el oriente del cáliz
Cuando el sol del vino por el oriente del cáliz se pone en pie,
en el jardín de tu rostro, oh escanciadora, mil tulipanes se ponen en pie.
En la cabeza de la rosa, quiebra la brisa el bucle del jacinto,
cuando el olor de aquel bucle entre el verdor se pone en pie.
La noche que separa al amado de la amada no es el relato de un estado.
El resumen de lo que en sí encierra ni en cien libros se pone en pie.
El banquete volcado del orbe del firmamento no codicies:
hasta un bocado, evita las cien penas que pone en pie.
Si tienes el aguante para los males del diluvio que tuvo Noé,
las catástrofes huyen y lo mil años ansiado se pone en pie.
Con mero esfuerzo no se alcanza la perla deseada.
Ilusión es creer que esta tarea, sin un aval, se pone en pie.
Cuando la brisa de tu bucle pasa por la tumba de Hafez,
en la tierra de su cadáver cien mil tulipanes se ponen en pie.