País Poema

Autores

gabriel bocángel

oh tú, que el polvo amado mudamente

Oh tú, que el polvo amado mudamente
prescribes, duro origen de mi llanto,
ya que la muerte te autoriza tanto,
cómo sabes mi aplauso, cómo siente,
cuenta a Lisi mi amor; ya no consiente
desdén injusto su destino santo.
Pierda tu condición, oh mármol, cuanto
el desdén suyo tu dureza miente;
nuestras cenizas une, logre en esto
nuevo triunfo la muerte de la vida:
final me admite efecto de sus ojos.
Si a tu silencio, sólo por funesto,
el bulto se debió de mi homicida,
¿cuánto más te merecen mis despojos?