¡mis cartas! papel muerto
¡Mis cartas! papel muerto, mudo y blanco.
Y no obstante palpitan esta noche
en mis manos trémulas cuando desato
la cinta y caen sobre mis falda.
Ésta decía: Dame tu amistad,
Ésta fijaba un día de primavera
para acariciar mi mano, casi nada,
¡pero cuánto lloré! Ésta, un papel,
decía: Te amo, y yo me estremecí
como si Dios rasgase mi pasado.
Ésta, soy tuyo; la tinta aún pálida
por estrecharse en mi pecho tumultuoso.
Y esta última, ¡oh, amor!, no sería digna
de lo que dices si lo repitiera.