Danza de sangre y colores
lleva sobre el mundo, el fuego,
que va retorcido y ciego
repartiendo sus fulgores.
Fuego, elástico y ritual,
despierta mi corazón,
quémalo y no le hagas mal,
haz florecer su emoción.
Tú, que eres dueño del mundo.
Tú, que eres viva oración,
despierta mi corazón
y házmelo fuerte y fecundo.
Mi corazón, que es sencillo,
hoy te presiente y te clama,
fuego que te haces ovillo
y te alargas en la llama.
Tú eres látigo de amor,
eres el dios danzarín,
apura, fuego carmín,
ven a darme tu calor.