos de Saba bailan aquí enlazados.
Este es el amigo, oh corazón, al viento no confíes tu paso.
¡Oh Dios! ¿A quién confesar este detalle?: en el universo
aquel testigo omnipresente no deja ver su rostro a nadie.
Escanciadora, la hierba y la flor carecen de color sin tu rostro.
Para adornar el jardín, haz que el boj camine donairoso.
En el círculo del destino nosotros somos el punto de sumisión.
Gracia es lo que tú piensas, sentencia lo que ordenas.
El pensamiento propio y el propio voto no se dan en el mundo de los bohemios.
En esta fe es herejía el egoísmo y el atender al íntimo deseo.
Debido a este Círculo miniado me sangra el corazón, dame vino.
Buscaré en la copa de esmalte azul la palabra de este enigma.
La noche de la separación llegó a su fin, Hafez, he aquí el encuentro de perfume grato.
¡Bendita sea tu alegría, oh loco enamorado!