el canto de venus
Ve, céfiro, y di a aquella esbelta gacela
que a la montaña y al desierto nos ha guiado.
¡Larga sea tu vida, vendedor de dulces!
¿Por qué olvidaste aquel loro golmago?
¿Debido a tu belleza altiva, oh rosa,
no preguntaste por el ruiseñor enamorado?
Con humor ufano, a los gnósticos se atrae,
al ave sabia, ni con trampa ni con grano.
Cuando te sientes a beber con el que amas,
recuerda a los que intentan brindar con él en vano.
¿Por qué en su cumbre, los de cara de luna
y negros ojos parecen ignorarnos?
Tu rostro hermoso carece de defectos,
mas de lunar de amor y de fidelidad no veo trazo.
Dice Hafez: en el cielo no es de maravillar
que el canto de Venus a Jesús haga bailar.