“¡Los tiempos que corren son amargos” Oh, todo eso está
muy bien,
pero, ¿dónde está el viejo amigo que no haya decaído,
o negado su saludo cuando tú, antes que él, conquistaste
la fama?
Conozco tu círculo y puedo decir con justicia
lo que has conservado y lo que has dejado atrás:
conozco mi círculo y sé muy bien
cuántos rostros he olvidado.