Ya el oro natural crespes o extiendas,
o a componerlo con industria aspires,
lucir sus lazos o sus ondas mires,
cuando libre a tus damas lo encomiendes.
O ya, por nueva ley de amor, lo prendas
entre ricos diamantes y zafires,
o bajo hermosas plumas lo retires,
y el traje varonil fingir pretendas;
búscate Adonis por su Venus antes,
por su Adonis te tiene ya la diosa,
y a entrambos los engañan tus cabellos;
mas yo, en la misma duda milagrosa,
mientras se hayan en ti los dos amantes,
muero por ambos, y de celos de ellos.