¿Quién me dará jazmines y violetas
para ceñir a un vencedor las sienes,
que convirtió en halagos los desdenes,
donde amor despuntó tantas saetas?
Diosa Ocasión, ¿produces tú o sujetas
el principio fatal de nuestros bienes?
Rendiste a Clori; omnipotencia tienes,
y son ministros tuyos los planetas.
Rendísteme de asalto repentino
(con fraude por el mismo amor trazada),
la fuerza en que encerró toda su gloria;
que él nació de hurto y la traición le agrada.
Yo vine, vi y vencí mayor victoria
que dio el oriente a vencedor latino.